situacion actual a la luz de la palabra de dios.


necesitamos urgentemente aprender a pensar y orar globalmente”. Esta frase tal vez le suene hasta absurda a primera vista, pero es correcta. Es necesario que sigamos este consejo. Significa que debemos aprender a mirar más allá de nuestra visión limitada. Debemos reconocer el hecho que los eventos actuales y las decisiones que se adoptan mundialmente se extienden en una forma sorprendente. Las naciones individualmente se están convirtiendo en algo completamente insignificante, poco a poco van perdiendo su influencia. No es decisivo lo que está ocurriendo en Corea o Yugoslavia - sino lo que mueve el mundo, lo que se está decidiendo en una base global.

Pensar globalmente significa reconocer la forma cómo está interconectado nuestro planeta, y con ojos atentos leer los periódicos y escuchar las noticias, para observar cómo se desarrollan los eventos políticos en el mundo. Pero por encima de todo, debemos reconocer que pertenecemos a la Iglesia de Jesucristo. Debemos continuar creciendo espiritualmente a fin de que cuando la tierra esté lista para el último juicio, seamos salvos y podamos partir con nuestro Salvador en el rapto.

Las palabras de nuestro Señor en Mateo 16:3 nos amonestan con estas palabras: “¡Hipócritas! que sabéis distinguir el aspecto del cielo, ¡mas las señales de los tiempos no podéis!”. Esto fue lo mismo que Pedro quiso decir cuando escribió: “Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones; entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo” (2 P 1:19-21).

La palabra profética es como la luz ardiente de una lámpara. El “lugar oscuro” es el mundo en medio del cual brilla la luz de la palabra profética. El “día” que esclarece se refiere a la edad de la iglesia de Jesucristo presente y señala al día del Señor, el día del juicio, de la ira de Dios y del retorno del Señor Jesucristo en poder y gran gloria. “La noche está avanzada, y se acerca el día...” (Ro. 13:12). El “lucero de la mañana” que saldrá en nuestros corazones, es un cuadro de la venida de Jesús por su Iglesia en el rapto. Según Apocalipsis 2:28 y 22:16, Jesús aparecerá por su Iglesia como “la estrella de la mañana”, pero para Israel y el mundo vendrá como “el Sol de justicia” (Mal. 4:2).

Este pasaje en la Segunda Epístola de Pedro está indicando que el Señor nos ha dado la palabra profética para que tengamos luz en medio de las tinieblas de nuestro mundo, para iluminar el lugar oscuro de nuestra edad y para que sepamos que debemos considerar cada cosa a la luz final de las intenciones de Dios. No somos llamados para dar explicaciones especulativas, sino para aclarar las intenciones finales de Dios para este mundo y para proclamarlas en esta edad oscura.

Los profetas de ese tiempo hablaron inspirados por el Espíritu Santo. Pero, ¿en dónde se encuentran hoy los hijos de Dios que no se dejan arrastrar por la corriente de este mundo, sino que son movidos por el Espíritu Santo para llevar a las personas de regreso a Dios? La Iglesia de Jesucristo es como un gran trasatlántico, con muchos pasajeros en cubierta que discuten de cosas diversas, que están edificando sobre tópicos diferentes. Casi nadie se da cuenta de la dirección hacia dónde se encamina la embarcación, el curso que toma y el hecho que está aproximándose a un gran puerto. Los pasajeros están preocupados por ellos mismos, por los pequeños grupos con que están reunidos. Sólo unos pocos permanecen en cubierta y gritan “¡Tierra a la vista!”. Esto debería ser el tema principal, el llamado de la propia Iglesia hoy.

Pero, ¿qué ocurrirá en los últimos días?

El profeta Daniel era un hombre que estaba “en la cubierta”, que tenía una visión maravillosa y bien amplia. Él pensaba, oraba y hablaba en una escala global, mediante la gracia de Dios e inspirado por el Espíritu Santo, Daniel tuvo una visión y vio el reino venidero de Dios. Vio las diversas “épocas de oscuridad” a la luz radiante de la palabra profética de Dios. Cuando Daniel estuvo delante del gobernante de Babilonia, Nabucodonosor, y el rey le dijo que había tenido un sueño que no podía recordar y que quería saber su interpretación, “Daniel respondió delante del rey, diciendo: El misterio que el rey demanda, ni sabios, ni astrólogos, ni magos ni adivinos lo pueden revelar al rey. Pero hay un Dios en los cielos, el cual revela los misterios, y él ha hecho saber al rey Nabucodonosor lo que ha de acontecer en los postreros días. He aquí tu sueño, y las visiones que has tenido en tu cama” (Dn. 2:27,28) y procedió a interpretarle el sueño.

Dos cosas quedan claras aquí:

1. Lo que ocurrirá en los últimos días no será determinado por los “grandes hombres” de este mundo, porque ellos no pueden anticipar nada. Ni siquiera Nostradamus, cuyas profecías son discutidas a diario por los medios noticiosos, pudo hacerlo.

2. Lo que tendrá lugar en los últimos días sólo lo determina Dios en el cielo. Sus planes se cumplirán. Los eventos políticos en la tierra están siendo guiados en tal forma de que finalmente se cumplirá su Palabra. Todo en la historia y la política del mundo está avanzando hacia una gran meta: la venida del reino de Jesucristo a la tierra, el cual llenará el mundo entero.

Pero, ¿cómo continuará el desarrollo de los imperios políticos hasta el fin? Un imperio romano final gobernará la mayor parte del mundo. Este imperio mundial será controlado principalmente por un dirigente europeo, al que la Biblia identifica en algunos pasajes como “la bestia” y en otros como “el Anticristo” y quien probablemente será un judío, tal como implican estetexto de la Escritura: “Del Dios de sus padres no hará caso, ni del amor de las mujeres; ni respetará a dios alguno, porque sobre todo se engrandecerá. Mas honrará en su lugar al dios de las fortalezas, dios que sus padres no conocieron; lo honrará con oro y plata, con piedras preciosas y con cosas de gran precio” (Dn. 11:37,38). Sin embargo, detrás de él estará el “dragón', Satanás, como podemos ver por estas Escrituras:

“Y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella...? Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como un dragón” (Ap. 13:4,11).

“Vi un ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años” (Ap. 20:1,2).

Los contornos de este último imperio mundial se están aclarando más cada día, Vemos esto en los eventos políticos en Europa, los conflictos en el Medio Oriente y la actual guerra en los Balcanes. Dios le reveló al profeta Daniel en detalle, la política de los imperios mundiales hasta el fin.

El sueño de Nabucodonosor

Dice la Escritura: “En el segundo año del reinado de Nabucodonosor, tuvo Nabucodonosor sueños, y se perturbó su espíritu, y se le fue el sueño. Hizo llamar el rey a magos, astrólogos, encantadores y caldeos, para que le explicasen sus sueños. Vinieron, pues, y se presentaron delante del rey... Los caldeos respondieron delante del rey, y dijeron: No hay hombre sobre la tierra que pueda declarar el asunto del rey; además de esto, ningún rey, príncipe ni señor preguntó cosas semejante a ningún mago ni astrólogo ni caldeo” (Dn. 2:1,2,10).

La Biblia es clara. El rey tuvo un sueño que lo perturbó, pero lo olvidó e hizo convocar a los magos, astrólogos y encantadores caldeos para que le dijeran qué había soñado, y que además le interpretaran el sueño, pero nadie fue capaz de hacerlo. Por consiguiente, Nabucodonosor quiso darle muerte a todos los sabios de Babilonia. “Por esto el rey con ira y con gran enojo mandó que matasen a todos los sabios de Babilonia” (Dn. 2:12). Cuando Daniel se enteró de esto, habló con sus tres amigos. “Luego se fue Daniel a su casa e hizo saber lo que había a Ananías, Misael y Azarías, sus compañeros, para que pidiesen misericordias del Dios del cielo sobre este misterio, a fin de que Daniel y sus compañeros no pereciesen con los otros sabios de Babilonia” (Dn. 2:17,18). Y Dios le reveló el sueño y su interpretación. “Entonces el secreto fue revelado a Daniel en visión de noche, por cual bendijo Daniel al Dios del cielo” (Dn. 2:19).

Daniel fue donde el rey y le dijo: “Tú, oh rey, veías, y he aquí una gran imagen. Esta imagen, que era muy grande, y cuya gloria era muy sublime, estaba en pie delante de ti, y su aspecto era terrible. La cabeza de esta imagen era de oro fino; su pecho y sus brazos de plata; su vientre y sus muslos de bronce; sus piernas, de hierro; sus pies, en parte de hierro y en parte de barro cocido” (Dn. 2:31-33).

Y de inmediato Daniel procedió a continuación a explicarle al rey la interpretación de su sueño: “Este es el sueño; también la interpretación de él; diremos en presencia del rey. Tú, oh rey, eres rey de reyes porque el Dios del cielo te ha dado reino, poder, fuerza y majestad. Y dondequiera que habitan hijos de hombres, bestias del campo y aves del cielo, él los ha entregado en tu mano, y te ha dado el dominio sobre todo; tú eres aquella cabeza de oro. Y después de ti se levantará otro reino inferior al tuyo; y luego un tercer reino de bronce, el cual dominará sobre toda la tierra. Y el cuarto reino será fuerte como hierro; y como el hierro desmenuza y rompe todas las cosas, desmenuzará y quebrantará todo. Y lo que viste de los pies y los dedos, en parte de barro cocido de alfarero y en parte de hierro, será un reino dividido; mas habrá en él algo de la fuerza del hierro, así como viste hierro mezclado con barro cocido. Y por ser los dedos de los pies en parte de hierro y en parte de barro cocido, el reino será en parte fuerte y en parte frágil. Así como viste el hierro mezclado con barro, se mezclarán por medio de alianzas humanas; pero no se unirán el uno con el otro, como el hierro se mezcla con el barro “(Dn, 2:36-43).

En otras palabras la interpretación del sueño era...

1. La cabeza de oro era Babilonia.

2. El pecho y los brazos de plata - Medo-Persia.

3. El vientre y los muslos de bronce - Grecia, y

4. Las piernas de hierro, cuyos pies estaban hechos de hierro y barro cocido Roma. El imperio romano, al igual que las piernas, más tarde se dividió en imperio romano de oriente e imperio romano de occidente.

Es interesante notar que la guerra que tuvo lugar en Yugoslavia, se llevó a cabo en donde se encontraba en un tiempo la frontera oriental y la occidental. Pero, ¿quiere decir esto que el hierro y el barro cocido se desean unir nuevamente? El barro cocido podría verdaderamente representar los países más débiles de Europa oriental y el hierro la parte más poderosa de Europa occidental y Estados Unidos. Desde el colapso de la Unión Soviética, el occidente y el oriente han tratado de unirse, lo cual finalmente será imposible.

La imagen que viera Nabucodonosor terminaba en los diez dedos de los pies, los cuales estaban separados. Eso significa que los imperios mundiales han llegado a su etapa final y que se aproxima el fin. Los imperios mundiales y la historia del mundo están llegando a su fin.

¡El sueño de Nabucodonosor muestra claramente la autoridad de Dios! Esto tiene lugar cuando sin ninguna intervención humana, una piedra desciende desde arriba y hiere los pies de la imagen, desmenuzándolos y terminando finalmente por destruir la estatua por completo. “Estabas mirando, hasta que una piedra fue cortada, no con mano, e hirió la imagen en sus pies de hierro y de barro cocido, y los desmenuzó” (Dn. 2:34). La piedra en sí se convierte en una gran montaña que llena el mundo. “Entonces fueron desmenuzados, también el hierro, el barro cocido, el bronce, la plata y el oro, y fueron como tamo de las eras de verano, y se los llevó el viento sin que de ellos quedara rastro alguno. Mas la piedra que hirió a la imagen fue hecha un gran monte que llenó toda la tierra” (Dn. 2:35).

