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Rick Warren; nuevo orden mundial...con proposito?



“No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente…” (2 Corintios 6: 14-16)

La Biblia es bien clara acerca de las intenciones del maligno en cuanto al final de los días de esta dispensación, en lo referente al gobierno y a la religión mundiales.

En Apocalipsis 13: 11ss vemos el papel interactivo que jugará el líder de la religión mundial – el Falso Profeta – en relación a todas las cuestiones sociales, de gobierno, economía, autoridad, y por supuesto de creencia, todo ello inspirado por el mismo infierno.

Este sistema mundial, o gobierno mundial, el cual la Biblia lo describe como la autoridad de la Bestia sobre “toda tribu, pueblo, lengua y nación” (Ap. 13: 7b), y que durará tan sólo 42 meses (Ap. 13: 5) aunque será devastador, es lo que en los medios seculares de hoy en día se le conoce como el Nuevo Orden Mundial.

La nomenclatura Nuevo Orden Mundial es la traducción del latín: Novus Ordo Seclorum, leyenda que se puede ver en el reverso del billete de un dólar americano (ver más de ello en http://www.centrorey.org/orden_mundial.htm

Ahora mismo, los estamentos visibles e invisibles, secretos y no secretos de este mundo están trabajando a marchas forzadas para instaurar ese Nuevo Orden Mundial, el cual conocemos los cristianos de antemano por la descripción que del mismo hace la Biblia.

Este sistema global que en su facción espiritual, unirá a todas las religiones de este mundo en una sola, y será la última y más destructiva versión de la Gran Ramera (Ap. 17: 1) está ya operativo, constituyendo la última expresión del “Misterio de la Iniquidad” (2 Ts. 2: 7).

Líderes de todas las creencias trabajan bajo el espíritu de la Bestia Falso Profeta, para conseguir ese propósito humanista y aberrante a los ojos de Dios, incluidos muchos llamados ministros evangélicos.

Al inicio de este ensayo formulaba la siguiente pregunta: ¿Los cristianos hemos de hacer alianzas con los paganos para cambiar el mundo? Obviamente, a tenor de lo que la Escritura (y el sentido común) nos dice, pues la respuesta es un rotundo ¡No! Entonces, veamos que está ocurriendo por ahí, en relación a un supuesto ministro del Evangelio que resueltamente está haciendo todo lo contrario; este es Rick Warren.

En este ensayo no voy a juzgar las intenciones de nadie, sino solamente voy a exponer hechos, pero cuando leo lo que personajes tan influyentes dentro del seno eclesial como Rick Warren dicen, entonces una enorme y deslumbrante luz roja se me enciende ante mis ojos…y ya demasiadas veces he visto ese fulgurante escarlata.

Cuando leo que Rick Warren ante 8.000 musulmanes asegura que es necesario “animar a crear una alianza cristiano-musulmana”; quelas dos mayores religiones del planeta "deben trabajar juntas para luchar y resolver los problemas mundiales”, ya que “algunos problemas son tan grandes que requieren esfuerzo en equipo para hacerles frente". (1), entonces sólo puedo comprender que lo que la Biblia dice en cuanto a lo que refiero arriba del artículo es ya, sin dilación:

El Nuevo Orden Mundial se está preparando, y lamentablemente eso es lo que muchos cristianos ignorantes están esperando, ignorantes de su impío espíritu, y creyendo que ese el avivamiento y la reforma mundiales por lo que llevan tanto tiempo orando, y que tantos falsos han profetizado desde tantos púlpitos.

Hablemos del personaje

¿Quién es Rick Warren? Rick Warren es pastor de una mega iglesia, Saddleback Church, en Lake Forest, California (USA). Es también un autor best-seller, con sus dos grandes éxitos “The Purpose Driven Church” (Una iglesia con propósito), y “The Purpose Driven Life” (Una vida con propósito), del cual ya ha vendido más de 30 millones de copias.

Este hombre, por tanto, ejerce una influencia tremenda en el medio evangélico y más allá.

Se espera de cristianos que Dios levante, sean portadores de luz y saladores que cumplan lealmente con dicho propósito, y que a pesar de sus posibles errores o imperfecciones que todos tenemos, sean dignos y fieles testigos de Cristo. Lamentablemente parece que este no va a ser del todo el caso de Rick Warren.


Rick Warren, el 4 de julio del corriente (2009), fue invitado a compartir su creencia ante un número de 8.000 musulmanes en la Sociedad Islámica de América del Norte (ISNA siglas en inglés), en su convención anual en Washington D.C., y digo a compartir su creencia, porque eso es lo exactamente hizo.

En el artículo que describe ese evento en la misma página web de la Sociedad Islámica (ISNA), leemos lo siguiente; por favor léanlo prestando atención:

“Rick Warren, hizo un llamamiento a musulmanes y cristianos a formar una coalición de interfé para combatir los prejuicios y los estereotipos… Rick Warren hizo un llamamiento a musulmanes y cristianos a trabajar para crear respeto, restaurar la urbanidad en las civilizaciones, promover la paz y abordar los grandes problemas de este mundo… “estoy interesado en los proyectos derivados de la interfé”, Warren dijo”

Como podemos ver su creencia es en cuanto a lo ecuménico “pragmático”: unidad en cuanto a lo religioso para abordar los problemas de este mundo; ¿es ese el mensaje de Jesús? ¡No!

¿Unidad con los paganos, con los incrédulos?… ¿No dice la Biblia “No os unáis en yugo desigual con los incrédulos” (2 Co. 6: 14)?
“Por si alguien llegara a dudar de todo ello, fíjense en la dirección cibernética escrita en el púlpito: www.isna.net”

“Por si alguien llegara a dudar de todo ello, fíjense en la dirección cibernética escrita en el púlpito: www.isna.net”

Seguimos leyendo en ese artículo de la página islámica:

“Warren puso un énfasis al decir que los gobiernos no pueden solventar todos los problemas de este mundo, y enfatizó el éxito de su trabajo de interfé en cuanto a mejorar la salud en África…“Creo que lo que dijo [Warren] es fantástico”, dijo Shiran Elkoshairi, de la Mezquita Adams Center de Virginia. (3)

El de Warren es el mensaje del humanismo aplicado a las religiones. Lo que los gobiernos no podrían hacer, lo lograrían las religiones uniéndose para ese propósito; ¿es ese el mensaje de Jesús? No. Para el Señor, las religiones de este mundo eran simples y llanas aberraciones, sólo eran las falsas manifestaciones espirituales de los gentiles, y por ello, nada a tener en cuenta. Pero aquí tenemos a un supuesto pastor evangélico siendo “más bueno” que Jesús.

Esa es la fe que Warren compartió ante 8.000 musulmanes, no el Evangelio, sino un proyecto humanista mundial envuelto en papel de religión. Un proyecto; el mismo que divulgará en su día el que tendrá “dos cuernos semejantes a los de un cordero” (Ap. 13: 11) cuando intente convencer a todos los creyentes de la religión que sea, que es necesario sumar, y no restar fuerzas, para atraer el bienestar, la paz y la seguridad a este planeta…y todo a espaldas del Único que lo puede hacer (y lo hará en el Milenio), el Príncipe de Paz, Jesucristo.
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Warren se defiende… ¿De qué?

Ante las críticas del “sector inmovilista”, como ellos lo llaman, es decir, muchos verdaderos cristianos, Rick Warren se defiende. Seguimos leyendo en ese mismo artículo de la página islámica:

“Warren al darse cuenta de que estaba siendo criticado por haber participado en la convención Islámica, declinó conceder entrevista alguna acerca de su aparición en dicha convención, según se dijo. Pero en un Blog, la semana pasada, el pastor se dirigió a esas críticas que recibió por hablar en eventos no cristianos, diciendo:

“Cada vez que hablo ante un grupo de no cristianos, soy criticado por creyentes bien intencionados que no entienden realmente cuanto Jesús ama a la gente perdida” – Warren escribió en el blog: “Estos creyentes están más preocupados con su sentido particular de la pureza, que de la salvación de aquellos por los que Jesús murió” (4)

¡Pero Warren no habló a esos 8.000 musulmanes de cuánto Jesús les ama; Warren no les habló de la salvación que sólo está en Jesús! ¡Ese no fue el mensaje!...

Y no es cierto que los cristianos aludidos por Warren no estemos suficientemente preocupados por la salvación de esas gentes. Warren expresa simple demagogia.

Cuando un cristiano tiene la posibilidad de predicar a Cristo ante una muchedumbre musulmana, o hindú, o católica, o atea, o lo que sea, ¡gloria a Dios!...pero si lo que hace es otra cosa; si lo que hace es “animar a crear una alianza cristiano-musulmana”(5); si lo que hace es manifestar que "las dos mayores religiones del planeta" deben trabajar juntos para luchar y resolver los problemas mundiales” (6); si lo que hace es manifestar “que los cristianos y los musulmanes deberían convertirse en aliados para dar fin a la guerra, la pobreza, la corrupción, la enfermedad y el analfabetismo”(7); si en definitiva lo que hace es proponer soluciones humanistas, englobando a las diferentes y todas impías religiones de este planeta, entonces ese cristiano está proponiendo la misma solución del Anticristo y de su Falso Profeta, porque justamente estas “soluciones” son las que ellos propondrán (o más bien impondrán) al mundo; este, un mundo impío, cada vez más alejado de Dios y de Cristo.

Además, ¿Por qué llevar este asunto en aras de la religión? Ni Alá es Jehová, ni Mahoma es Cristo…entonces, ¿Qué es todo esto?... Es evidente; se está trabajando en “el Nuevo Orden Mundial con “propósito”

Donde estas ....?

En esta oportunidad , quiero mostrarte un buen video, diferente a lo que estamos acostumbrados a ver en este mundo lleno de violencia e incertidumbre. En el comprenderas lo hermoso del verdadero amor, y sobre todo el amor que viene de Dios , y su interes en tener un contacto contigo, que eres su hijo o su hija, un interes sano, impulsado por el infinito amor que nos da ....mira el video, te invito....se que despues entenderas un poquito el porque Dios ha estado llamando a las puertas de tu corazon....

''La iglesia catolica no debe llamarse cristiana''

Éste es el requerimiento de los "Cristianos Libres por el Cristo del Sermón de la Montaña" en todas las culturas de todo el mundo que ha presentado en una demanda ante el Tribunal Contencioso-Administrativo de Friburgo, dirigida al actual presidente de la Conferencia de obispos católicos alemanes, Robert Zollitsch, obispo de la Diócesis de Friburgo.
Alemania | Miércoles 7 de Octubre, 2009 | Por James Gatica Matheson


Éste es el requerimiento de los “Cristianos Libres por el Cristo del Sermón de la Montaña” en todas las culturas de todo el mundo que ha presentado en una demanda ante el Tribunal Contencioso-Administrativo de Friburgo, dirigida al actual presidente de la Conferencia de obispos católicos alemanes, Robert Zollitsch, obispo de la Diócesis de Friburgo.
Esta demanda fue precedida por una “advertencia” dirigida a todos los obispos diocesanos alemanes, en la cual un teólogo, un médico, dos periodistas y dos abogados fundamentan detalladamente el motivo por el cual desde su punto de vista la Iglesia ha perdido el derecho de llamarse “cristiana”: En una evidente contraposición a las enseñanzas de Jesús de Nazaret, ésta acumula poder y riqueza («mientras que millones de personas del pueblo no tienen empleo y tienen que vivir en la pobreza»), a pesar de su inmensa riqueza se hace «cebar» por el Estado con subvenciones de miles de millones («incluidos sus sueldos de obispos»), justifica las guerras y la violencia y atemoriza a las personas con un supuesto «infierno eterno». Celibato obligatorio, animadversión contra el sexo y contra las mujeres, crímenes sexuales realizados por sacerdotes –la lista de las infracciones de la Iglesia es larga y llega hasta el presente más actual.
Los obispos han dejado vencer el plazo dado para responder sin dar señales de vida, y ahora se ven confrontados con la demanda anunciada. Los demandantes no quieren seguir callando ante el «desvergonzado fraude de etiquetaje» con el que se hace escarnio de Cristo y de cuyo nombre se abusa de tal manera. Una institución que capta a las personas ya desde que son bebés, atenta además contra los derechos a la protección de la personalidad de los mismos. El documento de la demanda, de 36 páginas, puede ser leído en el sitio www.christus-oder-kirche.de.
La acción de los Cristianos Libres ha llamado la atención de muchas personas, sobre todo en el extranjero, por ejemplo en España, Francia, Bélgica, Polonia, Argentina, Canadá y los Estados Unidos. Pero tampoco en Alemania la Iglesia podrá seguir callando durante mucho tiempo más ante estas enormes acusaciones.