Este evento señala hacia el retorno de Jesús a la conclusión del último imperio mundial para establecer su gobierno. “Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre, de la manera que viste que del monte fue cortada una piedra, no con mano, la cual desmenuzó el hierro, el bronce, el barro, la plata y el oro. El gran Dios ha mostrado al rey lo que ha de acontecer en lo por venir; y el sueño es verdadero, y fiel su interpretación” (Dn. 2:44,45).

El propio Señor Jesucristo es la piedra “Por lo cual también contiene la Escritura: He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida y preciosa; y el que creyere en él no será avergonzado. Para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen, la piedra que los edificadores desecharon, ha venido a ser cabeza del ángulo; y: Piedra de tropiezo, y roca que hace caer” (1 P 2:6-8). “Por tanto, Jehová el Señor dice así. He aquí yo he puesto en Sion por fundamento una piedra probada, angular, preciosa, de cimiento estable; el que creyere, no se apresure” (Is. 28:16). “Por el nombre del Pastor, la Roca de Israel” (Gn. 49:24b).

Ya que Roma nunca ha sucumbido a lo largo de la historia, en la forma cómo lo describe Daniel, estoy de acuerdo con muchos otros expositores de la Palabra de Dios que creen que el imperio romano se levantará nuevamente. Apocalipsis 17:8-13 también alude a esto cuando habla de la bestia que “era, y no es; y está por subir del abismo e ir a perdición” (Ap. 17:8)

La visión de Daniel de las cuatro bestias

Daniel también tuvo un sueño que señalaba a la misma cosa que la imagen de Nabucodonosor. Vio en visión cuatro bestias grandes que se levantaban en medio del mar...

1. “La primera era como león, y tenía alas de águila. Yo estaba mirando hasta que sus alas fueron arrancadas, y fue levantada del suelo y se puso enhiesta sobre los pies a manera de hombre, y le fue dado corazón de hombre” (Dn. 7:4).

2. “Y he aquí otra segunda bestia, semejante a un oso, la cual se alzaba de un costado más que del otro, y tenía en su boca tres costillas entre los dientes; y le fue dicho así: Levántate devora mucha carne” (Dn. 7:5).

3. “Después de esto miré, y he aquí otra, semejante a un leopardo, con cuatro alas de ave en sus espaldas; tenía también esta bestia cuatro cabezas; y le fue dado dominio” (Dn. 7:6).

4. “Después de esto miraba yo en las visiones de la noche, y he aquí la cuarta bestia, espantosa y terrible y en gran manera fuerte, la cual tenía unos dientes grandes de hierro; devoraba y desmenuzaba, y las sobras hollaba con sus pies, y era muy diferente de todas las bestias que vi antes de ella, y tenía diez cuernos” (Dn. 7:7).

La interpretación es como sigue:

1. El león con las alas de águila es Babilonia.

2. El oso: el imperio Medo-Persia, el cual fue más débil que el babilónico.

3. El leopardo con cuatro alas y cuatro cabezas, Grecia. Alejandro el Grande conquistó el mundo entonces conocido con una velocidad sin precedentes, rapidez que estaba representada en las cuatro alas de la bestia. Como este gobernante no tuvo hijo propio, a su muerte el imperio que conquistó pasó a cuatro de sus generales.

4. La última bestia, terrible, en gran manera fuerte y con diez cuernos, representa a Roma. Así como la imagen de Nabucodonosor terminaba en los diez dedos, la bestia representada aquí termina con diez cuernos.

En el último libro de la Biblia, leemos que en los últimos días, poco antes del retorno de Jesús para establecer su reino, una bestia se levanta de súbito en medio del mar la cual tiene diez cuernos. “Me paré sobre la arena del mar y vi subir del mar una bestia que tenía... diez cuernos...” (Ap. 13:1). En el capítulo 17 de Apocalipsis encontramos una vez más esta bestia con diez cuernos, junto con una explicación de su significado. “Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes...” (Ap. 17:12).

Esos diez gobernantes políticos le darán su poder a la “bestia” al final de los días en oposición a Cristo, pero serán vencidos por él, así lo anticipa la Escritura profética. “Y el ángel me dijo: ¿Por qué te asombras? Yo te diré el misterio de la mujer, y de la bestia que la trae, la cual tiene las siete cabezas y los diez cuernos. La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a perdición; y los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo en el libro de la vida, se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será. Esto, para la mente que tenga sabiduría: las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer, y son siete reyes. Cinco de ellos han caído; uno es, el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo. La bestia que era, y no es, es también el octavo; y es de entre los siete, y va a la perdición. Y los diez cuernos que has visto son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia. Estos tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a la bestia. Pelearán contra el Cordero y los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados y elegidos y fieles” (Ap. 17:7-14). A través de todas las declaraciones proféticas en la Biblia, el numero diez siempre señala hacia el escenario final, en este caso al imperio romano revivido.

Pero... ¿Qué es lo que se está formando hoy? En mi opinión no hay duda que el último imperio mundial se encuentra ubicada en el territorio Europeo. Lemas tales como “¡Necesitamos más de Europa!” son proclamados en voz alta. Escuchamos a los medios noticiosos decir en conexión con la guerra en Yugoslavia: “Necesitamos un nuevo orden en Europa – una nueva actitud hacia Europa – una nueva orientación hacia Europa”.

Europa verdaderamente está fortaleciéndose y haciéndose más fuerte con cada año que pasa. Lo que todavía le hace falta es “un hombre que la dirija”. Cuando lo tenga y le otorgue la autoridad, Europa se convertirá en una potencia mundial sin precedentes. Las nuevas leyes que se están instituyendo para abrir las fronteras y poner en pleno vigor la nueva unidad monetaria, el “Euro”, son indicaciones claras de que hay una Europa unida que no se puede ignorar. Por esta razón Europa está cada vez más consciente de su poder.

Desde el colapso del comunismo soviético, la voz de Europa se escucha cada vez más y más alta. Está luchando por alternativas con Estados Unidos, en casi todas las esferas: en la unión, la unidad monetaria común, industria de aviación, misiles, fuerzas armadas, etc. Militarmente Europa todavía se encuentra a la zaga de Estados Unidos, sin embargo esto podría cambiar de la noche a la mañana. Es imposible seguir ignorando a Europa, porque cada día aumenta en fortaleza e influencia. Incluso, podría resultar una cooperación mucho más estrecha entre Europa y Estados Unidos.

Europa está fortaleciéndose en las cuatro esferas más importantes:

1. Los europeos saben que se han convertido en una potencia de importancia en la esfera política, además de Estados Unidos. Su voz ya no puede seguir siendo ignorada y se está extendiendo.

2. En la esfera económica, Europa se ha convertido en la potencia económica más grande del mundo, parcialmente debido al Euro, pero también debido a su población – la mayor y mejor educada en el mundo.

3. En la esfera militar, Europa tiene la OTAN que la respalda. La mayoría de miembros de la OTAN son países europeos.

4. . Incluso en la esfera religiosa, los europeos con los católicos romanos detrás, respaldándolos, constituyen una enorme potencia religiosa.

También es interesante notar que Europa está interviniendo cada vez más en el conflicto en el Medio Oriente y se está tornando más audaz con respecto a Estados Unidos.

Europa y la guerra en los Balcanes

En la edición de abril de 1999 de la revista cristiana Topic, había un artículo que decía en parte: “... Podemos considerar el conflicto en los Balcanes desde una perspectiva completamente diferente. Por algún tiempo se ha observado que está teniendo lugar un proceso cuya meta es socavar las Naciones Unidas. El Occidente está estableciendo su propia organización de poder la cual se reserva el derecho por sí misma de actuar globalmente. Desde este punto de vista, el 24 de marzo de 1999, cuando comenzó la guerra de los Balcanes, podría ser uno de los más significativos puntos de viraje en la historia. La OTAN, una alianza para la defensa del Occidente, está tornándose políticamente activa fuera de su territorio. Sin embargo, ¿fue exclusivamente la OTAN la que intervino en el conflicto en Kosovo?”.

“En 1948, se integró una unión interesante, la Unión Occidental Europea (UEO). En ese tiempo Francia, Inglaterra, Bélgica, Luxemburgo y Holanda, decidieron cooperar en las esferas económicas, sociales y culturales y también en la defensa común. Hoy Bélgica, Alemania, Francia, Grecia, Gran Bretaña, Italia, Luxemburgo, Holanda, Portugal y España pertenecen a la UEO siempre permaneciendo en el trasfondo públicamente. No obstante esta alianza de diez estados ha hecho una contribución decisiva en la estructuración de una nueva Europa. Hoy, la Unión Europea Occidental, es la rama europea de la OTAN. En mayo del año pasado, la UEO intentó trabajar a su propio costo y se aseguró de contar con servicios militares, por ejemplo de Estados Unidos. En la misma conferencia, Grecia exigió una acción militar de la UEO en Kosovo... A la mención de la alianza de los diez estados, cada lector de la Biblia aguza el oído. La razón para esto, claro está, es que las profecías de la Biblia hablan de la integración de diez estados al final de la edad, para desempeñar un papel significativo. Daniel, el profeta del Antiguo Testamento describe esto en detalle en los capítulos 2, 7 y 8. El capítulo 17 de Apocalipsis también habla de esto. Este grupo de diez estados será el núcleo de un último gran imperio final, ante cuya cabeza estará más tarde el Anticristo...”

“Estados miembros de la UEO en un tiempo pertenecieron al territorio del imperio romano. La nueva Europa surgió y está emergiendo en medio de la fundación de los estados aliados de la UEO. La revista de noticias alemana ‘Der Spiegel’ escribió en la portada de una de sus primeras ediciones en 1999 un artículo titulado 'Viejo continente en nueva dimensiones'. El artículo trataba del retorno de Europa como una potencia mundial”.

“Al autor evangélico de gran éxito, el doctor Dave Hunt, expresó su opinión en su libro 'Paz global y el auge del Anticristo' de que no debíamos limitar la restauración del Imperio Romano a Europa. Dice en Apocalipsis 13:7,8, que este imperio tendrá poder 'sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación' - El doctor Hunt piensa que es la civilización Europea, la occidental, la que gobernará el mundo a la conclusión de la historia. El hecho es: La alianza entre Estados Unidos y Europa es en este momento muy superior al resto del mundo. Daniel escribe: 'La cuarta bestia será un cuarto reino en la tierra, el cual será diferente de todos los otros reinos, y a toda la tierra devorará, trillará y despedazará' (Dn. 7,23)”.

Con la fundación del estado de Israel en 1948, la profecía bíblica se convirtió en un tópico de importancia. Aquí, Dios comenzó una vez más a tratar con Israel. En 1948 el estado de Israel emergió nuevamente en una forma nueva. Por consiguiente, no es casualidad que el mismo año 1948, se iniciara asimismo la Comunidad Europea la que sería la fundación de la nueva Europa. Así como hay una trinidad satánica, de la misma forma también hay un la contraparte del imperio del Señor Jesucristo.

Paralelo a la restauración de Israel, la nueva Roma también comenzó a emerger. En el mismo nivel el Espíritu Santo está trabajando desde arriba para reunir a los judíos y llevarlos a su tierra, a Israel, tal como está profetizado en los capítulos 36 y 37 de Ezequiel, mientras que el espíritu de abajo está trabajando por medio de Europa. Vemos como los dos polos de los últimos días chocan uno con el otro: trabajo divino desde arriba en el territorio de Israel para establecer el reino de Jesucristo en la tierra y labor diabólica desde abajo para obstaculizar el reino de Dios mediante la restauración del imperio romano. Ambos se iniciaron en 1948. Así como en el tiempo de Jesús había un estado judío y un imperio romano, lo mismo estamos viendo hoy.

Permítame a continuación citarle parte de un informe de la prensa que enfatiza esto, Y decía en la publicación Zurich Overtander del 11 de mayo de 1999: “La Unión Occidental Europea (UEO), se integrará en la Unión Europea - El ministro alemán de relaciones exteriores, Joschka Fischer y el ministro de defensa Rudolf Scharping, están urgiendo la pronta organización de fuerzas armadas comunales de los estados de la Unión Europea, para la solución de crisis y conflictos en Europa sin la participación de Estados Unidos'.

“Al principio de la conferencia de ministros de la UEO en Bremen, Fischer dijo que el conflicto en Kosovo dejó claro, cuán urgente e inevitable era esto para el futuro de Europa. Según las palabras de Scharping, se esperan resultados concretos a finales para el año 2000, respecto a la organización y utilización máxima puramente militar de Europa”.

“Debe ser la meta de estos el fortalecer el comercio exterior y asegurar la política en forma tal, que en el futuro puedan sortear las crisis y adoptar las decisiones debidas. Según Fischer, una resolución básica sería pasada en el punto culminante de las conversaciones de la Unión Europea en Colonia, la cual ya estaba contenida en el tratado de Amsterdam visualizando la integración de la UEO en la Unión Europea”.

Y me pregunto: ¿Acaso estaremos viendo el comienzo de la formación de los últimos diez estados del imperio anticristiano que ya está emergiendo?

Europa e Israel

A través de los eventos en los Balcanes, Israel parece estar al borde la política mundial, pero ¿qué es realmente lo está teniendo lugar en el corazón del pueblo judío, en lo que se refiere a este conflicto armado? Los israelitas tienen que estar observando atentamente a las grandes potencias mundiales tal como a Europa y a Estados Unidos - al imperio de hierro, y ahora simultáneamente, también tienen que estar atentos a la posibilidad de que se integre un estado islámico en Kosovo. El occidente ha peleado por primera vez a favor de los musulmanes. Cuando éste poder, Europa, entre en la pelea por un estado palestino - lo cual aparentemente será el caso, ¿quién dirá no? El derecho soberano de las naciones ya no sirve para nada, lo único que cuenta es el nuevo orden mundial. Por eso fue que Estados Unidos y Europa intervinieron militarmente en la guerra en Kosovo.

Debido a la guerra en Yugoslavia a Israel lo están forzando detrás de las bambalinas a avanzar en una dirección diferente, especialmente ahora con el cambio de gobierno. Sin duda alguna ningún otro gobierno se encuentra más apto que este para aceptar un estado palestino. Seguramente ningún gobierno aparte del que dirige Ehud Barak, quien se ve a sí mismo como un heredero espiritual de Yitzhak Rabin, sea capaz de extender su mano hacia una paz anticristiana. Todos estos eventos están moviendo el mundo en la dirección ya trazada para nosotros en la Palabra profética.

El partido de Barak “Un Israel”, se inclina más hacia el secularismo que los gobiernos previos bajo Netanyahu. Incluso, Yitzhak Rabin, el predecesor de Barak, dijo en su tiempo que la Biblia no es el mapa de Israel. La Biblia habla del hecho de que una parte de los judíos entrarán en un pacto con el Anticristo al final de los días. Por ejemplo dice Isaías 28:14,15: “Por tanto, varones burladores que gobernáis este pueblo que está en Jerusalén, oíd la palabra de Jehová. Por cuanto habéis dicho: Pacto tenemos hecho con la muerte, e hicimos convenio con el Seol, cuando pase el turbión del azote, no llegará a nosotros, porque hemos puesto nuestro refugio en la mentira, y en la falsedad nos escondemos”. “Que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán” (1 Ts. 5:3).

Éste será un pacto de paz con el nuevo imperio romano revivido, probablemente con su sede en el territorio europeo: “Y después de las sesenta y dos semanas se quitará la vida al Mesías, mas no por sí; y el pueblo de un príncipe que ha de venir destruirá la ciudad y el santuario; y su fin será con inundación, y hasta el fin de la guerra durarán las devastaciones. Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador” (Dn. 9:26,27). El pacto de Oslo en 1993, fue hecho en territorio europeo, tal vez como una especie de anticipación del último pacto anticristiano.

Y dice en un artículo escrito por Fredy Winkler, en junio de 1999: “Una cosa es clara. Aunque Israel condena los actos de los serbios en Kosovo, las acciones unánimes de la OTAN han llevado a Israel a un estado mayor de aislamiento. Desde un punto de vista bíblico, podemos ver claramente como el último y cuarto imperio, el cual de acuerdo con la profecía permanecerá hasta que se manifieste el reino eterno de Dios, esta estructurándose y haciendo sus primeras pruebas de fortaleza a fin de atemorizar y evitar que comiencen a quejarse. Sin embargo, para nosotros significa que el reino eterno de Dios se está acercando. Preparémonos y escuchemos la Palabra profética que brillará para nosotros hasta que el día amanezca”.

¡Jesús viene!

Gracias a Dios que el último imperio no es el fin, sino el retorno del Señor Jesús en toda su gloria. Nuestra esperanza viva es que él vendrá para establecer su reino el cual se extenderá por todo el mundo y traerá paz verdadera. Daniel 2:44 y 45 dice de este reino: “Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre, de la manera que viste que del monte fue cortada una piedra, no con mano, la cual desmenuzó el hierro, el bronce, el barro, la plata y el oro. El gran Dios ha mostrado al rey lo que ha de acontecer en lo por venir, y el sueño es verdadero, y fiel su interpretación”. Y Daniel 7:13,14 dice: “Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas te sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido” Nuestros ojos se volverán a esta luz radiante, no obstante no debemos pasar por alto los oscuros eventos políticos. Eso no sería realista. Vemos mejor la luz en medio de las tinieblas.

No sabemos cuándo retornará Jesucristo porque ignoramos cuánto tiempo le concederá Dios a este mundo. Tampoco estamos seguros de qué eventos y cambios tendrán lugar. Lo que es noticia hoy puede ser algo pasado de moda mañana. Muchos políticos vendrán y otros se irán. Nuestro mundo de súbito puede encontrarse en la última hora antes del glorioso retorno del Mesías verdadero.

Todas las profecías que he mencionado se cumplirán plenamente después del rapto. Tal vez será entonces cuando los diez estados estarán completamente integrados como una potencia para entregarle su autoridad al dirigente romano. En ese punto el Anticristo hará su aparición y se iniciará el período de la gran tribulación en este mundo. Después de haber visto en líneas generales los eventos que se avecinan, debemos preguntarnos, ¿cuán cerca nos encontramos del retorno del Señor Jesucristo por su Iglesia? Christian Briem, un estudioso de las profecías escribió lo siguiente en el prefacio de su libro publicado en inglés El rapto de los creyentes: “Las personas de este mundo no observarán ninguno de estos eventos extraordinarios. Sólo una cosa será imposible que pasen por alto: el hecho de que innumerables personas que vivieron en la tierra desaparecerán de súbito. Ellos no morirán, sino que no los podrán encontrar. Las Sagradas Escrituras nos dan la razón para esto. Porque estas personas experimentarán lo que esperan con ansiedad, el rapto de la Iglesia”.

“Jesús está retornando. Sólo hay una ganancia real en este mundo, el pertenecerle hoy al Señor Jesucristo. Sólo hay una falla real final e inexcusable, el faltar en entregarse a Jesús. El futuro, el reino y el poder le pertenecen a Jesús, el Hijo de Dios. ¿A quién pertenece usted? ¿Le pertenece a este mundo o al reino de Dios?” Dice en Hechos 17:30,31 “Pero Dios, habiendo pasado por alto los tiempos de esta ignorancia, ahora manda a todos los hombres en todo lugar, que se arrepientan; por cuanto ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia, por aquel varón a quien designé, dando fe a todos con haberle levantado de los muertos”.

“Adhiérase a él hoy, a Jesucristo a quien le pertenece el futuro y todos los imperios mundiales”.

atentados terroristas...principio de dolores...?


principio de dolores?

El 11 de Septiembre del 2001 será recordado como el día de “La mayor tragedia de Estados Unidos de América”. Al menos muchos comentaristicas así lo piensan. Pero... ¿No será que estamos notando ya lo que el Señor llamó “Principios de dolores?”. De ser así, esta tragedia es una pálida muestra de lo que se avecina. Y conste, no se trata aquí de sensacionalismo teológico ni de falsa alarma. Se trata de advertencias bíblicas tan clara que hasta un niño podría entenderlas. Veamos algunas declaraciones del libro de Dios, la Biblia:

“Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestes, y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores” (Mt. 24:6-8).

No queremos ni pensar en todo aquello que la Biblia nos dice. La idea de que las cosas en el mundo van bien y que cada segmento de la sociedad está encontrando su lugar en el complicado cuadro mundial, es falsa. Las cosas no van ni irán mejorando. Un sabotaje, una acción suicida, aunque es muy dolorosa y alarma a los hombres, especialmente nuestro Continente que no ha sufrido las guerras del Continente Europeo, por ejemplo, hace que busquemos el por qué y cómo. Pero es muy raro que un político o un religioso acostumbrado a su rutina simplemente tradicional, entiendan qué esperar y cómo prepararse.

Es bastante extraño que, puesto que es virtualmente imposible que uno suba a un avión con cualquier tipo de arma, y que justamente esto ocurra en un país que está en la vanguardia tecnológica. Tanto el equipaje de carga como el de mano y los mismos pasajeros, son todos examinados cuidadosamente para evitar incluso cualquier cosa que podría servir como arma blanca. ¿Cómo lograron estos individuos sus objetivos suicidas? ¿Cómo es que no fueron detectados? Yo tengo constancia de que Estados Unidos ya ha alertado una y otra vez que un tipo de sabotaje de alcances hasta ahora desconocidos, se acercaba. Esto significa que el servicio secreto y todas las autoridades redoblaron sus esfuerzos para detectar cualquier maniobra en tal sentido. ¿Por qué no pudieron hacerlo? ¿Es posible que la sociedad sea tan vulnerable ante un cuadro como el presente?

No, esta seguramente no será la recordada como “La Mayor Tragedia del país (USA)”. Más bien, creo yo, que estamos ante lo que la Biblia llama “Principio de dolores”. Todo se prepara para una... “destrucción repentina”. Jesús dijo: “Porque aquellos días serán de tribulación cual nunca ha habido desde el principio de la creación que Dios creó, hasta este tiempo, ni la habrá” (Mr. 13:19).

Lo que por ahora vemos es apenas una muestra limitada de todo cuanto se avecina. Esto no quiere decir que los hombres, la humanidad en general, se arrepentirán y clamará a Dios. No, no habrá tal cosa. Todo el mundo, tanto políticos como psíquicos, religiosos y militares, siempre asegurarán que... “no hay por qué desesperarse, que todo está bajo control”. Pero la versión de Dios es completamente diferente, porque él nos dice que la muerte llegará a ser tan común en todo el planeta, que dos tercios de la humanidad perecerán por diversas razones. Como guerras, pestes, hambre, suicidio, plagas, terremotos, maremotos y terribles manifestaciones del cielo, manifestaciones que ni idea tenemos, salvo que el Señor dijo: “Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a causa del bramidos del mar y de las olas, desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos (el espacio sideral) serán conmovidas” (Lc. 21:25,26).

¿Cuál es la esperanza para el cristiano, el que es salvo por la fe en Cristo? “Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca” (Lc 21:28).

¿Dice la Biblia que dos tercios de la humanidad perecerán? El profeta de Dios, llamado Zacarías dijo esto unos 500 años Antes de Cristo:

“Y acontecerá en toda la tierra, dice Jehová, que las dos terceras partes serán cortadas en ella, y se perderán; más la tercera quedará en ella” (Zac. 13:8).