Adorar en Espiritu y en verdad

“Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en
espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren.”
Juan 4:23
Muchas personas, equivocadamente piensan que adorar a Dios en espíritu y en verdad es
algo que se hace en los días de servicio solamente; cuando todos están congregados. Es
verdad que nos debemos juntar para glorificar a Dios, pues esto es agradable a nuestro
Dios y al mismo tiempo obedecemos a Su mandato, pero estando juntos es muy fácil
“imitar” lo que otros están haciendo, o hacer lo que se nos está pidiendo que hagamos. Es
muy fácil caer en una monotonía y lo que es más lamentable es que mucho caemos en
“religiosidad”. Adorar a Dios en espíritu y en verdad implica mucho más que
simplemente atender a los servicios regulares, cantar, orar, leer la Biblia y aparentar ser un
buen cristiano, estar en el grupo de alabanza, o en el equipo de danza. Jesús quiere ser
visto en nosotros, por todos. Esto significa que adorarle en espíritu y en verdad se
convierte en una manera de vivir, en un estilo de vida, lo cual significa que adoramos a
Jesús en todo momento, y en donde quiera que estamos; ¡en nuestra casa, en nuestro
trabajo, en la escuela, en el mercado, en el carro, con nuestros amigos, con nuestros
familiares, en todo!
Y ahora te preguntas “¿Pero por qué? ¿Qué no es suficiente que yo vaya a la Iglesia, y me
sepa los cantos, y lea la Biblia de ves en cuando?
Mira - un día, Dios vio que urgentemente necesitaba hacer algo para reconciliar al mundo
con Él. Por tanto pecado, El no podía comunicarse con el hombre, a quien Él había
creado para tener compañerismo. La única solución era que Alguien diera Su vida por la
humanidad para que pudiéramos estar bien con Él. Jesús fue el único sacrificio aceptable
para Dios, y aunque le costó muchísimo verlo sufrir, y a Jesús mismo le costó poner Su
vida voluntariamente, lo hizo por AMOR hacia ti; por amor hacia mí. Ahora dime -
cuando tú llegas a comprender esto, y a aceptar que lo que Jesús hizo por ti es algo que
ninguna otra persona hubiera podido hacer, ¿no es lógico que sientas agradecimiento por
Él? ¿No es razonable que pongas tu vida completa para que Él haga lo que Él quiera
contigo? ¿No es lógico que te llenes de alegría y le des gracias con tu canto, con tu danza,
con tu vida, al que te amó tanto que murió por ti, para que tu no tuvieras que morir en
tus pecados? ¡Claro que sí! Y cuando comprendemos esto, comprendemos que adorar al
Señor en espíritu y verdad es algo que harás cada minuto de tu vida por el agradecimiento
que hay en tu corazón hacia Él. Este entendimiento es el que te lleva a cantar al Rey con
todo tu corazón, y a mostrar Su grandeza en medio de la congregación a través de tu
canto, y de tu danza delante del Rey. Pero la clave esta en que comprendas lo que Jesús
hizo por ti.
Muchos cristianos nunca han experimentado el GOZO de ser salvos. Sí, han aceptado a
Jesús como su Salvador, pero no han realmente comprendido lo que Jesús hizo por ellos,
Olor Fragante: Lección 01 Página 2 de 2
Copyright © 1995-2007 Dámaris Sarmiento
www.olorfragante.com
y por lo tanto, no tienen el agradecimiento que debieran tener. Pero una vez que tu
entiendas lo que Jesús hizo por ti podrás entonces ministrar a aquellos que aún no lo han
comprendido y “contagiarlos” con tu alabanza, con tu adoración y con tu manera de
vivir, con tu manera de amar a tu Señor, cada instante.
A manera que vas conociendo a Jesús, te das cuenta de las riquezas que El tiene para tu
vida, y vas tomando “sabor real” a lo que realmente es ser un adorador. Una de esas
riquezas que el Señor tiene para ti es la libertad; la libertad que tu tienes de demostrarle al
Señor cuánto le amas. Hay muchas maneras en que tu puedes mostrar al Señor tu amor, y
todas ellas son muy importantes. En realidad, todo lo que hacemos en lo exterior para
“mostrar” que amamos a Dios, es solo un reflejo de lo que hay en nuestro interior. En este
manual estaremos hablando mas acerca de la danza con el pandero, pero no significa
esto en ningún momento, que esta es una manera absoluta de mostrar nuestro amor y
agradecimiento a Dios. Nuestro Dios es un Dios creativo y muy extenso, y en ningún
momento podemos poner a Dios en un cajón y decir que solo algunas cosas se pueden
hacer y otras no.
Es muy importante que sepamos cuánta libertad tenemos para danzar ante nuestro Rey, y
que entendamos de dónde viene esa libertad y como la podemos usar sabiamente.
Primeramente debes conocer a tu Creador. Debes entregarle tu vida completa a Él. Sin
esta base fundamental puedes caer en la trampa de pensar que estas haciendo lo correcto
solo porque los demás lo están haciendo. ¡Búscale! ¡El te esta esperando! Levántate
temprano, y lee Su Palabra, ora, aprende a escuchar Su voz; allí en la intimidad de tu
recamara, aprende a adorarlo a Él, y a reconocerlo como Rey. Allí a solas con Él
pregúntale cómo debes cantar, como debes mover tus manos, como debes orar, como
debes danzar. Pon en práctica lo que El te enseñe. En ese tiempo a solas en Su presencia
esta la preparación y el entrenamiento principal para luego llevarlo al santuario; en medio
de la congregación. Esto es para todo cristiano, ya que todos somos llamados a ser
adoradores. Acuérdate que Dios preparó a David en secreto para luego mostrarlo en
público. En este tiempo de compañerismo con el Señor es donde todo cristiano comienza
a adorar a Dios en espíritu y en verdad.

Israel....el reloj de Dios


Israel es definitivamente el reloj para las naciones. Ese reloj todavía está parado en cuanto a Israel espiritualmente hablando. Todavía estamos en el tiempo conocido como el de los gentiles (Lc. 21: 24), y se corresponde con el verano seco de Israel. Este ha sido el tiempo de la Iglesia, y el tiempo de muy escasa lluvia para Israel hasta la fecha.

Muchos judíos fueron salvos cuando vino la lluvia primera (Hchs. 2 etc.), al comienzo de la Iglesia, pero así como Dios ha prometido que sobre Israel vendrá la lluvia temprana y la tardía al mismo tiempo, sobre esa bendita nación vendrá el Gran Avivamiento, el único del que la Biblia hace mención explícita para antes de la venida gloriosa de Cristo el Rey. Leemos en Romanos 11: 25, 26 “Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; y luego todo Israel será salvo…”

La lluvia tardía será tan abundante sobre Israel, que será como la lluvia de las dos estaciones mencionadas juntas.
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Recapitulando

Tal y como dice Joel, y luego Pedro, Dios va a derramar de Su Espíritu sobre toda carne (Joel 2: 28; Hchs. 2: 17). Lo hizo como pre-cumplimiento de esa profecía el día de Pentecostés, ¿sobre quién? Insistimos en esto porque es menester que lo entendamos bien.

Esa primera lluvia, es decir, el poder del Espíritu Santo cayendo, fue sobre la casa de David y sobre los moradores de Jerusalén. Zacarías 12: 10, dice; “Y derramaré sobre la casa de David y sobre los moradores de Jerusalén, Espíritu de gracia y de oración…”. Ese es el Espíritu Santo.

Ahora bien, ¿a quién se dirige Pedro con los once en su discurso? (Hchs. 2: 14); se dirige a los varones judíos, es decir, la casa de David, y a los moradores de Jerusalén (Hchs. 2: 14) Esa lluvia temprana vino sobre Jerusalén a los que estaban allí, bien porque moraban allí, bien porque estaban de paso a causa de la fiesta de Pentecostés. Pero ese sólo fue el pre-cumplimiento de esa profecía joeliana, no lo olvidemos.

¿Cuándo se cumplirá a cabalidad la profecía completa de Joel, y sobre quién? El derramamiento del Espíritu Santo, como verdadera lluvia temprana y tardía, se producirá al final de la Gran Tribulación, en los días del sexto sello, cuando se produzcan señales muy especiales en la tierra, el sol se ponga negro, y la luna se vuelva toda de sangre, y sobre Israel (Ap. 7: 4-8). Leámoslo:

“Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto; y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre”(Ap. 6: 12)

Compararlo ahora con Hchs. 2: 19, 20 o Joel 2: 30-32 “Y daré prodigios arriba en el cielo, y señales abajo en la tierra, sangre y fuego y vapor de humo; el sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día del Señor, grande y manifiesto”.

Todo esto acontecerá justo antes de la venida gloriosa del Señor a este mundo impío; y será terrible para todos sus enemigos (Ap. 19: 11-21).

Esa lluvia temprana y tardía, caerá esta segunda y definitiva vez también sobre la casa de David y sobre los moradores de Jerusalén, cumpliéndose así a cabalidad la profecía de Zacarías “Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito. En aquel día habrá gran llanto en Jerusalén…” (Zacarías 12: 10, 11)

En aquel tiempo también se cumplirá a cabalidad la última parte de la profecía de Joel: “Y todo aquel que invocare el nombre de Jehová será salvo; porque en el monte de Sion y en Jerusalén habrá salvación, como ha dicho Jehová, y entre el remanente al cual él habrá llamado” (Joel 2: 32) Ese remanente será básicamente de la gente de Israel (Hchs. 2: 17, 18). Esto también nos habla de una muy poderosa palabra del Evangelio hacia los gentiles, y su resultado en ese tiempo (ver Ap. 7: 9ss).
“Mapa de la Jerusalén del siglo primero”

“Mapa de la Jerusalén del siglo primero”

De los judíos a los gentiles

Así como cuando cayó la lluvia temprana aquel día de Pentecostés, poco más tarde también alcanzó a los gentiles (Hchs. 10) formándose la Iglesia en su totalidad, es decir, compuesta por judíos y en ese momento por gentiles, también eso ocurrirá cuando caiga la lluvia temprana y tardía al mismo tiempo durante la Tribulación. Pero antes, hagamos una reflexión sobre todo esto:

El apóstol Pablo enseña acerca de la realidad de los gentiles respecto a los judíos: “Porque a vosotros hablo, gentiles. Por cuanto yo soy apóstol a los gentiles, honro mi ministerio…Pues si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo olivo silvestre, has sido injertado en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la rica savia del olivo, no te jactes contra las ramas; y si te jactas, sabe que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti…Porque si tú fuiste cortado del que por naturaleza es olivo silvestre, y contra naturaleza fuiste injertado en el buen olivo, ¿cuánto más éstos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo?” (Romanos 11: 13, 17, 18, 24)

Claramente la Escritura nos enseña que nosotros, los creyentes de origen gentil, vamos a remolque de los judíos creyentes; estamos unidos, o injertados en ellos. Eso no ha cambiado.

Así como la bendición del Cielo por la persona del Espíritu Santo vino sobre la casa de David y los moradores de Jerusalén, es decir, los judíos, y luego pasó a los gentiles, de la misma manera, cuando el seco verano acabe para Israel y vuelvan las lluvias otoñales, que serán de enorme intensidad, también salpicarán en gran manera a los gentiles que Dios llame para sí en ese tiempo, llegando la salvación:

1. I) A aquellas ovejas, todavía vivas sobre la tierra, de entre las naciones gentiles (ethnos), cuando vuelva el Señor y las ponga a su derecha (ver Mt. 25: 31-46)
2. II) A aquella multitud que Juan ve; “la multitud vestida de ropas blancas, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero” (Ap. 7: 9-17).

No obstante, nótese que toda esa multitud de gentes, son todos mártires que habiendo muerto por mano de la bestia Anticristo y el Falso Profeta, aparecen ante el trono de Dios.

Nos dice la Palabra que “son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero” (Ap. 7: 14). Aunque mueren, van al cielo.

Estos son el resultado indirecto del efecto de la suma de las lluvias temprana y tardía sobre Israel (Joel 2: 23b; 28-32).

Ese será el “gran Avivamiento”, el cual muchos, equivocadamente, esperan para ahora, como antesala del equivocado e inexistente “establecimiento” del Reino por parte de la Iglesia.

Por lo tanto, ese “Avivamiento” o mejor, despertar espiritual y conversión al Mesías Cristo, el único del que habla la Biblia como tal, no tendrá lugar en este tiempo actual, sino en el tiempo de la Tribulación, y al final de la misma, y estará centrado en Israel.

Importante: Nótese también que ese aludido “Avivamiento” significará que por volverse al Mesías Jesucristo recibiendo Su salvación, muchos, si no la mayoría, darán su vida en martirio a causa de su fe (Ap. 20: 4). Por lo tanto, no debería entenderse tal avivamiento como muchos lo entienden hoy en día, que ha de ser un evento que va a transformar la sociedad, destruyendo al Anticristo y a su sistema. Eso sólo ocurrirá con la venida gloriosa del Mesías desde los cielos, y el consiguiente establecimiento de Su Reino Milenial o Mesiánico (Ap. 19: 11-21; 20: 1-6)
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5. El ejército de Joel

Leemos en el libro de Joel: “Proclamad esto entre las naciones, proclamad guerra, despertad a los valientes, acérquense, vengan todos los hombres de guerra. Forjad espadas de vuestros azadones, lanzas de vuestras hoces; diga el débil: Fuerte soy. Juntaos y venid, naciones todas de alrededor, y congregaos; haz venir allí, oh Jehová, a tus fuertes. Despiértense las naciones, y suban al valle de Josafat; porque allí me sentaré para juzgar a todas las naciones de alrededor” (Joel 3: 9-12)

En muchas congregaciones se cantan coros de alabanza utilizando estos versículos. Uno de ellos se llama “Clamor de guerra”, y dice “Despertad a los valientes, despertad a los valientes y vengan los hombres de guerra” etc. Nosotros mismos en nuestra congregación hemos cantado ese coro muchas veces, y otros por el estilo, basados en ese pasaje de Joel, hasta que nos dimos cuenta de que era un error tal y como estaba planteado el corito.

Era un error porque la profecía aludida de Joel, no está hablando de lucha espiritual, es decir, contra las huestes del diablo realmente (Ef. 6: 12), sino de otra cosa. Si nos fijamos, esos “valientes”que han de ser despertados son el enemigo de Dios, las fuerzas del Anticristo que intentarán destruir definitivamente a los judíos, y son el enemigo que será destruido ¡por el mismo Señor en el Armagedón!

La letra de ese coro, invariablemente está inspirada en la “teología del Dominio”. Incluso existe un movimiento carismático-neopentecostal llamado en inglés “Joel´s Army” (el ejército de Joel) *, que sacando de su contexto la profecía mencionada de Joel, cual es, que ese ejército será erigido para destruir Israel, nos quiere hacer creer que ese ejército es el compuesto por hombres de Dios, supuestos grandes apóstoles y profetas, que harán impresionantes señales y maravillas, destruyendo a los enemigos de Dios, con la finalidad de establecer el Reino en la tierra.

¡Nada de eso último es, sino todo lo contrario!
(* Joel´s Army, también llamado “Manifest Sons of God”, es el movimiento dominionista que enseña que en los últimos tiempos se levantará una nueva generación de cristianos, encabezada por líderes impresionantes"

“(* Joel´s Army, también llamado “Manifest Sons of God”, es el movimiento dominionista que enseña que en los últimos tiempos se levantará una nueva generación de cristianos, encabezada por líderes impresionantes, que tendrán un poder sobrenatural con el cual sojuzgarán la tierra)”

Están equivocados en cuanto al texto y al contexto. Ese ejército no estará compuesto por “cristianos invencibles” (la Iglesia ya hará tiempo que habrá sido arrebatada), sino que, contrariamente, serán las hordas del Anticristo, que en ese tiempo marcharán contra los judíos que se esforzarán en el Mesías Jesucristo, que recién estarán descubriendo y aceptando para sí (Zac. 12: 8, 10; 13: 1; Ro. 11: 26, 27).

Por lo tanto, no es para este tiempo, sino que su actuación será en el contexto de la guerra del Armagedón (Zac. 12: 9; Joel 3: 12-15; Dn. 2: 44; 9: 27; 7: 26, 27; Ap. 16: 13, 14, 16; 19: 11-21, etc.), la última y más devastadora de las guerras, la cual algunos la llaman la Tercera Guerra Mundial.

Nótese que esa profecía de Joel (3: 9-12), es un llamamiento a las naciones para que se congreguen en Har Meggido con el fin de ser destruidas por el mismo Señor en su venida. Lo leemos así en Zacarías 12: 9, según su contexto: “En aquel día yo procuraré destruir a todas las naciones que vengan contra Jerusalén”

Esa es una de las acepciones principales del llamado “Día del Señor” (Am. 5: 18-20).

El profeta Amós exclama: “¿No será el día de Jehová tinieblas y no luz; oscuridad, que no tiene resplandor?”. Y ahora compárese con Joel 2: 10, 11;

“Delante de Él temblará la tierra, se estremecerán los cielos; el sol y la luna se oscurecerán, y las estrellas retraerán su resplandor. Y Jehová dará su orden delante de su ejército; porque muy grande es su campamento; fuerte es el que ejecuta su orden; porque grande es el día de Jehová, y muy terrible; ¿quién podrá soportarlo?”

¡Estos maestros dominionistas caen en el error de siempre: Alegorizar la Escritura, utilizando la Palabra sólo para defender su previo y espurio posicionamiento doctrinal!

Hermanos, no nos dejemos engañar. Como miembros del cuerpo de Cristo, nuestra ciudadanía y esperanza no está en la tierra; está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo (Fil. 3: 20) para así estar siempre con el Señor (1 Ts. 4: 17b)

La salvación a los judíos

Así que, habrá un cumplimiento final de esta profecía de Joel 2: 32, la cual dice: “… en el monte de Sion y en Jerusalén habrá salvación, como ha dicho Jehová, y entre el remanente al cual él habrá llamado”. Como vemos, tendrá lugar en Jerusalén, y para los judíos, que serán salvados de este ejército de destrucción que marchará por la tierra de Israel. Será la manera de Dios para quebrantarles y llevarles al arrepentimiento.

Así pues, ese “ejército de Joel” no es de Dios sino del diablo, para intentar destruir la nación de Israel al final de los días (Joel 3: 9-15), pero será destruido por el propio Señor en su venida gloriosa, y la Iglesia glorificada con Él.
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6. Concluyendo

Los santos durmientes

Hablando de coros de alabanza, todos conocemos el célebre “O, when the saints come marchin’in”. Ese era un coro que hablaba del Arrebatamiento de los santos, de la bendita esperanza de la llegada de Cristo a por Su amada Iglesia. En estos días apenas encontramos ese tipo de mensaje en las alabanzas.

Entre otros muchos, oímos otro tipo de mensaje a través de los coros: “Marchando sobre la tierra para conquistarla”. Todo se reduce a esta tierra, que a modo de “ejército sobrenatural triunfante e invencible destruiremos a nuestros enemigos y a todos los opositores al Reino”.

Según los maestros dominionistas, las naciones y los gobiernos se someterán a la Iglesia, así como los reyes y príncipes, y la paz y el bien serán establecidos en este mundo.

En vez de tener la meta de esperar la venida de Cristo, ahora la meta es establecer el Reino, sin el Rey presente. ¡Que gran engaño y trampa existen detrás de esa seductora filosofía!

En muchos sectores de influencia dominionista, las doctrinas acerca del Arrebatamiento, la tribulación y la apostasía de los últimos tiempos y el surgimiento de un Anticristo literal, se catalogan como errores y mentiras.

Pero pensemos esto bien, sin una tribulación pendiente de producirse, no hay necesidad de estar vigilantes; si no hay apostasía, no hay necesidad de discernir el engaño, ni preocuparse por el error, sólo esperar la “bendición”. Y así, a modo del “flautista de Hamelín”, muchos cristianos ingenuos y engañados corren un tremendo peligro actualmente, porque están poniendo su mira en las cosas de esta tierra, y no en las cosas de arriba (Col. 3: 2); están preocupados en ver cómo transformar este mundo y gobernarlo “para Cristo”, en vez de realmente considerar y vivir en este mundo como extranjeros (He. 11: 9, 10), como ciudadanos del Cielo (Fil. 3: 20), esperando el retorno del Amado a por Su amada.

Seamos sabios. Antes, creámosle al Señor y al dictado de Su Palabra.

Les recomiendo que lean el artículo de mi amigo el Dr. Antonio Bolainez “Avivamiento o Apostasía 1ª. y 2ª Partes” www.bolainez.org que nos ayudará a entender mejor lo explicado aquí.

Dios les bendiga

© Miguel Rosell Carrillo, pastor de Centro Rey, Madrid, España

El sacerdocio del cristiano.


por David Wilkerson


Por favor lea cuidadosamente Ezequiel 44:15-16. El nombre Hebreo Sadok significa “recto o justo.” Ezequiel aquí se está refiriendo a un hombre llamado Sadok que servía como un sacerdote durante el reinado de David. Este hombre justo nunca tambaleó en su fidelidad a David ni al Señor. Él se mantuvo fiel a David y a la Palabra de Dios a través de los buenos tiempos y de los malos. Sadok siempre le fue fiel a David porque sabía que el rey era el ungido de Dios.

Debido a que Sadok permaneció fiel a través de todas las situaciones, él llegó a representar un ministerio distinguido por su fidelidad hacia el Señor. Verdaderamente, Sadok fue el ejemplo de lo que debería ser un verdadero ministro del Señor – separado de este mundo, encerrado a solas con el Señor, consistentemente escuchando del cielo. Tal ministro reconoce que su trabajo principal es la oración: buscando a Dios diariamente, en comunión constante con el Espíritu Santo y ministrando a Jesús.

Los sacerdotes del nuevo templo son fieles en estar delante de Dios antes de estar delante de la congregación. Ellos pasan horas preciosas en la presencia del Señor, hasta que son saturados con un mensaje que ha sido quemado en sus almas. Y cuando emergen de la presencia del Señor, pueden hablar directamente al corazón de las personas. Su mensaje llega a donde viven las ovejas, porque vino directamente del trono de Dios.

De el sacerdocio de Sadok el Señor dice, “Estos ministros entrarán en mi santuario y estarán en mi delante. Ellos se acercarán a mi mesa y me ministrarán. Y ellos guardarán mis ordenanzas. Yo seré fiel en dirigirlos y guiarlos y les daré mi palabra para mi pueblo.”

En el Nuevo santuario de los últimos días, el Sacerdocio de Sadok conoce que su trabajo central es ministrar al Señor. Este ministerio incluye a cada amante de Jesús que desea caminar en integridad. Verdaderamente, vemos el “sacerdocio de creyentes” presente en todos los libros del Nuevo Testamento. Juan nos dice, “y [El] nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre” (Apocalipsis 1:6). Pedro escribe, “Vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como…sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo” (1 Pedro 2:5).

Tal vez usted no tiene credenciales ministeriales de una iglesia. Tal vez usted nunca ha estudiado en un seminario. Tal vez usted nunca ha predicado un sermón. Pero usted es tan llamado y tan ordenado a servir en el sacerdocio Sadok como cualquier predicador o evangelista conocido. Ambos testamentos lo hacen abundantemente claro: Cada uno de nosotros debe de ejercer la posición de sacerdote y llevar a cabo las tareas de sacerdote.

Así que tal vez usted se esté preguntando, ¿cómo voy a hacer esto? Usted lo hace ministrando primeramente al Señor. Usted le ofrece sacrificios a él – sacrificios de alabanza, de servicio, de entregarle a él todo su corazón, alma, mente y fuerzas. Él lo ha llamado a usted a ser parte de su sacerdocio real. Por eso, usted deberá de ministrar a otros solamente después de haberlo ministrado a él. Esto significa que usted no debe de llegar a la casa de Dios cada semana vacío y seco, esperanzado que el mensaje de algún predicador lo llene de fuego. No, usted debe de llegar preparado para ministrar al Señor con un corazón de alabanza.
por David Wilkerson

Iglesias mas grandes del mundo.

Aunque hoy día la influencia es mas importante que el tamaño, dar un vistazo al número de asistentes a las iglesias mas grandes del mundo brinda una impresión de los desarrollados acontecidos en años recientes. Están habiendo
muchos cambios. Las iglesias que tenían una asistencia de 300,000 personas una década atrás, como 'Ondas del Luz y Amor', en Buenos Aires, ahora tienen solamente 70,000.

Por completo nuevos modelos están emergiendo, como la Universidad India, la cual se transformé en una iglesia con una asistencia regular de 80,000 personas. La membresía de las mega iglesias fluctúa fuertemente, por lo que los número que damos a continuación refieren a asistentes, no a miembros. La iglesia de Yonggi Cho, en Seúl, afirma tener 773,000 miembros, pero la asistencia conjunta en la iglesia principal y sus mas importantes satélites se eleva a solamente 253,000 personas.

¿Qué es la iglesia?

La iglesia se esta empezando a ver a sí misma de una manera totalmente diferente. Esta es una tendencia que esta creciendo muy fuerte. Ya no se ve mas como una fraternidad organizada con un pastor, un edificio, un programa
y un nombre mas o menos creativo, sino como una comunidad orgánica de cristianos en distintas ciudades y regiones, la suma de los miembros de iglesias hogareñas relacionadas, células, grupos y pequeñas fraternidades.

Esto le da a la iglesia, tal como en la época del libro de los Hechos, de una identidad regional, antes que denominacional. La iglesia en Corinto, Efeso, Antioquia o Jerusalén , se corresponde hoy con la iglesia en Berlín, Boulder, Beijing o Brasilia .

Las redes regionales de iglesias hogareñas
están hoy reemplazando a las mega iglesias.

Estas iglesias regionales no son lideradas por un Pastor principal , sino por equipos regionales, a menudo formados por la combinación de un ministerio compuesto por cinco partes. Es muy notable que el ministerio pastoral tradicional tiende cada vez mas a no jugar un rol preponderante, sino que éste esta a cargo de personas con dones apostólicos o proféticos, tal como se señala en 1 Corintios 12:28 y Efesios 2:20.

La comunidad y unidad cristianas están constituidas por el hecho de pertenecer a una misma región o ciudad. La unidad se desarrolla en iglesias hogareñas en red y grandes celebraciones, o al menos en encuentros de líderes en lugares donde los Cristianos son perseguidos.

Una de las mas pequeñas (!) de las redes de iglesias hogareñas se encuentra en el sur de China y cuenta con una asistencia de 400,000 personas; las redes mas grandes superan el millón de miembros. Las veinte redes de iglesias hogareñas a nivel regional, no nacional, de China, Vietnam y el norte de la India cambiarían completamente la lista que presentamos a continuación. Por razones de seguridad, no podemos publicar sus nombres ni otros detalles, con excepción de V. Choudhrie en la India, porque la mayoría si no todas las grandes redes de iglesias hogareñas se encuentran en naciones donde se persigue o se reprime a los cristianos.