Según el último informe de las Naciones Unidas, actualmente la población mundial es de 6 mil millones de personas. Si dos tercios serán muertos debido a los acontecimientos apocalípticos, esto significa que morirán, por diversas razones, y en pocos años, nada menos que 4 mil millones de personas. Nuestros gobernantes pueden hacer todas las declaraciones que quieran, a segurándonos que todo está bajo control, pero tal cosa no sucederá, sino que Dios dice que él conmoverá no solamente la tierra, sino el cielo también. Isaías el profeta también menciona cómo la tierra será “vaciada” de su población, cuando dice:

“La tierra será enteramente vaciada, y completamente saqueada; porque Jehová ha pronunciado esta palabra. Se destruyó, cayó la tierra; enfermó, cayó el mundo; enfermaron los altos pueblos de la tierra. La se contaminó bajo sus moradores; porque traspasaron las leyes, falsearon el derecho, quebrantaron el pacto sempiterno. Por esta causa la maldición consumió la tierra, y sus moradores fueron asolados; por esta causa fueron consumidos los habitantes de la tierra, y disminuyeron los hombres” (Is. 24:3-6). Luego, un poco mas adelante el mismo profeta agrega:

“Temblará la tierra como ebrio, y será removida como una choza; y se agregará sobre ella su pecado, y caerá, y nunca más se levantará” (Is. 24:20).

EXISTE UN PLAN BIEN DELINADO POR DIOS

Lamentablemente nuestro agonizante planeta no se recuperará. Aquellos que hacen tanto por concervar la tan mentada...“madre tierra” , tendrán que aceptar que su final será desastroso, no por la contaminación, ni por talar los árboles, sino que Dios se encargará de limpiarla de tanto pecado. El apóstol Pedro dice:

“Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas. Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos siendo quemados se fundirán!” (2 P. 3: 10-12).

Pero.... ¿cuál es la esperanza para el cristiano?

“Pero nosotros (cristianos) esperamos, según sus promesas, cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia. Por lo cual, oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensible, en paz” (2 P. 3:13,14).

Aunque es doloroso leer y ver, vía televisión lo que ha ocurrido en New York y pensar en la cantidad de inocentes que murieron sin siquiera haber imaginado lo que les esperaba, nosotros, como hijos de Dios, debemos saber que lo ocurrido, es como que si el Señor nos dijera.... “Estoy muy próximo a llevarlos conmigo, manténganse firmes en la fe, no se desesperen, procuren compartir con la mayor número posible el Evangelio de Salvación. Dejen todo pecado que pudiera opacar vuestro testimonio, porque yo he comenzado ya la cuenta regresiva para dar paso al rapto de la iglesia”.

el rapto de la iglesia segun J.A. Holowty.


La mayor sorpresa del rapto

Sin duda alguna el tema de mayor importancia para cada hombre y mujer en nuestro planeta es la salvación de su alma. Los creyentes sabemos que somos salvos por medio de la fe en los méritos de Cristo, esto no puede ignorarse, no podemos hacer nada por salvarnos, excepto arrepentirnos de los pecados y depositar nuestra confianza en él, aceptando su perdón y con ello la vida eterna que nos otorga por pura gracia. Esto creo que debe ser bien claro para todos. Pero entonces, ¿cómo se explica que haya tantos cristianos que viven como incrédulos y dicen que son salvos? Porque la salvación no es por obras – alegan – sino por gracia, por tanto no importa mucho lo que haga porque ya he sido salvo.

Este hombre o mujer que es miembros de la iglesia, pero que también estafa, que usa vocabulario obsceno y tiene a todos sus hijos en el mundo por causa de su carácter, tal vez violento, y su testimonio mundano, dice que fue salvo, marca el día en que recibió a Cristo y ahora es miembro de la iglesia y toma parte de todas sus actividades. El cree que es salvo y por ende que participará del rapto de la iglesia.

Para poder explicar esto, algunos predicadores enseñan que habrá una especie de rapto parcial, es decir que sólo los creyentes espirituales participarán del rapto, mientras que los cristianos carnales se quedarán atrás para la gran tribulación. Sin embargo, esta posición ofrece serios problemas, en primer lugar, qué se entiende por espiritual y carnal, o qué decide quién es espiritual o quién es carnal. Estoy seguro que usted se habrá planteado más de una vez, estos y otros interrogantes, sin encontrarle respuesta bíblica y no puede entenderlo. Yo no quiero predica un evangelio limitado, ni ser juez de los demás, pero hay tantas evidencias contradictorias de personas que dicen ser salvas, aunque viven como mundanos que uno se ve obligado a considerar esto mucho más a fondo. Yo le invito a leer este mensaje con la seguridad de que saldrá tan beneficiado de él, como yo mismo cuando lo preparé.

A continuación pasemos a considerar primero el verdadero significado de la fe salvadora, puesto que la fe es el principal elemento en la salvación de todo pecador y es bien claro además que existen interpretaciones hasta supersticiosas de este término. Esto lo vemos por ejemplo en el terreno de quienes promueven la llamada sanidad divina y también en el ámbito secular. Pero veamos primero como define el término fe, la Real Academia de la Lengua Española: Fe: La primera de las 3 virtudes teologales. Es una luz de conocimiento sobrenatural con la que sin ver creemos en lo que Dios dice y la iglesia propone. Si la interpretación del término concluyera con sin ver creemos lo que Dios dice, estaría correcto, ¿no le parece? Pero el agregado y la iglesia propone distorsiona completamente el significado bíblico de la fe, ya que coloca aquello que la iglesia propone, en igualdad con lo que dice Dios, cambiando totalmente su significado. Como podrá apreciar entonces, debido a la confusión del término fe, la clave inicial de este mensaje girará alrededor del verdadero significado de la fe.

Hay muchos miembros en nuestras iglesias que no llegan a entender lo que significa fe y es a ellos en particular a quienes está dirigido este mensaje, esperando que Dios les guíe a través de cada argumento bíblico que presentaré y cada ilustración, porque todo, en conjunto, será de ayuda cualquiera sea su situación en este momento en particular, ya que tal vez usted se encuentre entre esos que tratan de auto-convencerse que son salvos y realmente no son. El error radica en la interpretación incorrecta de lo que es la fe, o lo que significa creer en Cristo y aceptarle como Salvador personal. No quiero con esto que dude de su salvación, y sé que no lo hará si realmente es salvo, pero que Dios me ayude a llevarlo al encuentro con Cristo si estando perdido cree de alguna manera que es salvo. Voy a referirme pues, a LA MAYOR SORPRESA DEL RAPTO DE LA IGLESIA.

Puesto que la gran mayoría de personas que escuchan y leen los mensajes que difundimos, tienen una idea bastante exacta de lo que es el rapto, no voy a abundar en explicaciones al respecto, sólo diré que se denomina Rapto de la Iglesia al acto de traslado, es decir, al traslado de todos los redimidos a la presencia del Señor. La Biblia dice que esto sucederá en todo el mundo, en forma rápida y simultánea y que en esta partida a la presencia del Señor tomarán parte todos aquellos que fueron salvos sin que se quede un solo miembro de la Iglesia de Cristo. Sin embargo, la Biblia también aclara que en este grupo no estará incluido ni uno solo de los que no aceptaron a Cristo.

He aquí lo que dice la Escritura: "Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel , y con trompera de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras... Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba. Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá sobre ellos como ladrón en la noche; que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán. Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda" (1 Ts. 4:16-18 y 5:1-4).

Este mensaje va dirigido en primer lugar a todos aquellos que hoy componen la membresía de nuestras iglesias cristianas evangélicas, a través de todo el continente, no sea que alguien piense que el sello de su salvación lo constituye el ser evangélico, miembro de una denominación el haber cumplido con ciertos ritos que la iglesia en cuestión exige, como levantar la mano para aceptar a Cristo, sentir esa paz... llorar de emoción, ser bautizado por inmersión, haber recibido una cierta experiencia que parecía el bautismo del Espíritu Santo o la plenitud del Espíritu Santo. Considere lo que el apóstol Pablo le escribió a los corintios: "Examinaos vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos" (2 Co. 13:5a).

No pretendo debilitar su fe, por el contrario deseo que se haga un examen muy, pero muy a conciencia. Yo creo firmemente que la salvación la obtenemos como un regalo de Dios, cuando depositamos fe en Cristo Jesús y no arrepentimos de los pecados, pero decir esto, solamente, es presentar un mensaje incompleto. Es por esta razón que hoy, millones de miembros en nuestras iglesias, creen que creen, aunque en realidad y con sobrada razón no tienen ninguna seguridad de ser hijos de Dios Y no la tienen por la sencilla razón de que todavía son mundanos al no comprender el verdadero alcance de la fe que salva, de la cual habla tanto la Biblia.

Cuando ocurra el rapto de la iglesia, la partida súbita de todos los hijos de Dios para estar con Cristo, ellos literalmente desaparecerán en forma simultánea en todo el mundo, aunque primero resucitarán en sus cuerpos glorificados, cuerpos nuevos que jamás verán corrupción, los que murieron en Cristo. Si esto sucediera en este momento, entonces todos los que vivimos y somos salvos, seríamos transformados en un instante y junto con los santos resucitados partiríamos allá arriba "para recibir al Señor en el aire, y estar siempre así con el Señor".

No me cabe la menor duda de que esto ocurrirá en forma literal. No sé la fecha exacta, nadie lo sabe, incluso el propio Señor Jesucristo dijo: "Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo el mi Padre" (Mt. 24:36). El mundo de hoy, sin duda, presenta las características que describe la Biblia como preaviso del rapto, algunas de las cuales son por ejemplo: la corrupción teológica; la gran cantidad de evangelios, predicadores y falsos cristos que abundan por doquiera; las guerras y las amenazas de guerra; el armamentismo de las superpotencias; los desastres naturales, especialmente los terremotos; las plagas; la inmoralidad; el divorcio y con ello la destrucción del hogar, la piedra angular de una sociedad organizada; la rebelión juvenil; las drogas; el suicidio; la obscenidad; las falsas y peligrosas alianzas teológicas entre grupos sopretexto de buscar unidad y muchas otras cosas.

Como el gran día que esperamos bien podría llegar mientras estamos todavía en nuestros cuerpos, deseo de todo corazón despertar su interés e instarlo a que examine a fondo cuál es su condición delante de Dios, no sea que abrigue la falsa esperanza de que es salvo sin serlo.

Puesto que la clave de la salvación es la fe, lo primero que haremos será ampliar su significado. Y dice la Biblia al respecto: "Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve" (He. 11:1). Aclarando un poco más adelante: "Pero sin fe es imposible agradar a Dios..." El apóstol Pablo expuso por su parte: "Porque por gracia sois salvos por medios de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe" (Ef. 2:8,9). Esta es entonces la definición bíblica de la fe y el papel que desempeña nuestra salvación. La Escritura asegura que todo estriba en la fe, que no podemos agregar nada a nuestra salvación, sino que somos salvos por la gracia divina, en otras palabras que no hay obra que nos haga salvos, excepto la obra redentora de Cristo mediante su muerte en el Calvario.

Sin embargo, cuando leemos con cuidado el capítulo 11 de Hebreos y toda la Epístola de Santiago, no podemos más que exclamar: ¡Dios mío, FE es mucho más que un simple asentimiento mental de que acepto a Cristo y recibo vida eterna! Cuando analizamos la fe en forma profunda pronto comprendemos cuán fácil es llegar a ser víctima del mayor auto-engaño, es decir, pensar que se es salvo sin serlo. Pero no porque alguien nos engaña, sino porque nos engañamos a sí mismos acariciando la falsa idea de que una especie de elemento mágico ha hecho algo a nuestro favor al decir que aceptamos a Cristo y somos salvos. Esto bien podría ser así, si la persona comprende el cuadro por entero, pero para evitar confusión consultemos algunos pasajes de la Biblia los que demuestran lo fácil que puede ser creer que se es salvo sin serlo.