Generalmente pertenecen al grupo al que el misiólogo Prof. David Barrett llama Cripto Cristianos de la cristiandad subterránea. Creemos que hay alrededor de 20 redes de iglesias hogareñas en el mundo con una asistencia de 250,000 personas. De allí que la lista empieza por que previamente se consideraba la mayor iglesia del mundo, Yoido Full Gospel Church, clasificada ahora en el puesto 21.

¿Cuales son las naciones que están marcando la tendencia?

Estos desarrollos se iniciaron el Occidente, típicamente en América del Norte, Europa, Australia y Nueva Zelanda, por lo que muchos pastores y líderes cristianos occidentales no logran entenderlos o no los toman conseriedad. Muchos así creen que Occidente es el centro de la cristiandad, tal como lo era en el 1700, cuando los misioneros salman para completar la Gran Comisión.

Tradicionalmente, los EE.UU., el Reino Unido o Alemania han marcado las tendencias en materia de iglesias. Allí es donde las influyentes editoriales tienen sede. También es de allí de donde surgen la mayoría de autores y oradores, seminarios y conceptos para capacitación pastoral.

Parece que muchos se preguntaran ?Qué cosa buena puede provenir de Vietnam, el norte de la India, China, Indonesia, Nigeria, Nicaragua, Honduras, Trinidad o Argentina? Sin embargo, son exactamente estas y otras naciones no Occidentales el origen de las mas importantes tendencias en la cristiandad misionera. ¿Estamos escuchando?

¿Y qué hay de los EE.UU.?

Hasta ahora, las mega iglesias eran un fenómeno típicamente estadounidense. Es llamativo, luego, que ninguna de las cuarenta iglesias mas grandes esté en los EE.UU. o en algún otro país de Occidente. El crecimiento de iglesias realmente significativo esta teniendo lugar básicamente fuera de Occidente.

El periódico Washington Post publicó recientemente un estudio a cargo del investigador de iglesias John N. Vaughn, el cual reveló la presencia de 480 mega iglesias en los EE.UU. es decir, iglesias con una asistencia semanal por encima de las 2,000 personas. Las cinco iglesias mas grandes de EE.UU.son:

teologia. la segunda venida de Cristo

En el Antiguo y el Nuevo Testamentos se presenta en muchos pasajes la importancia de la venida de Cristo a establecer su reino. La doctrina, en la forma que ha sido revelada, es mucho más que el solo fin de la historia humana. Es más bien el gran clímax que conduce el programa de Dios a su punto más elevado. Por esta razón, todos los sistemas de teología que tienden a ignorar o a minimizar la doctrina de la segunda venida de Cristo y el gran volumen de pasajes bíblicos que tratan del reinado de Cristo sobre la tierra son inadecuados y sólo pueden ser justificados negando el significado claro y literal de muchas profecías e ignorando extensas porciones de la revelación.

La segunda venida de Cristo, con el reino que lo sigue, es el corazón mismo del progreso de las Escrituras y es el tema más importante de la profecía del Antiguo Testamento. Los grandes pactos de la Escritura se relacionan con el programa de Dios, especialmente los pactos con Abraham, Israel, David y el nuevo pacto. Gran parte de la revelación de los Salmos y de los profetas mayores y menores giran en torno a este gran tema. Los grandes libros proféticos como Daniel, Zacarías y Apocalipsis centran su atención en el tema de la segunda venida de Cristo y la consumación de la historia y el reino. Por esta razón, la doctrina de la segunda venida en gran medida determina el total de la teología del intérprete de la Biblia y justifica el intento de ordenar detalladamente los sucesos proféticos que aún están por cumplirse a fin de ser fiel a toda la revelación bíblica.

B. PROFECIAS DEL ANTIGUO TESTAMENTO ACERCA DE LA SEGUNDA VENIDA

Mientras el arrebatamiento es una doctrina del Nuevo Testamento que jamás se menciona en el Antiguo Testamento (porque la iglesia como tal era un misterio no revelado en el Antiguo Testamento), la segunda venida está firmemente asentada en el Antiguo Testamento.

Probablemente la primera de las profecías claras acerca de la segunda venida de Cristo está en Deuteronomio 30:1-3. En esta profecía acerca de la reunión de Israel en su tierra nuevamente, se predica que Israel se convertirá al Señor espiritualmente y que entonces el Señor «hará volver a tus cautivos, y tendrá misericordia de ti, y volverá a recogerte de entre todos los pueblos adonde te hubiere esparcido Jehová tu Dios» (v. 3). La expresión «hará volver» indica un acto de intervención de Dios en la situación, y a la luz de las Escrituras posteriores se relaciona claramente con la venida del Señor mismo.

Los Salmos, aunque constituyen el libro de adoración del Antiguo Testamento, frecuentemente se refieren a la segúnda venida de Cristo. Después de una introducción descriptiva del justo, en contraste con el malvado en el Salmo 1, el Salmo 2 inmediatamente describe la gran contienda de Dios con las naciones. Aunque los príncipes del mundo desean rechazar a Dios y su gobierno sobre ellos, Dios declara su propósito:

Pero yo he puesto mi rey sobre Sión, mi monte santo» (2:6).El salmo sigue anunciando que este rey, al enfrentarse con los malos, «los quebrantarás con vara de hierro; como vasija de alfarero los desmenuzarás» (y. 9).

La trilogía formada por los Salmos 22, 23 y 24 presenta a Cristo como el buen Pastor que daría su vida por sus ovejas (Jn. 10:11); el Gran Pastor, que vive siempre para interceder por los suyos (He. 13:20); y el Príncipe de los Pastores que viene como el Rey de gloria para recompensar a los pastores fieles (1 P. 5:4). El Salmo 24 describe la situación milenial: «De Jehová es la tierra» (y. 1). Se exhorta a las puertas de Jerusalén que se levanten para dar paso al Rey de Gloria (24:7-10).

En el Salmo 50:2 se menciona el reinado de Cristo desde Sión. Como se verá más tarde en el estudio del Milenio, el Salmo 72 describe a Cristo que ha venido a la tierra para reinar sobre las naciones. El Salmo 89:36 habla del establecimiento del trono de Cristo en cumplimiento del pacto con David inmediatamente después de su segunda venida. El Salmo 96, después de describir el honor y la gloria de Dios, exhorta a los cielos y la tierra a que se regocijen «delante de Jehová que vino; porque vino a juzgar la tierra. Juzgará al mundo con justicia, y a los pueblos con verdad» (v. 13).

La posición actual de Cristo a la diestra de Dios es descrita en el Salmo 110, pero también se predice que vendrá el día cuando El reinará sobre sus enemigos y su poder saldrá de Sión (vv. 2, 6). De estas diversas profecías se desprende claramente que la verdad acerca de la segunda venida de Cristo y su reino es una revelación de gran importancia en el Antiguo Testamento y no una de importancia secundaria.

Esto es confirmado como un tema principal entre los profetas mayores y menores. En la gran declaración profética de Isaías 9:6, 7 Cristo es descrito como un niño que ha nacido y al mismo tiempo es Dios todopoderoso. Describe su reinado sobre el trono de David como un reinado que no de los resultados de la segunda venida de Cristo y del establecimiento de su reino. Este pasaje será discutido más ampliamente en el estudio del reino milenial. Sin embargo, la introducción del reino depende de la doctrina de una venida literal de Cristo a la tierra y de la demostración del poder divino para juzgar a los malvados. También se menciona esta escena en Isaías 63:1-6, donde se describe gráficamente el juicio de Cristo sobre la tierra en su segunda venida.

En las profecías de Daniel que tienen relación con los tiempos de los gentiles y el programa de Dios para la nación de Israel, se relaciona la consumación de ambos con la venida del Hijo del Hombre desde el cielo (Dn. 7:13-14). Este pasaje da una clara descripción de la segunda venida: «Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido.» Daniel había anunciado la misma verdad al interpretar la visión de Nabucodonosor y había predicho en Daniel 2:44 «un reino que no será jamás destruido».

Igualmente, la mayor parte de los profetas menores tocan este tema, y en forma especial lo hace el libro de Zacarías. Según Zacarías 2:10-11, el Señor declara: «Canta y alégrate, hija de Sión; porque he aquí vengo, y moraré en medio de ti, ha dicho Jehová. Y se unirán muchas naciones a Jehová en aquel día, y me serán por pueblo, y moraré en medio de ti; y entonces conocerás que Jehová de los ejércitos me ha enviado a ti.» Esta es una clara referencia al milenio terrenal y al reinado de Cristo que sigue a su segunda venida. Aún más específico es Zacarías 8:3-8: «Así dice Jehová: Yo he restaurado a Sión, y moraré en medio de Jerusalén; y Jerusalén se llamará Ciudad de la Verdad, y el monte de Jehová de los ejércitos, Monte de Santidad» (y. 3). Los versículos 4-8 describen las calles de Jerusalén llenas de muchachos y muchachas que juegan y a los hijos de Israel que son traídos de todo el mundo y habitan en Jerusalén.

Zacarías 14:1-4 describe en forma dramática la segunda venida de Cristo mismo, que viene en la culminación de la guerra mundial que ha sobrevenido en el Medio Oriente y en la ciudad de Jerusalén. Zacarías dice: «Y se afirmarán SUS pies en aquel día sobre el monte de los Olivos, que está enfrente de Jerusalén al oriente; y el monte de los Olivos se partirá por en medio, hacia el oriente y hacia el occidente, haciendo un valle muy grande; y la mitad del monte se apartará hacia el norte y la otra mitad hacia el sur» (v. 4).

La descripción gráfica de la división del Monte de los Olivos en el momento de la segunda venida de Cristo deja en claro que ningún suceso del pasado puede compararse con SU segunda venida. La ridícula interpretación de que la segunda venida se realizó en el día de Pentecostés o en la destrucción de Jerusalén del año 70 no sólo la contradicen las últimas profecías que presentan la segunda venida como un acontecimiento todavía futuro (como en el libro de Apocalipsis), sino que tiene en contra el hecho de que el Monte de los Olivos permanece sin haber sufrido cambio alguno.

Cuando los pies de Cristo se posen sobre el mismo Monte de los Olivos que fue testigo de su ascensión en Hechos 1, ello será la señal para que se produzca un cambio en la topografía de toda la zona que rodea a Jerusalén, en preparación para el reino que se establecerá. Consecuentemente, la segunda venida de Cristo en el Antiguo Testamento no se puede negar con explicaciones en el sentido de que algún suceso pasado o alguna experiencia espiritual contemporánea, por ejemplo, que la venida de Cristo por sus santos ocurre cuando uno muere, o con cualquier otra explicación que es totalmente inadecuada para explicar la revelación bíblica. En cambio, en el Antiguo Testamento la segunda venida de Cristo es la gran consumación de la historia mundial, en la que el Hijo de Dios viene a reclamar el mundo por el cual dio su vida y para ejercer su poder o autoridad sobre el mundo que no quería que Cristo reinase.

C. LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO EN EL NUEVO TESTAMENTO

En la revelación del Nuevo Testamento acerca de la segunda venida de Cristo se introduce un nuevo factor con la revelación del arrebatamiento de la iglesia. En el Antiguo Testamento las predicciones de la primera y segunda venida de Cristo se mezclaban con frecuencia y los profetas tenían dificultades para distinguirlas. Cumplidas las profecías acerca de la primera venida, ya no hay problemas para distinguir entre las profecías relacionadas con sus sufrimientos y aquellas que tienen que ver con su gloria.

Sin embargo, en el Nuevo Testamento, debido a la terminología similar para describir la venida de Cristo por sus santos y la venida de Cristo con sus santos, no siempre es claro cuál acontecimiento se tiene en vista; en cada caso se debe llegar a una decisión sobre la base del contexto. El tema de la venida futura de Cristo es un tema de gran importancia en el Nuevo Testamento, y se estima que uno de cada veinticinco versículos se refiere a ella de uno u otro modo. Se pueden seleccionar por lo menos veinte pasajes extensos que contribuyen con los elementos de mayor importancia de la revelación del Nuevo Testamento (Mt. 19:28; 23:39; 24:3-25:46; Mr. 13:24-37; Lc. 12:35-48; 17:22-37; 18:8; 21:25-28; Hch. 1:10-11; 15:16-18; Ro. 11:25-27; 1 Co. 11:26; 2 Ts. 1:7-10; 2 P. 3:3-4; Jud. 14-15; Ap. 1:7-8; 2:25-28; 16:15; 19:11-21; 22:20).

Además de los hechos notados en el estudio previo de Mateo 13, debemos destacar importantes puntos de énfasis.

1. La segunda venida de Cristo es postribulacional y premilenial. La interpretación literal de las profecías acerca de la segunda venida de Cristo no sólo aclaran que es el preludio del acontecimiento que establece el reino de Cristo sobre la tierra por mil años, sino que además sirve para distinguirla del arrebatamiento de la iglesia, esto es, Cristo que viene por sus santos. De parte de los que espiritualizan las profecías acerca del reino futuro sobre la tierra, la tendencia ha sido mezclar las profecías acerca del arrebatamiento y las profecías sobre la segunda venida de Cristo y considerarlas como un solo suceso, que ocurre de una sola vez, considerando así el arrebatamiento como un suceso postribulacional. La misma interpretación literal de la segunda venida, que lleva a la conclusión de que será seguida por el reino milenial sobre la tierra, sirve para distinguirla del arrebatamiento de la iglesia. Los sucesos son claramente diferentes en su propósito, carácter y contexto.

En el libro The Rapture Question (La cuestion del arrebatamiento), por John F. Walvoord, se dan cincuenta razones para sostener que el arrebatamiento es pretribulacional y la segunda venida para establecer el reino es postribulacional. Igualmente, en el libro The Millennial Kingdom (El reino milenial), por Walvoord, se presentan argumentos teológicos e históricos acerca del establecimiento de un reino literal sobre la tierra. Mientras los teólogos siguen en desacuerdo sobre este tema, el problema queda determinado en gran parte por los principios de interpretación que se use. Los que interpretan la profecía literalmente, y que uniformemente toman en consideración los detalles de la profecía, pueden apoyar adecuadamente la conclusión de que la segunda venida de Cristo es postribulacional y premilenial.

2. Las descripciones de la segunda venida de Cristo en todos los pasajes importantes relacionados con ella enseñan claramente que su venida es personal. Desde luego, esto es apoyado por la revelación de los ángeles en Hechos 1:11, que informaron a los discípulos que estaban mirando hacia el cielo: «Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.» Esto se refiere a la segunda venida de Cristo a la tierra, y no al arrebatamiento. Así como El se fue personalmente al cielo, también volverá personalmente. Desde luego, esto es apoyado por otros pasajes importantes como Mateo 24:27-31 y Apocalipsis 19:11-16.

3. Los mismos pasajes que indican que su venida será personal, enseñan que será una venida corporal. Aunque la deidad de Cristo es omnipresente y puede estar en el cielo y en la tierra al mismo tiempo, el cuerpo de Cristo es siempre local y ahora está a la diestra de Dios Padre. En su segunda venida Cristo volverá corporalmente, así como ascendió corporalmente. Esto es apoyado por Zacarías 14:4:

«Y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos.» También lo apoya el pasaje de Hechos 1, que afirma que su venida será del mismo modo que su ascensión.

4. En contraste con el arrebatamiento, en que no hay evidencia de que el mundo como un todo verá la gloria de Cristo, la segunda venida de Cristo será visible y gloriosa. Cristo mismo describió su venida como un relámpago que resplandece desde el oriente hasta el occidente (Mt. 24:27). Así como la ascensión en Hechos 1:11 es visible, su segunda venida será visible, y Cristo «vendrá como le habéis visto ir al cielo».

Cristo dijo en Mateo 24:30: «Verán al Hijo del hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria». El principal argumento del libro de Apocalipsis es que Cristo será revelado al mundo en su segunda venida y en el reino subsecuente. Según Apocalipsis 1:7: «He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él.» Verán a Cristo, no como el humilde nazareno que sufre y muere, o en su cuerpo de resurrección en el cual su gloria estaba algo velada mientras Cristo estaba aún sobre la tierra.

La segunda venida de Cristo pondrá en exhibición la gloria del Hijo de Dios, como se reveló antes a Juan en Apocalipsis 1:12-18 y se describe en detalle en Apocalipsis 19:11-16. En consecuencia, la segunda venida será uno de los acontecimientos más dramáticos de todos los tiempos y será el clímax de todo el programa de Dios que comienza en Edén cuando Adán pecó y perdió el derecho de reinar.

5. La segunda venida de Cristo está también íntimamente relacionada a la tierra y no es un encuentro en el espacio como el arrebatamiento de la iglesia. Muchos pasajes hablan de Cristo que reina en Sión, viene a Sión y sale de Sión, todas ellas referencias a la ciudad literal de Jerusalén (Sal.14:7; 20:2; 53:6; 110:2; 128:5; 134:3; 135:21; Is. 2:3; Jl 3:16; Am. 1:2; Zac. 14:1-4; Ro. 11:26). Según las Escrituras, no solamente su pie tocará el Monte de los Olivos, sino que su venida es en conexión con la destrucción de los ejércitos que tratarán de conquistar Jerusalén (Zac. 14:1-3).

6. La segunda venida de Cristo será presenciada por todos los santos ángeles y por todos los santos de todos los tiempos que están en el cielo. Es la venida con sus santos y no la venida por sus santos. Aunque un propósito importante de la venida de Cristo es libertar a los santos afligidos que aún viven en la tierra, la descripción del suceso en Mateo 25:31 afirma que todos los ángeles estarán con El. Apocalipsis 19:11-21 es aún más explícito y presenta a los ejércitos celestiales que le siguen. Estos indudablemente incluyen a los santos ángeles y a los santos que están en el cielo. La segunda venida será un tiempo de reunión de todos los elegidos, los resucitados, los trasladados y aun los que estaban en sus cuerpos naturales sobre la tierra. Todos participan, de un modo u otro, en este dramático suceso relacionado con la segunda venida.

7. El propósito declarado de la segunda venida es juzgar la tierra (Sal. 96:13). Esto será considerado en los próximos estudios de los juicios de Israel, de las naciones y el juicio de Satanás y de los ángeles caídos. En Mateo 19:28 Cristo les dijo a los doce apóstoles se unirían a El para juzgar las doce tribus de Israel. Mateo 25:31-46 describe el juicio de los gentiles sobre la tierra en el momento de la segunda venida. Ezequiel 20:35-38 predice el juicio de Israel en el momento de la segunda venida. Los que mueran durante el tiempo de persecución que precederá a la segunda venida serán resucitados y juzgados según Apocalipsis 20:4.

La misma verdad es presentada en las diversas parábolas que tratan del tiempo del fin en los evangelios, y en las Escrituras se encuentra una mención frecuente de esta verdad (Lc. 12:37, 45-47; 17:29, 30; 2 Ts. 1:7-9; 2:8; Jud. 15; Ap. 2:27; 19:15-21). La tierra, que actualmente manifiesta toda su pecaminosidad e incredulidad y que en su mayor parte vive como si Dios no existiese, caerá bajo el justo juicio de Dios.

Sin embargo, a pesar de lo extenso que es el juicio, no destruirá la tierra en forma completa. El juicio por fuego descrito en 2 Pedro 3:10 no ocurrirá hasta el fin del milenio, cuando la tierra y los cielos que ahora existen sean destruidos y sean creados un nuevo cielo y una nueva tierra.

El día de Jehová, que comienza con el arrebatamiento e incluye en su introducción los juicios que preceden y siguen inmediatamente la segunda venida, concluye al final del milenio con la destrucción final de la tierra y los cielos que ahora existen. El triunfo del pecado en nuestro mundo moderno es temporal. El triunfo de la justicia de Dios es cierto.

8. El propósito importante de la venida de Cristo es librar a quienes han sobrevivido al martirio durante la tribulación, sean judíos o gentiles. Según Mateo 24:22, si la venida de Cristo fuera demorada indefinidamente, los juicios catastróficos derramados sobre la tierra destruirían toda la raza. La tribulación es cortada por la venida de Cristo para librar a los escogidos de ese destino. En Romanos 11:26-27 se describe a Israel como salvado y libertado. Esto recibe el apoyo de Lucas 21:28, donde se habla de la segunda venida de Cristo y es denominada «tu redención». En el Antiguo Testamento hay pasajes como Zacarías 14:4 también describen en esta liberación.

9. Sin embargo, la segunda venida de Cristo no solamente trae el juicio sobre los malvados y liberación para los justos, sino que introduce un nuevo estado espiritual que será considerado en el estudio del milenio. El mismo acontecimiento que trajo juicio sobre los impíos produce un nuevo avivamiento espiritual a quienes han confiado en el Señor. Esto es apoyado por Romanos 11:26-27 y está incorporado en el nuevo pacto de Jeremías 31:31-34.

10. La segunda venida de Cristo tiene también el propósito central de establecer el reino davídico. En la discusión de la relación de la iglesia con los gentiles en el concilio de Jerusalén (Hch. 15) se argumenta que las profecías anteriores de Amós 9:11-15 predecían el orden de la bendición de los gentiles primero, seguida por la restauración del tabernáculo de David. Esto iba a coincidir con la reunión de Israel restaurado en su tierra, estableciéndose en ella para no volver a ser dispersado (Am. 9:14-15; véase también Ez. 39:

25-29). El regreso físico de Israel, el restablecimiento del reino davídico y el derramamiento del Espíritu de Dios sobre la casa de Israel (Ez. 39:29) se combinan para preparar a Israel y el mundo para las glorias del mundo que seguirá. Según Ezequiel 37:24, los santos del Antiguo Testamento participarán en el reino, siendo David elevado a la categoría de príncipe sobre Israel bajo Cristo. El propósito de Dios era, según fuera anunciado a la virgen María en Lucas 1:31-33, que Cristo vendría a reinar sobre la casa de Israel para siempre.

Tomada como un todo, la segunda venida de Cristo es Un acontecimiento maravilloso que ocurre al final de la Gran Tribulación e introduce el reino milenial. Será una venida personal y corporal que será visible en todo el mundo, y será la manifestación de la gloria de Dios. Estará relacionada con la tierra más que con el cielo y especialmente con Jerusalén en el Monte de los Olivos.

Cristo, en su venida, estará acompañado por los santos ángeles y los santos. Su propósito en su venida es juzgar al mundo, librar a quienes han confiado en El, sean judíos o gentiles, traer un avivamiento en Israel y en el mundo, restablecer el reino de David e introducir la dispensación final de su reino sobre la tierra por mil años. En el contexto de este acontecimiento podrían considerarse ahora la doctrina de la resurrección y la de los juicios relacionados con la segunda venida.

teologia. la segunda venida de Cristo

En el Antiguo y el Nuevo Testamentos se presenta en muchos pasajes la importancia de la venida de Cristo a establecer su reino. La doctrina, en la forma que ha sido revelada, es mucho más que el solo fin de la historia humana. Es más bien el gran clímax que conduce el programa de Dios a su punto más elevado. Por esta razón, todos los sistemas de teología que tienden a ignorar o a minimizar la doctrina de la segunda venida de Cristo y el gran volumen de pasajes bíblicos que tratan del reinado de Cristo sobre la tierra son inadecuados y sólo pueden ser justificados negando el significado claro y literal de muchas profecías e ignorando extensas porciones de la revelación.

La segunda venida de Cristo, con el reino que lo sigue, es el corazón mismo del progreso de las Escrituras y es el tema más importante de la profecía del Antiguo Testamento. Los grandes pactos de la Escritura se relacionan con el programa de Dios, especialmente los pactos con Abraham, Israel, David y el nuevo pacto. Gran parte de la revelación de los Salmos y de los profetas mayores y menores giran en torno a este gran tema. Los grandes libros proféticos como Daniel, Zacarías y Apocalipsis centran su atención en el tema de la segunda venida de Cristo y la consumación de la historia y el reino. Por esta razón, la doctrina de la segunda venida en gran medida determina el total de la teología del intérprete de la Biblia y justifica el intento de ordenar detalladamente los sucesos proféticos que aún están por cumplirse a fin de ser fiel a toda la revelación bíblica.

B. PROFECIAS DEL ANTIGUO TESTAMENTO ACERCA DE LA SEGUNDA VENIDA

Mientras el arrebatamiento es una doctrina del Nuevo Testamento que jamás se menciona en el Antiguo Testamento (porque la iglesia como tal era un misterio no revelado en el Antiguo Testamento), la segunda venida está firmemente asentada en el Antiguo Testamento.

Probablemente la primera de las profecías claras acerca de la segunda venida de Cristo está en Deuteronomio 30:1-3. En esta profecía acerca de la reunión de Israel en su tierra nuevamente, se predica que Israel se convertirá al Señor espiritualmente y que entonces el Señor «hará volver a tus cautivos, y tendrá misericordia de ti, y volverá a recogerte de entre todos los pueblos adonde te hubiere esparcido Jehová tu Dios» (v. 3). La expresión «hará volver» indica un acto de intervención de Dios en la situación, y a la luz de las Escrituras posteriores se relaciona claramente con la venida del Señor mismo.

Los Salmos, aunque constituyen el libro de adoración del Antiguo Testamento, frecuentemente se refieren a la segúnda venida de Cristo. Después de una introducción descriptiva del justo, en contraste con el malvado en el Salmo 1, el Salmo 2 inmediatamente describe la gran contienda de Dios con las naciones. Aunque los príncipes del mundo desean rechazar a Dios y su gobierno sobre ellos, Dios declara su propósito:

Pero yo he puesto mi rey sobre Sión, mi monte santo» (2:6).El salmo sigue anunciando que este rey, al enfrentarse con los malos, «los quebrantarás con vara de hierro; como vasija de alfarero los desmenuzarás» (y. 9).

La trilogía formada por los Salmos 22, 23 y 24 presenta a Cristo como el buen Pastor que daría su vida por sus ovejas (Jn. 10:11); el Gran Pastor, que vive siempre para interceder por los suyos (He. 13:20); y el Príncipe de los Pastores que viene como el Rey de gloria para recompensar a los pastores fieles (1 P. 5:4). El Salmo 24 describe la situación milenial: «De Jehová es la tierra» (y. 1). Se exhorta a las puertas de Jerusalén que se levanten para dar paso al Rey de Gloria (24:7-10).