Tomemos por ejemplo la Epístola de Santiago, ya que en ella se menciona mucho la fe poniéndose especialmente a prueba la fe falsa. Y dice: "Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿podrá la fe salvarle? Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras. Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan. ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta? ¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? ¿No ves que la fe actuó juntamente con las obras, y que la fe se perfeccionó por las obras?... Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe. Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fue justificada por obras, cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino? Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta" (Stg. 2:14-26).

Santiago repite que es imposible que se profese una fe muerta que no salva, porque simplemente no es fe. La verdadera fe salvadora siempre va acompañada de una nueva vida y de las obras, de lo contrario no es fe. Note lo que dice el versículo 22: ¿No ves que la fe actuó juntamente con las obras...? No se trata de creer hoy, tener fe hoy, aceptar a Cristo hoy y luego, años más tarde, o tal vez décadas después comenzar a tener obras. Si una mujer que trabaja en un prostíbulo le preguntara a su pastor después de caer rendida a los pies de Cristo: ¿Qué hago ahora pastor? – Tengo que entrar a mi ‘trabajo’ esta noche a las diez. ¿Cuál cree usted que debería ser la respuesta del pastor? Seguramente que no le dirá: ...Bueno, Hermana, usted ya es salva, así que vaya dejando ese lugar poco a poco... ¿Es esa la manera de ser salvo por la gracia? ¡No! SI esa mujer aceptó realmente a Cristo y fue salva, andará desde ese momento por otro camino y no deseará volver al prostíbulo. El cambio en ella habrá sido tan profundo que todo lo que hacía, la vida que antes vivía le repugnará. Esto mismo ocurre con un idólatra, un orgulloso, un estafador, un adúltero, un chismoso, etc. La verdadera fe actuará juntamente con sus obras.

¿Quiere saber si fulano o mengano son salvos? Es fácil, más de lo que cree. No diga eso de que... nadie sabe. Esto no es cierto. El Sr. Jesucristo nos brinda la clave cuando dijo: "Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo, da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo, dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis" (Mt.7:16-20). El Sr. Jesucristo nos invita a que miremos los frutos de una persona para saber si es salva o no. Como la fe y las obras actúan conjuntamente, no hay por lo tanto ningún problema para saber si una persona posee fe salvadora. Cualquiera sabe cuando una criatura nace viva, asimismo cuando nace muerta. Usted no necesita ser ni experto, ni pediatra, para saberlo. Tampoco para saber si alguien es salvo. Cuando una persona dice que aceptó a Cristo, aunque haya llorado y parezca muy sincera, usted podrá saber casi inmediatamente si se produjo un nacimiento o fue un aborto.

¿Cómo es posible que hoy día haya en nuestras iglesias tantas personas carnales, obscenas, viciosas, intemperantes, crueles, criticonas, tacañas, estafadoras, mentirosas, supersticiosas, envidiosas, pendencieras, etc, etc. y que le pongamos el rótulo de salvos... pero carnales? Sinceramente, creo que no les hacemos ningún favor. Una persona carnal puede caer en alguna falta, en algún pecado, pero tan pronto como ocurra se arrepentirá pidiendo el perdón de su pecado. Sin embargo, hay muchos miembros de nuestras iglesias que año tras año siguen viviendo la misma vida de pecado, pero albergando la falsa ilusión de que son salvos por la gracia.

No estoy negando que la salvación es por gracia, por medio de la fe en Cristo Jesús y en sus méritos. El problema no es ese. El problema es que no todos comprenden lo que significa tener fe salvadora. Cuando hay fe verdadera, ocurre un cambio inmediato en la persona que profesa ser salva. Tengo la impresión que muchos de los miembros de nuestras iglesias sólo lograron alcanzar el conocimiento de la verdad, pero nunca aceptaron a Cristo – lo conocieron, sí, con su intelecto, como Hijo de Dios, Salvador del mundo, etc. – pero ellos mismos jamás se rindieron a él. Cuando alguien es de Cristo su vida es totalmente revolucionada, es un cambio que ocurre generalmente de inmediato, aunque en unos es más visible que en otros.

Para ilustrar mejor esto, tomemos como ejemplo el caso de Noé, cuyo nombre aparece en el capítulo 11 de Hebreos entre la lista de los grandes gigantes de la fe. Allí dice: "Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe" (He. 11:7). Para que pueda captar buen la idea de este desarrollo es necesario que demos una mirada al cuadro de Noé en Génesis: "Y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. Dijo, pues Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí yo los destruiré con la tierra. Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca, y la calafatearás con brea por dentro y por fuera. Y de esta manera la harás: de trescientos codos la longitud del arca, de cincuenta codos su anchura, y de treinta codos su altura. Una ventana harás al arca, y la acabarás a un codo de elevación por la parte de arriba; y pondrás la puerta del arca a su lado; y le harás piso bajo, segundo y tercero. Y he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne en que haya espíritu de vida debajo del cielo; todo lo que hay en la tierra morirá. Mas estableceré mi pacto contigo, y entrarás en el arca tú, tus hijos, tu mujer y las mujeres de tus hijos contigo" (Gn. 6:11-18).

Notemos primero que en las instrucciones que Dios le diera a Noé, había por lo menos 16 cosas que el patriarca debía aceptar por fe, fe que debía poner en acción. Nadie puede negar que las demandas de Dios son bien claras y Noé no tuvo el menor problema para entenderlo. Pero supongamos que Noé en lugar de haber hecho lo que hizo, le hubiera dicho a su esposa: Escúchame, amor, Dios me habló hoy y me dijo que debo construir un arca muy grande, porque habrá un gran diluvio que destruirá toda la vida en la tierra, y que el arca que construya será el recurso de nuestra salvación. Dios incluso me indicó su forma, la madera que debo usar, las aberturas, el tamaño, etc. ... La salvación, está en el arca. No tengo la menor duda de que Dios me ha hablado y LO CREO DE TODO CORAZÓN. La salvación depende del arca.

Sigamos suponiendo que la esposa y los hijos de Noé también creyeron y como él está tan seguro, organiza servicios religiosos en su casa y habla de los mismo a los parroquianos. Noé con el tiempo hasta organiza “campañas evangelísticas unidas” y hay incluso “muchas profesiones de fe”. En fin pasan los años y Noé sin pensarlo hasta funda una denominación muy activa con oficinas por doquiera, con literatura para todas las edades, porque él y su familia no abrigan ninguna duda de que Dios cumplirá lo que dijo. Pero, ¡Noé no hace nada para construir el arca! ¡Tiene fe, pero no tiene obras! No duda de las palabras de Dios, pero ha perdido la parte más importante de todo, porque la fe verdadera siempre exige obediencia y acción. Si Noé hubiese hecho esto, habría llegado el diluvio 120 años después y él habría perecido junto con su familia al igual que el resto de los impíos, a pesar de toda su prédica.

Sin embargo, Noé no actuó así. Aunque no entendía muchas cosas ya que no sabía cómo sería eso de que habría lluvia y hasta diluvio dado que hasta entonces los habitantes del planeta nunca habían visto llover, sino que la tierra era humedecida por un vapor que subía del suelo, se puso manos a la obra. Buscó la madera de gofer y comenzó a construir el arca, seguro de que Dios cumpliría lo que dijo. Su fe, de inmediato, le llevó al terreno de la acción en concordancia con el mensaje recibido, siguiendo al pie de la letra las indicaciones que le diera Dios. Nuestro Creador no dejó que Noé adivinara el medio de su salvación, ni tampoco le dijo simplemente que construyera un arca y nada más, sino que le indicó perfectamente y en detalle cómo debía construirla. Hoy podemos decir que Noé también fue salvo por la gracia divina, Dios le indicó exactamente cuál era el medio que debía usar si quería ser salvo junto con su familia. Lo mismo ocurre ahora, Dios escogió la muerte expiatoria de Cristo como un recurso redentor para nosotros y está invitado a todos lo pecadores tal como invitó a Noé. Así como él sólo tuvo el arca como medio, nosotros de la misma forma sólo tenemos a Cristo Jesús. No obstante cuando Dios habla de cómo podemos ser salvos por medio de Cristo, no está diciendo que existe un procedimiento mágico que salva con solo pronunciar el nombre de Jesús 50 veces, por ejemplo, sino que somos salvos por la fe en él, fe que inmediatamente debe transformarse en acción.

¿Existe alguna ‘lista de materiales’ para que construyamos esa vida que refleje que somos hijos de Dios? Bueno, tal vez usted se sorprenderá de saber que si la hay. A semejanza de Noé, Dios tiene para cada uno de nosotros un amplio plan de actividades diarias, y así como las instrucciones que recibiera el patriarca cambiaron su vida de tal manera que todos se advirtieron de ello, de la misma manera debe cambiar la conducta de cada creyente que haya experimentado el nuevo nacimiento.

Cuando Noé construyó el arca, no estaba edificando su salvación, porque él había sido declarado justo por Dios antes de comenzar la obra. Potencialmente, Noé fue salvo desde el momento mismo que Dios le habló, la Biblia dice, que "Noé, (era un) varón justo, perfecto en sus generaciones; (que) con Dios caminó Noé" (Gn. 6:9). Lo mismo ocurre hoy con nosotros, no somos salvos por lo que hacemos como cristianos, en término de buenas obras, sino que somos justificados por la fe, aunque las obras son el testimonio de que en verdad somos salvos.

En general nos vestimos, comemos, hablamos, nos divertimos, trabajamos, cantamos, ayudamos, compramos, vendemos, ofrendamos, descansamos, etc, por lo tanto examinemos nuestra vida diaria para comprobar si esta sigue el croquis divino trazado por Dios, ya que es posible que por un lado enfaticemos que somos creyentes y fieles a la palabra de Dios, mientras que por el otro vivamos como mundanos. Dios ha provisto en su palabra la lista de las cosas que debemos hacer, pero en muchos casos nos conformamos con una fe teórica, una fe muerta, la misma que profesan los demonios.

Consideremos a continuación la armadura que aconseja Pablo para todos los creyentes: "Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de la justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; orando en todo tiempo con oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos" (Ef. 6:11-18).

Notemos primero, que Pablo no está ofreciéndonos un ropaje opcional. El deber del cristiano es permanecer firme, protegido con la rectitud y preparado para hablar a otros en el poder del Espíritu Santo, tal como el soldado que se prepara con toda clase de ejercicios agotadores, para estar siempre en optimas condiciones por si tuviera que salir a la batalla. La fe debe ser como un escudo protector. Los argumentos de nuestro cristianismo sobran cuando practicamos lo que predicamos. La palabra de Dios debe servirnos como espada provista por el Espíritu Santo, no pretendemos salir a la batalla apoyados con las muletas de nuestras experiencias emocionales o con los bastones de experiencias vividas en círculos que promueven el emocionalismo. Mantengamos más bien un estrecho contacto con la palabra de Dios, leyéndola con meditación y oración, de preferencia a solas con el Señor, permitiendo que el Espíritu Santo nos guíe para entenderla y aplicarla en el diario vivir. Los argumentos de nuestro cristianismo sobran cuando practicamos lo que predicamos.