En el Salmo 50:2 se menciona el reinado de Cristo desde Sión. Como se verá más tarde en el estudio del Milenio, el Salmo 72 describe a Cristo que ha venido a la tierra para reinar sobre las naciones. El Salmo 89:36 habla del establecimiento del trono de Cristo en cumplimiento del pacto con David inmediatamente después de su segunda venida. El Salmo 96, después de describir el honor y la gloria de Dios, exhorta a los cielos y la tierra a que se regocijen «delante de Jehová que vino; porque vino a juzgar la tierra. Juzgará al mundo con justicia, y a los pueblos con verdad» (v. 13).

La posición actual de Cristo a la diestra de Dios es descrita en el Salmo 110, pero también se predice que vendrá el día cuando El reinará sobre sus enemigos y su poder saldrá de Sión (vv. 2, 6). De estas diversas profecías se desprende claramente que la verdad acerca de la segunda venida de Cristo y su reino es una revelación de gran importancia en el Antiguo Testamento y no una de importancia secundaria.

Esto es confirmado como un tema principal entre los profetas mayores y menores. En la gran declaración profética de Isaías 9:6, 7 Cristo es descrito como un niño que ha nacido y al mismo tiempo es Dios todopoderoso. Describe su reinado sobre el trono de David como un reinado que no de los resultados de la segunda venida de Cristo y del establecimiento de su reino. Este pasaje será discutido más ampliamente en el estudio del reino milenial. Sin embargo, la introducción del reino depende de la doctrina de una venida literal de Cristo a la tierra y de la demostración del poder divino para juzgar a los malvados. También se menciona esta escena en Isaías 63:1-6, donde se describe gráficamente el juicio de Cristo sobre la tierra en su segunda venida.

En las profecías de Daniel que tienen relación con los tiempos de los gentiles y el programa de Dios para la nación de Israel, se relaciona la consumación de ambos con la venida del Hijo del Hombre desde el cielo (Dn. 7:13-14). Este pasaje da una clara descripción de la segunda venida: «Miraba yo en la visión de la noche, y he aquí con las nubes del cielo venía uno como un hijo de hombre, que vino hasta el Anciano de días, y le hicieron acercarse delante de él. Y le fue dado dominio, gloria y reino, para que todos los pueblos, naciones y lenguas le sirvieran; su dominio es dominio eterno, que nunca pasará, y su reino uno que no será destruido.» Daniel había anunciado la misma verdad al interpretar la visión de Nabucodonosor y había predicho en Daniel 2:44 «un reino que no será jamás destruido».

Igualmente, la mayor parte de los profetas menores tocan este tema, y en forma especial lo hace el libro de Zacarías. Según Zacarías 2:10-11, el Señor declara: «Canta y alégrate, hija de Sión; porque he aquí vengo, y moraré en medio de ti, ha dicho Jehová. Y se unirán muchas naciones a Jehová en aquel día, y me serán por pueblo, y moraré en medio de ti; y entonces conocerás que Jehová de los ejércitos me ha enviado a ti.» Esta es una clara referencia al milenio terrenal y al reinado de Cristo que sigue a su segunda venida. Aún más específico es Zacarías 8:3-8: «Así dice Jehová: Yo he restaurado a Sión, y moraré en medio de Jerusalén; y Jerusalén se llamará Ciudad de la Verdad, y el monte de Jehová de los ejércitos, Monte de Santidad» (y. 3). Los versículos 4-8 describen las calles de Jerusalén llenas de muchachos y muchachas que juegan y a los hijos de Israel que son traídos de todo el mundo y habitan en Jerusalén.

Zacarías 14:1-4 describe en forma dramática la segunda venida de Cristo mismo, que viene en la culminación de la guerra mundial que ha sobrevenido en el Medio Oriente y en la ciudad de Jerusalén. Zacarías dice: «Y se afirmarán SUS pies en aquel día sobre el monte de los Olivos, que está enfrente de Jerusalén al oriente; y el monte de los Olivos se partirá por en medio, hacia el oriente y hacia el occidente, haciendo un valle muy grande; y la mitad del monte se apartará hacia el norte y la otra mitad hacia el sur» (v. 4).

La descripción gráfica de la división del Monte de los Olivos en el momento de la segunda venida de Cristo deja en claro que ningún suceso del pasado puede compararse con SU segunda venida. La ridícula interpretación de que la segunda venida se realizó en el día de Pentecostés o en la destrucción de Jerusalén del año 70 no sólo la contradicen las últimas profecías que presentan la segunda venida como un acontecimiento todavía futuro (como en el libro de Apocalipsis), sino que tiene en contra el hecho de que el Monte de los Olivos permanece sin haber sufrido cambio alguno.

Cuando los pies de Cristo se posen sobre el mismo Monte de los Olivos que fue testigo de su ascensión en Hechos 1, ello será la señal para que se produzca un cambio en la topografía de toda la zona que rodea a Jerusalén, en preparación para el reino que se establecerá. Consecuentemente, la segunda venida de Cristo en el Antiguo Testamento no se puede negar con explicaciones en el sentido de que algún suceso pasado o alguna experiencia espiritual contemporánea, por ejemplo, que la venida de Cristo por sus santos ocurre cuando uno muere, o con cualquier otra explicación que es totalmente inadecuada para explicar la revelación bíblica. En cambio, en el Antiguo Testamento la segunda venida de Cristo es la gran consumación de la historia mundial, en la que el Hijo de Dios viene a reclamar el mundo por el cual dio su vida y para ejercer su poder o autoridad sobre el mundo que no quería que Cristo reinase.

C. LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO EN EL NUEVO TESTAMENTO

En la revelación del Nuevo Testamento acerca de la segunda venida de Cristo se introduce un nuevo factor con la revelación del arrebatamiento de la iglesia. En el Antiguo Testamento las predicciones de la primera y segunda venida de Cristo se mezclaban con frecuencia y los profetas tenían dificultades para distinguirlas. Cumplidas las profecías acerca de la primera venida, ya no hay problemas para distinguir entre las profecías relacionadas con sus sufrimientos y aquellas que tienen que ver con su gloria.

Sin embargo, en el Nuevo Testamento, debido a la terminología similar para describir la venida de Cristo por sus santos y la venida de Cristo con sus santos, no siempre es claro cuál acontecimiento se tiene en vista; en cada caso se debe llegar a una decisión sobre la base del contexto. El tema de la venida futura de Cristo es un tema de gran importancia en el Nuevo Testamento, y se estima que uno de cada veinticinco versículos se refiere a ella de uno u otro modo. Se pueden seleccionar por lo menos veinte pasajes extensos que contribuyen con los elementos de mayor importancia de la revelación del Nuevo Testamento (Mt. 19:28; 23:39; 24:3-25:46; Mr. 13:24-37; Lc. 12:35-48; 17:22-37; 18:8; 21:25-28; Hch. 1:10-11; 15:16-18; Ro. 11:25-27; 1 Co. 11:26; 2 Ts. 1:7-10; 2 P. 3:3-4; Jud. 14-15; Ap. 1:7-8; 2:25-28; 16:15; 19:11-21; 22:20).

Además de los hechos notados en el estudio previo de Mateo 13, debemos destacar importantes puntos de énfasis.

1. La segunda venida de Cristo es postribulacional y premilenial. La interpretación literal de las profecías acerca de la segunda venida de Cristo no sólo aclaran que es el preludio del acontecimiento que establece el reino de Cristo sobre la tierra por mil años, sino que además sirve para distinguirla del arrebatamiento de la iglesia, esto es, Cristo que viene por sus santos. De parte de los que espiritualizan las profecías acerca del reino futuro sobre la tierra, la tendencia ha sido mezclar las profecías acerca del arrebatamiento y las profecías sobre la segunda venida de Cristo y considerarlas como un solo suceso, que ocurre de una sola vez, considerando así el arrebatamiento como un suceso postribulacional. La misma interpretación literal de la segunda venida, que lleva a la conclusión de que será seguida por el reino milenial sobre la tierra, sirve para distinguirla del arrebatamiento de la iglesia. Los sucesos son claramente diferentes en su propósito, carácter y contexto.

En el libro The Rapture Question (La cuestion del arrebatamiento), por John F. Walvoord, se dan cincuenta razones para sostener que el arrebatamiento es pretribulacional y la segunda venida para establecer el reino es postribulacional. Igualmente, en el libro The Millennial Kingdom (El reino milenial), por Walvoord, se presentan argumentos teológicos e históricos acerca del establecimiento de un reino literal sobre la tierra. Mientras los teólogos siguen en desacuerdo sobre este tema, el problema queda determinado en gran parte por los principios de interpretación que se use. Los que interpretan la profecía literalmente, y que uniformemente toman en consideración los detalles de la profecía, pueden apoyar adecuadamente la conclusión de que la segunda venida de Cristo es postribulacional y premilenial.

2. Las descripciones de la segunda venida de Cristo en todos los pasajes importantes relacionados con ella enseñan claramente que su venida es personal. Desde luego, esto es apoyado por la revelación de los ángeles en Hechos 1:11, que informaron a los discípulos que estaban mirando hacia el cielo: «Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.» Esto se refiere a la segunda venida de Cristo a la tierra, y no al arrebatamiento. Así como El se fue personalmente al cielo, también volverá personalmente. Desde luego, esto es apoyado por otros pasajes importantes como Mateo 24:27-31 y Apocalipsis 19:11-16.

3. Los mismos pasajes que indican que su venida será personal, enseñan que será una venida corporal. Aunque la deidad de Cristo es omnipresente y puede estar en el cielo y en la tierra al mismo tiempo, el cuerpo de Cristo es siempre local y ahora está a la diestra de Dios Padre. En su segunda venida Cristo volverá corporalmente, así como ascendió corporalmente. Esto es apoyado por Zacarías 14:4:

«Y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos.» También lo apoya el pasaje de Hechos 1, que afirma que su venida será del mismo modo que su ascensión.

4. En contraste con el arrebatamiento, en que no hay evidencia de que el mundo como un todo verá la gloria de Cristo, la segunda venida de Cristo será visible y gloriosa. Cristo mismo describió su venida como un relámpago que resplandece desde el oriente hasta el occidente (Mt. 24:27). Así como la ascensión en Hechos 1:11 es visible, su segunda venida será visible, y Cristo «vendrá como le habéis visto ir al cielo».

Cristo dijo en Mateo 24:30: «Verán al Hijo del hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria». El principal argumento del libro de Apocalipsis es que Cristo será revelado al mundo en su segunda venida y en el reino subsecuente. Según Apocalipsis 1:7: «He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él.» Verán a Cristo, no como el humilde nazareno que sufre y muere, o en su cuerpo de resurrección en el cual su gloria estaba algo velada mientras Cristo estaba aún sobre la tierra.

La segunda venida de Cristo pondrá en exhibición la gloria del Hijo de Dios, como se reveló antes a Juan en Apocalipsis 1:12-18 y se describe en detalle en Apocalipsis 19:11-16. En consecuencia, la segunda venida será uno de los acontecimientos más dramáticos de todos los tiempos y será el clímax de todo el programa de Dios que comienza en Edén cuando Adán pecó y perdió el derecho de reinar.

5. La segunda venida de Cristo está también íntimamente relacionada a la tierra y no es un encuentro en el espacio como el arrebatamiento de la iglesia. Muchos pasajes hablan de Cristo que reina en Sión, viene a Sión y sale de Sión, todas ellas referencias a la ciudad literal de Jerusalén (Sal.14:7; 20:2; 53:6; 110:2; 128:5; 134:3; 135:21; Is. 2:3; Jl 3:16; Am. 1:2; Zac. 14:1-4; Ro. 11:26). Según las Escrituras, no solamente su pie tocará el Monte de los Olivos, sino que su venida es en conexión con la destrucción de los ejércitos que tratarán de conquistar Jerusalén (Zac. 14:1-3).

6. La segunda venida de Cristo será presenciada por todos los santos ángeles y por todos los santos de todos los tiempos que están en el cielo. Es la venida con sus santos y no la venida por sus santos. Aunque un propósito importante de la venida de Cristo es libertar a los santos afligidos que aún viven en la tierra, la descripción del suceso en Mateo 25:31 afirma que todos los ángeles estarán con El. Apocalipsis 19:11-21 es aún más explícito y presenta a los ejércitos celestiales que le siguen. Estos indudablemente incluyen a los santos ángeles y a los santos que están en el cielo. La segunda venida será un tiempo de reunión de todos los elegidos, los resucitados, los trasladados y aun los que estaban en sus cuerpos naturales sobre la tierra. Todos participan, de un modo u otro, en este dramático suceso relacionado con la segunda venida.

7. El propósito declarado de la segunda venida es juzgar la tierra (Sal. 96:13). Esto será considerado en los próximos estudios de los juicios de Israel, de las naciones y el juicio de Satanás y de los ángeles caídos. En Mateo 19:28 Cristo les dijo a los doce apóstoles se unirían a El para juzgar las doce tribus de Israel. Mateo 25:31-46 describe el juicio de los gentiles sobre la tierra en el momento de la segunda venida. Ezequiel 20:35-38 predice el juicio de Israel en el momento de la segunda venida. Los que mueran durante el tiempo de persecución que precederá a la segunda venida serán resucitados y juzgados según Apocalipsis 20:4.