Dicho en otras palabras, así como Dios le indicó a Noé en detalle cómo construir el arca, él también está ofreciéndonos una lista completa sobre la forma cómo debemos conducirnos en todos los niveles de la vida diaria – en el trato con hermanos, extraños y miembros de la familia. Si no ha despreciado la gracia divina y ya fue salvo por medio de la fe en Cristo, usted, sin duda, a semejanza de Noe ha tomado muy en cuenta los detalles provistos por Dios para vivir una vida cristiana regenerada. Pero si solamente cree que cree seguirá concurriendo a su templo, desempeñará un cargo, orará, cantará, levantará las manos, probablemente dará palmadas, continuará “testificando” con los labios, salpicado siempre de alguna visión o estremecimientos emocionales, mientras que en forma muy diplomática se negará a obedecer al Señor y someterse a vivir una vida auténticamente santa. Su fe será de labios hacia fuera, pero si este es su caso, admita ahora mismo que no es salvo, que no había entendido o tal vez no quería entender el verdadero significado de la fe salvadora, porque la fe que profesa es intelectual, muerta, demoníaca, que no le exige una vida acorde con los estatutos bíblicos. Alega... que por gracia somos salvos, por la fe, y esto es verdad, pero nunca ha aceptado la gracia divina para ser salvo, porque de haberlo hecho habría actuado como Noé y su vida se habría visto transformada.

Los muchos pasajes bíblicos que nos dicen cómo debemos vivir tienen tantos detalles como los que dios les diera a Noé para construir el arca. El apóstol Pablo dice: "Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios... Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría, cosa por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. No mintáis los unos a los otros, habiéndose despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno... Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto... La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros con sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor, con salmos, himnos y cánticos espirituales. Y todo lo que hacéis sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él" (Col. 3:1-17).

Aquí está por decirlo así, el largo, el ancho y profundidad del arca que seguramente toda persona regenerada está construyendo. No como medio de salvación, sino como parte inseparable de la verdadera fe, la fe que salva. No olvidemos lo que dice Santiago 2:22: "¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras?" Este pasaje de Colosenses cubre prácticamente todas las áreas de nuestra vida – relaciones familiares fraternales; trabajo; importancia y uso del dinero; carácter o temperamento; integridad en el comportamiento, es decir que no hay fornicación, adulterio, ni ningún tipo de pensamientos impuros, ni fantasías pecaminosas que aniden en nuestro ser; descartada también la idolatría en todas sus formas. Todo el ropaje del viejo hombre quedó fuera y uno es revestido del hombre nuevo. Estas cosas no son subjetivas, sino objetivas, visibles. No se trata de algo puramente teórico, sino de una vida verdaderamente cambiada. Por ejemplo, el que robaba, ya no roba más, sino que trabaja e incluso ayuda a sus semejantes; el Don Juan deja su vida disoluta y ahora es un esposo y padre ejemplar; el estafador deja de estafar, ahora es honrado. Hay una nueva imagen de esa persona. Antes su imagen y todo su ser era semejante al amo tiránico que le tenía cautivo, pero ahora esa imagen no sólo es externa, sino interna, ya que es semejante a la vida y conducta de su nuevo Amo – Cristo Jesús.

Es tan completa esta lista de las cosas que necesita nuestra arca hoy, que hasta toca el aspecto de la música. Allí no nos dice que imitemos al mundo en cuanto a la música, sino que específicamente menciona Salmos, himnos y cánticos espirituales. Obviamente, el rock con su sensualidad está descartado, lo mismo la salsa y tantos otros ritmos que sólo tienen por meta despertar las bajas pasiones de hombres y mujeres que todavía están en el mundo. Es lamentable ver cuántos cristianos pretenden hoy justificar los ensordecedores ruidos de lo que falsamente llaman música moderna o música de la juventud. No hay diferencia, por lo menos no mucha, entre los roqueros extremos que terminan sus conciertos rompiendo guitarras, dando alaridos y finalmente vomitando y aquellos que al no triunfar en el mundo con esa misma música, se tornan de repente en conjuntos de música rock cristiana. Es algo así como decir Fulano ahora es un estafador cristiano, un pervertido cristiano, o un adúltero cristiano. ¿Existe tal cosa como rock cristiano? ¿Puede la música rock clasificarse en estas 3 categorías: Salmos, himnos y cánticos espirituales? - ¡Obviamente no! Y todo esto quiere decir que si se siente atraído por la música rock, así lleve la etiqueta de rock cristiano y su parte lírica le conmueva y le haga verter lágrimas, esto no justifica que sea una persona regenerada.

¿Cuánto tiempo se requiere para dar el testimonio cristiano? Obviamente ésta es una pregunta importante. Algunos dicen que cuando alguien acepta a Cristo, tomará algunos días, meses y hasta varios años para que la persona realmente cambie de vida. Incluso algunos que han hecho supuesta profesión de fe, continúan en la vida de siempre, alegando que Dios les dijo que tenían que dar testimonio en ese mismo círculo. En principio esto suena bien, pero la realidad es que si una persona es regenerada se negará a hacer muchas cosas que hacía antes, incluso se dan casos de nuevos creyentes que hasta les despiden del empleo por negarse a hacer algo que está contra los preceptos de Dios. Se dice que cierta vez una muchacha cristiana había asistido a un baile. El galán que la invitó a bailar, después de unos momentos, cuando se despertaron las pasiones sensuales, la invitó para “algo más”. Ella le dijo que no, que no podía aceptar su invitación porque era cristiana, a lo que él le replicó enojado: ¿Entonces, qué diablos estás haciendo aquí? El mundo sabe que los creyentes no vivimos igual que ellos, pero si comenzamos a coquetear con el mundo, pronto los confundimos. Jamás ganaremos a alguien para Cristo, si compartimos con los mundanos el camino pecaminoso que siguen.

Pero volviendo a la música, hay quienes dicen: Bueno, pero Pablo escribió limitando el estilo a “Salmos, himnos y cánticos espirituales”, por la sencilla razón de que en esa época no existía otro tipo de música, tampoco habían instrumentos musicales como los de hoy, además se carecía de energía eléctrica para poder ofrecer un verdadero “concierto de rock”, como hoy. Permítame preguntarle: ¿No es cierto, acaso, que Pablo escribió inspirado por el Espíritu Santo? ¿No sabía el Espíritu Santo de Dios que todo este lodazal simulado música aparecería posteriormente? También hay quienes alegan en estos términos: ¡Pero fíjese, cuántos jóvenes se salvaron gracias a esta música rock cristiana! En primer lugar es muy difícil calificar de salvas a personas que en un momento cargado de una atmósfera de conmovedores testimonios, tragedias y hasta amenazas, responden al llamado del predicador o de “los músicos” con lágrimas en los ojos. La virtud de regenerar la tiene la palabra de Dios, la Biblia. Si de conmoverse y llorar se trata, esto ocurre en muchas circunstancias... En los funerales, los cementerios, al escuchar un poema, una ópera trágica, al ver una película, una telenovela, etc. Si no hay un cambio total en la vida de la persona, no hay fe auténtica, ni regeneración, ni salvación.

Entre la música mundana y la cristiana debe existir una línea divisoria bien marcada. Si no hay tal división, hay una falta muy grave. Dios inspiró la Biblia y su palabra es la única que tiene la virtud de cambiar la vida. Noé, al ser advertido por Dios, se puso a trabajar en algo completamente nuevo, así también la vida del cristiano debe cambiar radicalmente, no sólo en la forma de pensar, sino de hablar, de tratar con los demás, de divertirse, etc. Dios le entregó a Noé el plan del arca y a nosotros nos ha dado la Biblia – el plan de la vida para sus hijos. Este plan abarca todas las áreas del diario vivir: emociones, temperamento, vocabulario, entretenimiento, intereses, aspiraciones, amistades, dinero, etc.

Veamos algunos casos registrados en la Escritura de personas que cambiaron inmediatamente después de su conversión. Tomemos por ejemplo el caso de Zaqueo, sobre el cual dice la Escritura: "Habiendo entrado Jesús a Jericó, iba pasando por la ciudad. Y sucedió que un varón llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y rico, provuraba ver quien era Jesús; pero no podía a causa de la multitud, pues era pequeño de estatura. Y corriendo delante, subió a un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí. Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciendo, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa. Entonces descendió a prisa, y le recibió gozoso. Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador. Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado. Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham. Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido" (Lc. 19:1-10).

Estas últimas palabras del Señor nos hacen ver que Zaqueo estaba perdido y que si cambio fue inmediato. No dudamos que fue salvo, porque el propio Jesús así lo declaró. El además de haber creído en Cristo hizo algo sorprendente, aunque muy natural en una persona regenerada que entiende bien lo que significa la fe salvadora. Zaqueo como cobrador de impuestos, en aquellos días, para un imperio extranjero, era en realidad un ladrón refinado que tenía la cómoda condición de robar legalmente, no obstante cuando llegó el momento de seguir a Jesús, y aunque el Señor no dijo una palabra, él se ofreció voluntariamente a entregar la mitad de sus bienes a los pobres y devolver cuadruplicado a quien hubiera defraudado. Aunque la ley mosaica exigía mucho menos – sólo la suma defraudada más su quinta parte – él devolvería mucho más, cuadruplicado, es decir 4 veces la cantidad. Esto apenas fue el comienzo de la vida de Zaqueo. El no esperó conocer la Biblia o ser bautizado para cambiar, tampoco lo hizo paulatinamente sino de inmediato. Tal cuadro no ha variado, las personas verdaderamente regeneradas sufren una transformación instantánea y el cambio es tan visible como el de Zaqueo.

Otro ejemplo de ese cambio es el caso del carcelero de Filipos que custodiaba a Pablo y a Silas en la cárcel en el momento en que ocurrió un terremoto, y dice la Escritura, que "Despertando el carcelero y viendo abierta las puertas de la cárcel, sacó su espada y se iba a matar, pensando que los presos habían huido. Mas Pablo clamó a gran voz, diciendo: No te hagas ningún mal, pues todos estamos bien. El entonces pidiendo luz, se precipitó adentro, y temblando se postró a los pies de Pablo y de Silas; y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa. Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa. Y él tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavo las heridas y enseguida se bautizó él con todos los suyos. Y llevándolos a su casa, les puso la mesa; y se regocijó con toda su casa de haber creído en Dios" (Hch. 16:27-33).

Notamos que este hombre, inmediatamente después de creer en Cristo, quitó las cadenas de Pablo y Silas, lavó sus heridas y se bautizó, llevándoles luego a su casa donde los sirvió. El no esperó algunos meses para comenzar a vivir lo había creído en su corazón. Cuando hay una verdadera regeneración, el cambio es tan visible que resulta difícil no influir en aquellos que nos rodean. Vemos en este caso que la transformación de este hombre fue tan grande que su familia fue ganada a las pocas horas de ser salvo él.

Pero leamos una vez más lo que dice la Biblia con respecto a la fe: "Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle? Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad de mantenimiento de cada día, y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. Pero alguno dirá: tú tienes tu fe, y yo tengo mis obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras. Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen y tiemblan. ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?" (Stg. 2:14-20).

Si nuestra fe no está a la vista de los demás es porque está muerta, no hay fe, sino que profesamos una fe demoníaca, porque tener fe significa vivir en concordancia con lo que decimos creer, obedeciendo en todo al Señor, y esto de corazón. ¿Está mostrando su fe o se conforma con decir de labios que cree en Cristo, en la salvación por gracia porque es además la única forma que los otros pueden saber que es cristiano? La falsificación de la fe es tan popular hoy en día como el dinero falso y las joyas que se venden como oro de tantos quilates y resultan ser un engaño cuando se ponen en manos de un joyero experto. LA PRUEBA DE SU FE Y POR ENDE DE SU SALVACIÓN NO ES NECESARIAMENTE LO QUE DICE, SINO LO QUE CREE Y VIVE. Si grita a los 4 vientos que es bíblico, cristocéntrico, ortodoxo, fundamentalista, bautista, etc., pero su modo de vivir no coincido con su testimonio verbal, esto quiere decir que se engaña y pretende engañar a otros. No obstante cuando llegue el momento del rapto se quedarán atrás por la sencilla razón de que carece del requisito indispensable – nunca experimentó el nuevo nacimiento y por ende no es miembro de la familia de Dios.