La misma verdad es presentada en las diversas parábolas que tratan del tiempo del fin en los evangelios, y en las Escrituras se encuentra una mención frecuente de esta verdad (Lc. 12:37, 45-47; 17:29, 30; 2 Ts. 1:7-9; 2:8; Jud. 15; Ap. 2:27; 19:15-21). La tierra, que actualmente manifiesta toda su pecaminosidad e incredulidad y que en su mayor parte vive como si Dios no existiese, caerá bajo el justo juicio de Dios.

Sin embargo, a pesar de lo extenso que es el juicio, no destruirá la tierra en forma completa. El juicio por fuego descrito en 2 Pedro 3:10 no ocurrirá hasta el fin del milenio, cuando la tierra y los cielos que ahora existen sean destruidos y sean creados un nuevo cielo y una nueva tierra.

El día de Jehová, que comienza con el arrebatamiento e incluye en su introducción los juicios que preceden y siguen inmediatamente la segunda venida, concluye al final del milenio con la destrucción final de la tierra y los cielos que ahora existen. El triunfo del pecado en nuestro mundo moderno es temporal. El triunfo de la justicia de Dios es cierto.

8. El propósito importante de la venida de Cristo es librar a quienes han sobrevivido al martirio durante la tribulación, sean judíos o gentiles. Según Mateo 24:22, si la venida de Cristo fuera demorada indefinidamente, los juicios catastróficos derramados sobre la tierra destruirían toda la raza. La tribulación es cortada por la venida de Cristo para librar a los escogidos de ese destino. En Romanos 11:26-27 se describe a Israel como salvado y libertado. Esto recibe el apoyo de Lucas 21:28, donde se habla de la segunda venida de Cristo y es denominada «tu redención». En el Antiguo Testamento hay pasajes como Zacarías 14:4 también describen en esta liberación.

9. Sin embargo, la segunda venida de Cristo no solamente trae el juicio sobre los malvados y liberación para los justos, sino que introduce un nuevo estado espiritual que será considerado en el estudio del milenio. El mismo acontecimiento que trajo juicio sobre los impíos produce un nuevo avivamiento espiritual a quienes han confiado en el Señor. Esto es apoyado por Romanos 11:26-27 y está incorporado en el nuevo pacto de Jeremías 31:31-34.

10. La segunda venida de Cristo tiene también el propósito central de establecer el reino davídico. En la discusión de la relación de la iglesia con los gentiles en el concilio de Jerusalén (Hch. 15) se argumenta que las profecías anteriores de Amós 9:11-15 predecían el orden de la bendición de los gentiles primero, seguida por la restauración del tabernáculo de David. Esto iba a coincidir con la reunión de Israel restaurado en su tierra, estableciéndose en ella para no volver a ser dispersado (Am. 9:14-15; véase también Ez. 39:

25-29). El regreso físico de Israel, el restablecimiento del reino davídico y el derramamiento del Espíritu de Dios sobre la casa de Israel (Ez. 39:29) se combinan para preparar a Israel y el mundo para las glorias del mundo que seguirá. Según Ezequiel 37:24, los santos del Antiguo Testamento participarán en el reino, siendo David elevado a la categoría de príncipe sobre Israel bajo Cristo. El propósito de Dios era, según fuera anunciado a la virgen María en Lucas 1:31-33, que Cristo vendría a reinar sobre la casa de Israel para siempre.

Tomada como un todo, la segunda venida de Cristo es Un acontecimiento maravilloso que ocurre al final de la Gran Tribulación e introduce el reino milenial. Será una venida personal y corporal que será visible en todo el mundo, y será la manifestación de la gloria de Dios. Estará relacionada con la tierra más que con el cielo y especialmente con Jerusalén en el Monte de los Olivos.

Cristo, en su venida, estará acompañado por los santos ángeles y los santos. Su propósito en su venida es juzgar al mundo, librar a quienes han confiado en El, sean judíos o gentiles, traer un avivamiento en Israel y en el mundo, restablecer el reino de David e introducir la dispensación final de su reino sobre la tierra por mil años. En el contexto de este acontecimiento podrían considerarse ahora la doctrina de la resurrección y la de los juicios relacionados con la segunda venida.

el rapto de la iglesia segun J.A. Holowty.


La mayor sorpresa del rapto

Sin duda alguna el tema de mayor importancia para cada hombre y mujer en nuestro planeta es la salvación de su alma. Los creyentes sabemos que somos salvos por medio de la fe en los méritos de Cristo, esto no puede ignorarse, no podemos hacer nada por salvarnos, excepto arrepentirnos de los pecados y depositar nuestra confianza en él, aceptando su perdón y con ello la vida eterna que nos otorga por pura gracia. Esto creo que debe ser bien claro para todos. Pero entonces, ¿cómo se explica que haya tantos cristianos que viven como incrédulos y dicen que son salvos? Porque la salvación no es por obras – alegan – sino por gracia, por tanto no importa mucho lo que haga porque ya he sido salvo.

Este hombre o mujer que es miembros de la iglesia, pero que también estafa, que usa vocabulario obsceno y tiene a todos sus hijos en el mundo por causa de su carácter, tal vez violento, y su testimonio mundano, dice que fue salvo, marca el día en que recibió a Cristo y ahora es miembro de la iglesia y toma parte de todas sus actividades. El cree que es salvo y por ende que participará del rapto de la iglesia.

Para poder explicar esto, algunos predicadores enseñan que habrá una especie de rapto parcial, es decir que sólo los creyentes espirituales participarán del rapto, mientras que los cristianos carnales se quedarán atrás para la gran tribulación. Sin embargo, esta posición ofrece serios problemas, en primer lugar, qué se entiende por espiritual y carnal, o qué decide quién es espiritual o quién es carnal. Estoy seguro que usted se habrá planteado más de una vez, estos y otros interrogantes, sin encontrarle respuesta bíblica y no puede entenderlo. Yo no quiero predica un evangelio limitado, ni ser juez de los demás, pero hay tantas evidencias contradictorias de personas que dicen ser salvas, aunque viven como mundanos que uno se ve obligado a considerar esto mucho más a fondo. Yo le invito a leer este mensaje con la seguridad de que saldrá tan beneficiado de él, como yo mismo cuando lo preparé.

A continuación pasemos a considerar primero el verdadero significado de la fe salvadora, puesto que la fe es el principal elemento en la salvación de todo pecador y es bien claro además que existen interpretaciones hasta supersticiosas de este término. Esto lo vemos por ejemplo en el terreno de quienes promueven la llamada sanidad divina y también en el ámbito secular. Pero veamos primero como define el término fe, la Real Academia de la Lengua Española: Fe: La primera de las 3 virtudes teologales. Es una luz de conocimiento sobrenatural con la que sin ver creemos en lo que Dios dice y la iglesia propone. Si la interpretación del término concluyera con sin ver creemos lo que Dios dice, estaría correcto, ¿no le parece? Pero el agregado y la iglesia propone distorsiona completamente el significado bíblico de la fe, ya que coloca aquello que la iglesia propone, en igualdad con lo que dice Dios, cambiando totalmente su significado. Como podrá apreciar entonces, debido a la confusión del término fe, la clave inicial de este mensaje girará alrededor del verdadero significado de la fe.

Hay muchos miembros en nuestras iglesias que no llegan a entender lo que significa fe y es a ellos en particular a quienes está dirigido este mensaje, esperando que Dios les guíe a través de cada argumento bíblico que presentaré y cada ilustración, porque todo, en conjunto, será de ayuda cualquiera sea su situación en este momento en particular, ya que tal vez usted se encuentre entre esos que tratan de auto-convencerse que son salvos y realmente no son. El error radica en la interpretación incorrecta de lo que es la fe, o lo que significa creer en Cristo y aceptarle como Salvador personal. No quiero con esto que dude de su salvación, y sé que no lo hará si realmente es salvo, pero que Dios me ayude a llevarlo al encuentro con Cristo si estando perdido cree de alguna manera que es salvo. Voy a referirme pues, a LA MAYOR SORPRESA DEL RAPTO DE LA IGLESIA.

Puesto que la gran mayoría de personas que escuchan y leen los mensajes que difundimos, tienen una idea bastante exacta de lo que es el rapto, no voy a abundar en explicaciones al respecto, sólo diré que se denomina Rapto de la Iglesia al acto de traslado, es decir, al traslado de todos los redimidos a la presencia del Señor. La Biblia dice que esto sucederá en todo el mundo, en forma rápida y simultánea y que en esta partida a la presencia del Señor tomarán parte todos aquellos que fueron salvos sin que se quede un solo miembro de la Iglesia de Cristo. Sin embargo, la Biblia también aclara que en este grupo no estará incluido ni uno solo de los que no aceptaron a Cristo.

He aquí lo que dice la Escritura: "Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel , y con trompera de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor. Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras... Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba. Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá sobre ellos como ladrón en la noche; que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán. Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda" (1 Ts. 4:16-18 y 5:1-4).

Este mensaje va dirigido en primer lugar a todos aquellos que hoy componen la membresía de nuestras iglesias cristianas evangélicas, a través de todo el continente, no sea que alguien piense que el sello de su salvación lo constituye el ser evangélico, miembro de una denominación el haber cumplido con ciertos ritos que la iglesia en cuestión exige, como levantar la mano para aceptar a Cristo, sentir esa paz... llorar de emoción, ser bautizado por inmersión, haber recibido una cierta experiencia que parecía el bautismo del Espíritu Santo o la plenitud del Espíritu Santo. Considere lo que el apóstol Pablo le escribió a los corintios: "Examinaos vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos" (2 Co. 13:5a).

No pretendo debilitar su fe, por el contrario deseo que se haga un examen muy, pero muy a conciencia. Yo creo firmemente que la salvación la obtenemos como un regalo de Dios, cuando depositamos fe en Cristo Jesús y no arrepentimos de los pecados, pero decir esto, solamente, es presentar un mensaje incompleto. Es por esta razón que hoy, millones de miembros en nuestras iglesias, creen que creen, aunque en realidad y con sobrada razón no tienen ninguna seguridad de ser hijos de Dios Y no la tienen por la sencilla razón de que todavía son mundanos al no comprender el verdadero alcance de la fe que salva, de la cual habla tanto la Biblia.

Cuando ocurra el rapto de la iglesia, la partida súbita de todos los hijos de Dios para estar con Cristo, ellos literalmente desaparecerán en forma simultánea en todo el mundo, aunque primero resucitarán en sus cuerpos glorificados, cuerpos nuevos que jamás verán corrupción, los que murieron en Cristo. Si esto sucediera en este momento, entonces todos los que vivimos y somos salvos, seríamos transformados en un instante y junto con los santos resucitados partiríamos allá arriba "para recibir al Señor en el aire, y estar siempre así con el Señor".

No me cabe la menor duda de que esto ocurrirá en forma literal. No sé la fecha exacta, nadie lo sabe, incluso el propio Señor Jesucristo dijo: "Pero del día y la hora nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino sólo el mi Padre" (Mt. 24:36). El mundo de hoy, sin duda, presenta las características que describe la Biblia como preaviso del rapto, algunas de las cuales son por ejemplo: la corrupción teológica; la gran cantidad de evangelios, predicadores y falsos cristos que abundan por doquiera; las guerras y las amenazas de guerra; el armamentismo de las superpotencias; los desastres naturales, especialmente los terremotos; las plagas; la inmoralidad; el divorcio y con ello la destrucción del hogar, la piedra angular de una sociedad organizada; la rebelión juvenil; las drogas; el suicidio; la obscenidad; las falsas y peligrosas alianzas teológicas entre grupos sopretexto de buscar unidad y muchas otras cosas.

Como el gran día que esperamos bien podría llegar mientras estamos todavía en nuestros cuerpos, deseo de todo corazón despertar su interés e instarlo a que examine a fondo cuál es su condición delante de Dios, no sea que abrigue la falsa esperanza de que es salvo sin serlo.

Puesto que la clave de la salvación es la fe, lo primero que haremos será ampliar su significado. Y dice la Biblia al respecto: "Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve" (He. 11:1). Aclarando un poco más adelante: "Pero sin fe es imposible agradar a Dios..." El apóstol Pablo expuso por su parte: "Porque por gracia sois salvos por medios de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe" (Ef. 2:8,9). Esta es entonces la definición bíblica de la fe y el papel que desempeña nuestra salvación. La Escritura asegura que todo estriba en la fe, que no podemos agregar nada a nuestra salvación, sino que somos salvos por la gracia divina, en otras palabras que no hay obra que nos haga salvos, excepto la obra redentora de Cristo mediante su muerte en el Calvario.

Sin embargo, cuando leemos con cuidado el capítulo 11 de Hebreos y toda la Epístola de Santiago, no podemos más que exclamar: ¡Dios mío, FE es mucho más que un simple asentimiento mental de que acepto a Cristo y recibo vida eterna! Cuando analizamos la fe en forma profunda pronto comprendemos cuán fácil es llegar a ser víctima del mayor auto-engaño, es decir, pensar que se es salvo sin serlo. Pero no porque alguien nos engaña, sino porque nos engañamos a sí mismos acariciando la falsa idea de que una especie de elemento mágico ha hecho algo a nuestro favor al decir que aceptamos a Cristo y somos salvos. Esto bien podría ser así, si la persona comprende el cuadro por entero, pero para evitar confusión consultemos algunos pasajes de la Biblia los que demuestran lo fácil que puede ser creer que se es salvo sin serlo.