Y dice Pablo refiriéndose al rapto: "He aquí os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados" (1 Co. 15:51). De acuerdo con el contexto, Pablo no está refiriéndose a un rapto parcial, o a un rapto de os espirituales, sino que el apóstol dice que todos seremos transformados y este todos incluye a cada uno de los miembros del cuerpo de Cristo. No quedará ni una sola persona regenerada que no participe de este evento. Lo que ocurre es que son muchos los miembros de nuestras iglesias QUE NO SON REGENERADOS. Si uno piensa que toda persona que canta, va a los cultos, ora, ha sido bautizada, participa de la Cena del Señor, da dinero para la obra y hasta predica y desempeña algún cargo de importancia, es por ello salva, está muy equivocado. La Biblia presenta una lista de las características que distinguen a esos que son de Cristo y ellos a semejanza de Noé siguen estrictamente las instrucciones del artífice de su salvación. Pensar que una persona que vive como mundana es cristiana es un trágico engaño. Pero, ¿de dónde han sacado eso... que puedo hacer cualquier cosa porque total no soy salvo por las obras sino por la gracia? Bueno, creo que el origen de este error radica en la ambigüedad de muchos predicadores.

La otra razón es que muchas veces el mismo pastor no es regenerado, por lo tanto es muy difícil que predique contra el pecado ya que de hacerlo se estaría acusando a sí mismo. No son pocos asimismo esos pastores que se abstienen de decir algo por temor a un “hermano influyente” que vive en concubinato, es adúltero, está dominado por algún vicio o maneja negocios turbios, quien podría provocar su despido o retirar sus gruesas contribuciones. De ahí que muchas iglesias vivan vidas miserables y sean sólo “cuevas de ladrones” y “sinagogas de Satanás”.

EL RAPTO – LOS QUE SE VAN Y LOS QUE SE QUEDAN

Creo que todos sabemos lo que significa el rapto de la iglesia, aunque no todos lo que pertenecen a las iglesias cristianas, creen en este evento. Algunos tienen ideas tan ambiguas sobre los acontecimientos proféticos que no poseen nada que ofrecer en concreto. Algo así como... Trate de ser bueno, no haga daño a su prójimo, haga lo mejor que pueda que el Señor tendrá en cuenta su buena conducta. No hay razón para vivir a la deriva ignorando exactamente lo que tenemos por delante. La Biblia dice que no estamos en tinieblas, por lo tanto podemos mirar hacia delante y ver exactamente lo que tenemos más allá, ya que la palabra de Dios revela asombrosos detalles de lo que nos depara el futuro. Estudiando las Escrituras notamos que hay 2 grupos principales para la hora del rapto: los que participarán en él y los que se quedarán. En líneas generales es así, pero entre los que se queden habrá más de un grupo – primero, los que todavía serán salvos y serán decapitados por su fe y segundo esos que no podrán ser salvos aunque quieran. A continuación analizaremos estos 2 grupos y sus divisiones correspondientes.

1. LOS QUE TOMARÁN PARTE DEL RAPTO

En este grupo se encuentran todos aquellos que tras escuchar el evangelio, se arrepintieron y aceptaron a Cristo como Salvador personal, entrando a formar parte de la amada iglesia de Cristo, la esposa del Cordero. Todos ellos, sin que quede uno solo, serán levantados por el Señor para recibirlo en el aire. Pero veamos a continuación cuáles son las características comunes que los distinguen, ya que a juzgar por las apariencias muchas veces es difícil saber quién es quien.

A) TODOS TIENEN EL ESPÍRITU SANTO – La Biblia dice: "En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gracia" (Ef. 1:13-14).

En este pasaje Pablo indica que el sello de nuestra salvación es el Espíritu Santo que recibimos en el momento de aceptar a Cristo. Esto ocurrió cuando oímos el evangelio y creímos en él, arrepintiéndonos de los pecados. En ese momento, Dios nos selló entregándonos el Espíritu Santo como regalo, sin que lo pidiéramos, como cumplimiento de su promesa, como garantía de que somos de él y que nunca más podremos perder esa condición y ser de otros. El Sr. Jesucristo dijo: "El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido glorificado" (Jn. 7:38,39).

Note que dice Jesús, "El que cree en mí, como dice la Escritura" ... El no dijo como dice el Vaticano, la tradición, la religión, o tal o cual denominación. Cuando una persona cree bíblicamente en Cristo, recibe el Espíritu Santo. Note además que Juan destaca, que "esto dijo del Espíritu Santo que habían de recibir los que creyesen en él" (vrs. 39). Ni el apóstol, ni el Sr. Jesucristo dijeron que debíamos gemir, llorar, ayunar e implorar el bautismo del Espíritu Santo, sino que se trata de una promesa divina e infalible. Los que creen en Cristo como dice la Escritura, automáticamente reciben ese Espíritu. Y lejos de recibirlo parcialmente, "de su interior correrán ríos de agua viva". ¡Esto sí que es el bautismo del Espíritu Santo!

También dice la Biblia: "Porque en un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu" (1 Co. 12:12). "Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo..." (Gá. 4:6). Todos estos pasajes exhiben como factor común la prueba de que todo hombre o mujer que se arrepiente y deposita su fe en Cristo, recibe el Espíritu Santo y es hecho Hijo de Dios. El secreto está en recordar que es una promesa divina. Eso es lo que los redimidos tienen en común, porque cuando arrepentidos aceptaron a Cristo como Salvador, recibieron el Espíritu Santo, ya que de otra manera no podrían vivir la vida cristiana.

Los creyentes, los hijos de Dios, tienen algo en común con su Salvador, el Espíritu Santo que les ha sido otorgado, y un día todos serán levantados arriba con su Señor, por eso no es raro que la vida de los regenerados tenga mucho en común con la de Cristo, después de todo ¿acaso no dice la Escritura que "El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo?" (1 Jn. 2.6).

B) TODOS CREEN EN LA SANTIDAD ÍNTEGRA – Los que tomarán parte del rapto, creen también en la santidad completa – tanto del cuerpo, como del alma, ya que dice la Escritura: "Y todo vuestro espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo" (1 Ts. 5:23b).

Los hijos de Dios comprenden que no pueden engañarse a sí mismos siendo una cosa y pretendiendo ser otra, aunque esto no significa que no cometen faltas, sino que tan pronto como caen se levantan. Ellos como hijos de Dios sienten profunda tristeza y angustia por haberle ofendido. Por eso tenemos la oportunidad de confesar nuestros pecados y dejarlos, sabiendo que Dios nos perdona, limpia y restaura. Las personas regeneradas no preguntan si las bebidas embriagantes son permitidas o no, si se puede beber moderadamente, si el divorcio está bien y en qué casos, o el juego de azar, etc. Puesto que saben que la santidad debe ser en cuerpo, alma y espíritu, no tienen interés en esas cosas que antes eran parte de sus vidas. Las diversiones como bailes y fiestas mundanas les son ahora ajenas, ni siquiera les atraen ya que todo eso corresponde a los mundanos que no han sido separados para Dios.

No olvidemos que la iglesia de Cristo se compone de un grupo selecto y cada uno de sus integrantes es una verdadera antorcha en este mundo. Pese a todo existe una tendencia muy marcada de cantidad y no de calidad. Todos queremos ser pastores de congregaciones muy numerosas y aunque esto no tiene nada en contra de las iglesias con muchos miembros, lo cierto es que el Sr. Jesucristo puntualizó una y otra vez, que son muchos los que dicen ser cristianos sin serlo. Y dice la Escritura: "Y alguien dijo: Señor, ¿son pocos los que se salvan? Y él les dijo: Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán. Después que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a llamar a la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos, el respondiendo os dirá: No sé de dónde sois. Entonces comenzaréis a decir: Delante de ti hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseñaste. Pero os dirá: Os digo que no sé de dónde sois; apartaos de mí todo vosotros hacedores de maldad. Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros estéis excluidos" (Lc. 13:23-28).

Notemos que Jesús dice: Esforzaos a entrar por la puerta angosta. Pero, ¿por qué tenemos que esforzarnos si él ya hizo todo por nosotros? Bueno, es obvio, la Biblia nunca sugiere que la salvación se obtiene mediante una fe teórica, puramente mental. Vivir la fe que decimos tener, no es lo mismo que estar de acuerdo con las doctrinas de Cristo y la salvación por la gracia. La vida del verdadero cristiano es esforzada, vigilante, santa y pura. El cristiano debe cuidarse por todas partes: de las falsas doctrinas, falsos hermanos, del mundo con sus atractivos y ofertas ventajosas, de los vicios, las tentaciones, fantasías, pornografía, los impulsos carnales, las ambiciones descontroladas y muchas otras cosas que constituyen una seria amenaza para su vida espiritual. El cristiano siempre debe estar atento, sabiendo que la fe verdadera va acompañada de una vida totalmente transformada.

C) TODOS AMAN LA PALABRA DE DIOS – Mientras que para un cristiano de religión dominical y de iglesia, la Biblia siempre es un libro desconocido, aburrido, que carece de todo valor, para la persona regenerada, su lectura, estudio y práctica es una delicia. El regenerado ama la Palabra de Dios, la lee y estudia; asiste a los estudios bíblicos y tiene profundo deseo de saber cada vez más. El Salmista dijo: "Bendito tú, oh Jehová; enséñame tus estatutos. Con mis labios he contado todos los juicios de mi tu boca. Me he gozado en el camino de tus testimonios más que de toda riqueza. En tus mandamientos meditaré; me regocijaré en tus estatutos; no me olvidaré de tus palabras" (Sal. 119:12-16).

Si los hijos de Dios disponen de recursos, generalmente adquieren más de una versión de la Biblia, comentarios bíblicos, concordancias, etc., porque además de leer la Escritura, la estudian a fondo. Nunca faltan a los estudios, ni a la predicación, y son además los mejores maestros para enseñar a otros. Son personas en quienes se puede confiar porque como disfrutan de la Biblia y su estudio, no tienen problema para comunicar sus verdades a otros. Los cristianos asimismo tienen mucho cuidado en lo que a versiones de la Escritura se refiere, jamás aceptarán traducciones falsas o mutiladas, saben que el Canon Sagrado se componen de 66 libros y que la Biblia no contiene errores. "Más que los viejos he entendido, porque he guardado tus mandamientos; de todo mal camino contuve mis pies, para guardar tu palabra. No me aparté de tus juicios, porque tú me enseñaste. ¡Cuán dulces sin a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca. De tus mandamientos he adquirido inteligencia; por tanto he aborrecido todo camino de mentira. Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino" (Sal. 119:100-105).

D) LOS REDIMIDOS COLABORAN ECONÓMICAMENTE – Mientras que el cristiano nominal puede contribuir a la iglesia pensando quizá comprarse con esto una parcela celeste, o pueda que no contribuya del todo o que lo haga en forma esporádica y desordenada, el cristiano regenerado da con amor, generosamente y de corazón. Hay muchos miembros en nuestras iglesias que están convencidos de que si dan sus diezmos y ofrendas serán salvos. Mientras que otros suelen alegar: Dios no necesita mi dinero, necesita mi corazón y se lo entregué ya hace tantos o cuantos años. No obstante, la realidad es que éstos no le han entregado nada a Dios.

Podría citar muchas otras características comunes que comparten los cristianos regenerados, pero me ocuparía demasiado espacio, no obstante lo más importante es la seguridad de que todos ellos partirán con el Señor cuando llegue el momento del rapto.

2. LOS QUE CREEN QUE TOMARÁN PARTE DEL RAPTO, PERO SE QUEDARÁN

Las personas que se quedarán en el rapto, conforman dos grupos: los miembros de las iglesias que nunca fueron regenerados y aquellas otras personas que nunca recibieron a Cristo. Pero, ¿qué pasará con esos que son miembros de nuestras iglesias y se quedarán sin participar del rapto? ¿Serán acaso los cristianos carnales? No. No, nos confundamos, si ellos fueran cristianos, aunque carnales participarían del rapto. Los miembros de las iglesias que no estarán incluidos en este evento son todos esos que nunca fueron regenerados. El Sr. Jesucristo presenta el cuadro dramático que ofrecerán ellos, tal vez en una reunión de oración, momentos después del rapto. Por eso dice: "Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán. Después que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a llamar a la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos, el respondiendo os dirá: No sé de dónde sois. Entonces comenzaréis a decir: Delante de ti hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseñaste. Pero os dirá: Os digo que no sé de dónde sois; apartaos de mí todo vosotros hacedores de maldad. Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros estéis excluidos" (Lc. 13:24-28).

Ni bien se produzca el rapto habrá una verdadera “movilización de oración”, lo cual será característico en todo el mundo. Cuando toda esa gente que conocía intelectualmente a Jesús, pero que nunca fue realmente regenerada, descubra que los hijos de Dios partieron con el Señor, clamando a Dios reclamarán su asociación con él. Estos no serán cristianos por tradición o religión, sino personas que militaron en iglesias, hermanos claves, pilares en diferentes denominaciones, como diáconos, maestros y quizá hasta pastores. Ellos serán quienes dirán: ¡Señor, nosotros te aceptamos, creímos en ti, fuimos bautizados, participamos de tu Cena conmemorativa, enseñamos la Biblia, pagamos el diezmo! ...No obstante, pese a lo concurrido de sus reuniones, su insistencia, al llanto conmovedor y la confesión de pecados será ya demasiado tarde. La puerta de la gracia se habrá cerrado y de nada vale ya todo lo que hacen.

La iglesia de Laodicea descrita en el libro de Apocalipsis, simboliza a nuestras iglesias del siglo XX, y es a ellas a quienes el Señor dice: "Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca... He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo" (Ap. 3:15,16,20).

Es ante muchas de las iglesias modernistas de nuestro tiempo a donde el Señor está tocando la puerta. Lo ha estado haciendo por mucho tiempo ya que su deseo es que todos sean salvos, sin embargo, muchos de sus miembros y ministros ignoran su voz. Están demasiado atareados con los programas de su denominación, con las agencias dedicadas acelerar el humanismo, las obras sociales, el evangelio de liberación social, los encuentros sociales, la cuarta dimensión, la visualización y un sin fin de cosas más. No obstante, según el texto, puesto que la iglesia colectivamente no presta atención al llamado del Señor, él entonces le dice a cada uno individualmente: "...si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él, y él conmigo." ¡Permita Dios que este mensaje sirva para despertar a algunos! ¡Ojalá ayude a la liberación de muchos de los miembros de esas iglesias modernistas comprometidas en el ocultismo para que se lancen en brazos de Cristo y sena salvos! Es cierto que los líderes que no alertan a sus congregaciones tendrán que responder por ello delante de Dios, pero mi estimado amigo, usted tiene la obligación de escudriñar su Biblia, porque tal vez puede estar adormecido con esa teología modernista y es posible que viva engañado pensando que tiene vida eterna sin tenerla.

En cuanto a esas otras personas pertenecientes a las naciones que no fueron tan favorecidas con la predicación del evangelio y que por lo tanto no rechazaron a Cristo abiertamente, millones de ellos serán salvos gracias al testimonio de los 144.000 testigos judíos, aunque serán perseguidos a muerte. A juzgar por lo que dice el libro de Apocalipsis, la persecución durante la gran tribulación será la más severa de todas las que hayan sufrido los cristianos desde los días de Saulo de Tarso. Unos eruditos creen que durante esa persecución todos los que crean en Cristo serán muertos, mientras que la creencia de otros es que una multitud entrará viva al milenio junto con los judíos. Pero veamos lo que dice la Biblia: "Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían. Y clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra. Y se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos con ellos" (Ap. 6:9-11).

Estas almas que vio el apóstol Juan bajo el altar no pertenecen a santos de la dispensación de la gracia. Ellos están clamando venganza contra sus asesinos y en la dispensación actual Dios está retrasando su juicio y tratando al mundo con soberanía y gracia. El hecho de que los santos clamen venganza indica que Dios se está preparando una vez más para tratar al mundo de acuerdo con la ley, la cual demanda que los asesinos sean juzgados y se les dé muerte. Aunque la Escritura no señala el período en que fueron asesinados estos santos, sus vestiduras blancas están indicando que todavía no han resucitado, y como ya para entonces habrá ocurrido el rapto, este grupo de mártires tienen que ser los mismos que menciona el capítulo 20 de Apocalipsis – "Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos; y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero... Entonces uno de los ancianos habló diciéndome: Estos que están vestidos de ropas blancas, ¿quiénes son, y de dónde han venido? Yo les dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero" (Ap. 7:9,10,13,14).

Estos versículos demuestran que serán tantos los que no aceptarán la marca del Anticristo que constituirán una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas... Es claro que las Escrituras se refieren a personas que serán salvas durante la tribulación, así lo ratifica uno de los ancianos que le habló a Juan: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. La Biblia dice que durante la tribulación, el Anticristo implantará un nuevo sistema económico mundial y demandará que todos los hombre y mujeres sobre la tierra reciban su marca y número, porque de no hacerlo morirán, "Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se le pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre. Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis" (Ap. 13:16-18). El versículo 15 dice además: "Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase". Esto parece indicar que la imagen que el Anticristo levantará en su propio honor, tendrá la habilidad de delatar el escondite de aquellos que entonces decidan pagar cualquier precio por su salvación eterna. Aunque ellos serán salvos por el sacrificio de Cristo, su negligencia los habrá colocado en una situación tan difícil que todos morirán en forma violenta.

¿A qué grupo pertenece usted? ¿Cree que esta vida es todo lo que puede disfrutar? ¿O vive una vida cristiana simulada, coqueteando con el pecado y le gusta el modernismo teológico? ¿No tiene ningún interés en conocer a Jesús y aceptarle como su Salvador Personal? Permítame decirle amigo mío, que si está en alguna de estas categorías y no se decide a cambiar de vida, usted habrá de lamentarlo cuando llegue el momento del rapto. Yo le invito a reflexionar, porque los días son cortos, el Señor podría muy bien llegar hoy mismo.

Entre esos que se quedarán en el rapto se encuentra un segundo grupo de personas que de ninguna manera podrán ser salvas. La Biblia los presenta con toda claridad, porque ellos a diferencia del grupo anterior que eran miembros de nuestras iglesias evangélicas y personas que nunca escucharon el evangelio, rechazaron voluntariamente al Señor. Estos no podrán ser salvos aunque quieran. Este es uno de los cuadros más tristes de todo cuanto tiene que ver con el período de la gran tribulación.

Hoy en día existen muchos burladores, quienes hacen mofa de todo cuanto tiene que ver con los valores espirituales, las enseñanzas bíblicas, la salvación, la vida eterna, santidad, cielo, infierno, juicio de Dios, etc. Entre esos se encuentran incluso algunos que hacen hasta el papel de ministros en las iglesias de homosexuales, además muchos líderes que promueven el ecumenismo y con eso la corrupción doctrinal. Ellos ciertamente saben lo que hacen y si no se deciden a cambiar ahora, que tienen todas las oportunidades y nadie que los amenace, mucho menos lo harán entonces cuando el hacerlo representará su muerte. Por otra parte, la Biblia dice que Dios les cerrará la puerta definitivamente. En realidad ellos serán los mejores aliados del Anticristo, quien será el mesías que siempre esperaron. "Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por eso Dios les envía un poder engañoso, para que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino se complacieron en la injusticia" ( 2 Ts. 2:8-12). "Pero si nuestro evangelio está encubierto, entre los que se pierden está encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios" (2 Co. 4:3,4).

En primer lugar notamos, que inmediatamente después del rapto serán muchos los que admirarán los prodigios y milagros que realizará el Anticristo, porque él vendrá "con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden", quienes son esos mismos a los que el "dios de este siglo cegó el entendimiento". Son ellos los que serán víctimas "de un poder engañoso para que crean la mentira". Ese poder engañoso se los enviará Dios mismo. Dicho en otras palabras, Dios permitirá "que el dios de este siglo" – el propio Satanás a quien sirvieron tan devotamente – les confunda hasta tal punto que a pesar de conocer el Anticristo verán en él a su mesías.

En esta categoría, sin duda habrá mucha gente que desde su infancia conoció el evangelio, hijos de padres cristianos que se rebelaron contra ellos aunque en realidad se rebelaron contra Dios. Les pareció que sus padres eran muy tontos, incultos, de la vieja guardia y que por eso se sujetaban a ciertas creencias arcaicas, heredadas de gentes que no tenían mucho conocimiento. Serán jóvenes que por estudiar y conseguir un título, estuvieron dispuestos a desalojar a Dios de su mente y corazón. Es difícil aceptar que esas personas fueron salvas, porque la fe salvadora necesariamente va acompañada de frutos, de obras que manifiestan esa fe. La santidad es un hecho en toda persona regenerada. Si usted dice que es cristiano, pero no es santo, no es salvo. No se trata de algo que yo diga, sino que dice la Escritura: "Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor" (He. 12:14). Los redimidos además, sigue diciendo la palabra de Dios, son "celosos de buenas obras" (Tit. 2:14).

Resumiendo, sabemos entonces que hay dos grupos de principales para la hora del rapto: Primero, los que partirán con el Señor – los redimidos por su sangre, esos que escucharon el evangelio, creyeron en él y aceptaron a Cristo como su Salvador personal, poniendo en acción la fe salvadora, esforzándose por "entrar por la puerta angosta". Segundo los que se quedarán, los cuales a su vez se dividen en dos grupos: Esos que se parecían a los redimido, miembros de iglesias evangélicas que obtuvieron el conocimiento de la verdad, estudiaron las doctrinas bíblicas y las entendieron aunque durante su vida no se identificaron con la santidad que exige la Biblia. Concurrían a los servicios, participaban en la obra misionera, mientras que por otra parte promovían pleitos, discordias, divisiones o tal vez vivían una doble vida, actuando como hermanos en la iglesia y comportándose como mundanos en el mundo. Otros tal vez vivían una doble vida, actuado como hermanos en la iglesia y comportándose como mundanos en el mundo. Otros tal vez tenían un carácter difícil de congeniar, se ofendían por todo y se retiraban de la iglesia. Otras veces eran esos expertos en dividir iglesias, tal como el caso de que habla el apóstol en 3 Juan 9,10. Entre éstos, muchos serán salvos aunque morirán, pero la gran mayoría seguirá al Anticristo.

Finalmente, entre los que se quedarán en el rapto hay un segundo grupo que no tendrá ninguna posibilidad de salvación, esos que rechazaron al Señor. Usted amigo mío, por obligación pertenece a una de estas divisiones, pero tengo buenas noticias que comunicarle, porque si no está incluido en el grupo de los redimidos, todavía tiene tiempo para arrepentirse y aceptar a Cristo como su Salvador personal. Nadie mejor que usted mismo conoce su propio condición espiritual, por eso lo invito a que reflexione y se auto- examine. Mientras viva y el rapto de la iglesia no haya ocurrido, podrá cambiar el curso de sus pasos y colocarse junto a esos que partirán con Cristo. ¿Está dispuesto a hacerlo? ¡Nadie más lo hará por usted! Mi oración es para que lo haga ahora, pues espero verle algún día en la presencia del Señor

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