Tomemos por ejemplo la Epístola de Santiago, ya que en ella se menciona mucho la fe poniéndose especialmente a prueba la fe falsa. Y dice: "Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿podrá la fe salvarle? Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. Pero alguno dirá: Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras. Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan. ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta? ¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? ¿No ves que la fe actuó juntamente con las obras, y que la fe se perfeccionó por las obras?... Vosotros veis, pues, que el hombre es justificado por las obras, y no solamente por la fe. Asimismo también Rahab la ramera, ¿no fue justificada por obras, cuando recibió a los mensajeros y los envió por otro camino? Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta" (Stg. 2:14-26).

Santiago repite que es imposible que se profese una fe muerta que no salva, porque simplemente no es fe. La verdadera fe salvadora siempre va acompañada de una nueva vida y de las obras, de lo contrario no es fe. Note lo que dice el versículo 22: ¿No ves que la fe actuó juntamente con las obras...? No se trata de creer hoy, tener fe hoy, aceptar a Cristo hoy y luego, años más tarde, o tal vez décadas después comenzar a tener obras. Si una mujer que trabaja en un prostíbulo le preguntara a su pastor después de caer rendida a los pies de Cristo: ¿Qué hago ahora pastor? – Tengo que entrar a mi ‘trabajo’ esta noche a las diez. ¿Cuál cree usted que debería ser la respuesta del pastor? Seguramente que no le dirá: ...Bueno, Hermana, usted ya es salva, así que vaya dejando ese lugar poco a poco... ¿Es esa la manera de ser salvo por la gracia? ¡No! SI esa mujer aceptó realmente a Cristo y fue salva, andará desde ese momento por otro camino y no deseará volver al prostíbulo. El cambio en ella habrá sido tan profundo que todo lo que hacía, la vida que antes vivía le repugnará. Esto mismo ocurre con un idólatra, un orgulloso, un estafador, un adúltero, un chismoso, etc. La verdadera fe actuará juntamente con sus obras.

¿Quiere saber si fulano o mengano son salvos? Es fácil, más de lo que cree. No diga eso de que... nadie sabe. Esto no es cierto. El Sr. Jesucristo nos brinda la clave cuando dijo: "Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo, da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo, dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis" (Mt.7:16-20). El Sr. Jesucristo nos invita a que miremos los frutos de una persona para saber si es salva o no. Como la fe y las obras actúan conjuntamente, no hay por lo tanto ningún problema para saber si una persona posee fe salvadora. Cualquiera sabe cuando una criatura nace viva, asimismo cuando nace muerta. Usted no necesita ser ni experto, ni pediatra, para saberlo. Tampoco para saber si alguien es salvo. Cuando una persona dice que aceptó a Cristo, aunque haya llorado y parezca muy sincera, usted podrá saber casi inmediatamente si se produjo un nacimiento o fue un aborto.

¿Cómo es posible que hoy día haya en nuestras iglesias tantas personas carnales, obscenas, viciosas, intemperantes, crueles, criticonas, tacañas, estafadoras, mentirosas, supersticiosas, envidiosas, pendencieras, etc, etc. y que le pongamos el rótulo de salvos... pero carnales? Sinceramente, creo que no les hacemos ningún favor. Una persona carnal puede caer en alguna falta, en algún pecado, pero tan pronto como ocurra se arrepentirá pidiendo el perdón de su pecado. Sin embargo, hay muchos miembros de nuestras iglesias que año tras año siguen viviendo la misma vida de pecado, pero albergando la falsa ilusión de que son salvos por la gracia.

No estoy negando que la salvación es por gracia, por medio de la fe en Cristo Jesús y en sus méritos. El problema no es ese. El problema es que no todos comprenden lo que significa tener fe salvadora. Cuando hay fe verdadera, ocurre un cambio inmediato en la persona que profesa ser salva. Tengo la impresión que muchos de los miembros de nuestras iglesias sólo lograron alcanzar el conocimiento de la verdad, pero nunca aceptaron a Cristo – lo conocieron, sí, con su intelecto, como Hijo de Dios, Salvador del mundo, etc. – pero ellos mismos jamás se rindieron a él. Cuando alguien es de Cristo su vida es totalmente revolucionada, es un cambio que ocurre generalmente de inmediato, aunque en unos es más visible que en otros.

Para ilustrar mejor esto, tomemos como ejemplo el caso de Noé, cuyo nombre aparece en el capítulo 11 de Hebreos entre la lista de los grandes gigantes de la fe. Allí dice: "Por la fe Noé, cuando fue advertido por Dios acerca de cosas que aún no se veían, con temor preparó el arca en que su casa se salvase; y por esa fe condenó al mundo, y fue hecho heredero de la justicia que viene por la fe" (He. 11:7). Para que pueda captar buen la idea de este desarrollo es necesario que demos una mirada al cuadro de Noé en Génesis: "Y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida; porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. Dijo, pues Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y he aquí yo los destruiré con la tierra. Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el arca, y la calafatearás con brea por dentro y por fuera. Y de esta manera la harás: de trescientos codos la longitud del arca, de cincuenta codos su anchura, y de treinta codos su altura. Una ventana harás al arca, y la acabarás a un codo de elevación por la parte de arriba; y pondrás la puerta del arca a su lado; y le harás piso bajo, segundo y tercero. Y he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne en que haya espíritu de vida debajo del cielo; todo lo que hay en la tierra morirá. Mas estableceré mi pacto contigo, y entrarás en el arca tú, tus hijos, tu mujer y las mujeres de tus hijos contigo" (Gn. 6:11-18).

Notemos primero que en las instrucciones que Dios le diera a Noé, había por lo menos 16 cosas que el patriarca debía aceptar por fe, fe que debía poner en acción. Nadie puede negar que las demandas de Dios son bien claras y Noé no tuvo el menor problema para entenderlo. Pero supongamos que Noé en lugar de haber hecho lo que hizo, le hubiera dicho a su esposa: Escúchame, amor, Dios me habló hoy y me dijo que debo construir un arca muy grande, porque habrá un gran diluvio que destruirá toda la vida en la tierra, y que el arca que construya será el recurso de nuestra salvación. Dios incluso me indicó su forma, la madera que debo usar, las aberturas, el tamaño, etc. ... La salvación, está en el arca. No tengo la menor duda de que Dios me ha hablado y LO CREO DE TODO CORAZÓN. La salvación depende del arca.

Sigamos suponiendo que la esposa y los hijos de Noé también creyeron y como él está tan seguro, organiza servicios religiosos en su casa y habla de los mismo a los parroquianos. Noé con el tiempo hasta organiza “campañas evangelísticas unidas” y hay incluso “muchas profesiones de fe”. En fin pasan los años y Noé sin pensarlo hasta funda una denominación muy activa con oficinas por doquiera, con literatura para todas las edades, porque él y su familia no abrigan ninguna duda de que Dios cumplirá lo que dijo. Pero, ¡Noé no hace nada para construir el arca! ¡Tiene fe, pero no tiene obras! No duda de las palabras de Dios, pero ha perdido la parte más importante de todo, porque la fe verdadera siempre exige obediencia y acción. Si Noé hubiese hecho esto, habría llegado el diluvio 120 años después y él habría perecido junto con su familia al igual que el resto de los impíos, a pesar de toda su prédica.

Sin embargo, Noé no actuó así. Aunque no entendía muchas cosas ya que no sabía cómo sería eso de que habría lluvia y hasta diluvio dado que hasta entonces los habitantes del planeta nunca habían visto llover, sino que la tierra era humedecida por un vapor que subía del suelo, se puso manos a la obra. Buscó la madera de gofer y comenzó a construir el arca, seguro de que Dios cumpliría lo que dijo. Su fe, de inmediato, le llevó al terreno de la acción en concordancia con el mensaje recibido, siguiendo al pie de la letra las indicaciones que le diera Dios. Nuestro Creador no dejó que Noé adivinara el medio de su salvación, ni tampoco le dijo simplemente que construyera un arca y nada más, sino que le indicó perfectamente y en detalle cómo debía construirla. Hoy podemos decir que Noé también fue salvo por la gracia divina, Dios le indicó exactamente cuál era el medio que debía usar si quería ser salvo junto con su familia. Lo mismo ocurre ahora, Dios escogió la muerte expiatoria de Cristo como un recurso redentor para nosotros y está invitado a todos lo pecadores tal como invitó a Noé. Así como él sólo tuvo el arca como medio, nosotros de la misma forma sólo tenemos a Cristo Jesús. No obstante cuando Dios habla de cómo podemos ser salvos por medio de Cristo, no está diciendo que existe un procedimiento mágico que salva con solo pronunciar el nombre de Jesús 50 veces, por ejemplo, sino que somos salvos por la fe en él, fe que inmediatamente debe transformarse en acción.

¿Existe alguna ‘lista de materiales’ para que construyamos esa vida que refleje que somos hijos de Dios? Bueno, tal vez usted se sorprenderá de saber que si la hay. A semejanza de Noé, Dios tiene para cada uno de nosotros un amplio plan de actividades diarias, y así como las instrucciones que recibiera el patriarca cambiaron su vida de tal manera que todos se advirtieron de ello, de la misma manera debe cambiar la conducta de cada creyente que haya experimentado el nuevo nacimiento.

Cuando Noé construyó el arca, no estaba edificando su salvación, porque él había sido declarado justo por Dios antes de comenzar la obra. Potencialmente, Noé fue salvo desde el momento mismo que Dios le habló, la Biblia dice, que "Noé, (era un) varón justo, perfecto en sus generaciones; (que) con Dios caminó Noé" (Gn. 6:9). Lo mismo ocurre hoy con nosotros, no somos salvos por lo que hacemos como cristianos, en término de buenas obras, sino que somos justificados por la fe, aunque las obras son el testimonio de que en verdad somos salvos.

En general nos vestimos, comemos, hablamos, nos divertimos, trabajamos, cantamos, ayudamos, compramos, vendemos, ofrendamos, descansamos, etc, por lo tanto examinemos nuestra vida diaria para comprobar si esta sigue el croquis divino trazado por Dios, ya que es posible que por un lado enfaticemos que somos creyentes y fieles a la palabra de Dios, mientras que por el otro vivamos como mundanos. Dios ha provisto en su palabra la lista de las cosas que debemos hacer, pero en muchos casos nos conformamos con una fe teórica, una fe muerta, la misma que profesan los demonios.

Consideremos a continuación la armadura que aconseja Pablo para todos los creyentes: "Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes. Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes. Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de la justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios; orando en todo tiempo con oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos" (Ef. 6:11-18).

Notemos primero, que Pablo no está ofreciéndonos un ropaje opcional. El deber del cristiano es permanecer firme, protegido con la rectitud y preparado para hablar a otros en el poder del Espíritu Santo, tal como el soldado que se prepara con toda clase de ejercicios agotadores, para estar siempre en optimas condiciones por si tuviera que salir a la batalla. La fe debe ser como un escudo protector. Los argumentos de nuestro cristianismo sobran cuando practicamos lo que predicamos. La palabra de Dios debe servirnos como espada provista por el Espíritu Santo, no pretendemos salir a la batalla apoyados con las muletas de nuestras experiencias emocionales o con los bastones de experiencias vividas en círculos que promueven el emocionalismo. Mantengamos más bien un estrecho contacto con la palabra de Dios, leyéndola con meditación y oración, de preferencia a solas con el Señor, permitiendo que el Espíritu Santo nos guíe para entenderla y aplicarla en el diario vivir. Los argumentos de nuestro cristianismo sobran cuando practicamos lo que predicamos.

Dicho en otras palabras, así como Dios le indicó a Noé en detalle cómo construir el arca, él también está ofreciéndonos una lista completa sobre la forma cómo debemos conducirnos en todos los niveles de la vida diaria – en el trato con hermanos, extraños y miembros de la familia. Si no ha despreciado la gracia divina y ya fue salvo por medio de la fe en Cristo, usted, sin duda, a semejanza de Noe ha tomado muy en cuenta los detalles provistos por Dios para vivir una vida cristiana regenerada. Pero si solamente cree que cree seguirá concurriendo a su templo, desempeñará un cargo, orará, cantará, levantará las manos, probablemente dará palmadas, continuará “testificando” con los labios, salpicado siempre de alguna visión o estremecimientos emocionales, mientras que en forma muy diplomática se negará a obedecer al Señor y someterse a vivir una vida auténticamente santa. Su fe será de labios hacia fuera, pero si este es su caso, admita ahora mismo que no es salvo, que no había entendido o tal vez no quería entender el verdadero significado de la fe salvadora, porque la fe que profesa es intelectual, muerta, demoníaca, que no le exige una vida acorde con los estatutos bíblicos. Alega... que por gracia somos salvos, por la fe, y esto es verdad, pero nunca ha aceptado la gracia divina para ser salvo, porque de haberlo hecho habría actuado como Noé y su vida se habría visto transformada.

Los muchos pasajes bíblicos que nos dicen cómo debemos vivir tienen tantos detalles como los que dios les diera a Noé para construir el arca. El apóstol Pablo dice: "Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios... Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría, cosa por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. No mintáis los unos a los otros, habiéndose despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno... Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto... La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros con sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor, con salmos, himnos y cánticos espirituales. Y todo lo que hacéis sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él" (Col. 3:1-17).

Aquí está por decirlo así, el largo, el ancho y profundidad del arca que seguramente toda persona regenerada está construyendo. No como medio de salvación, sino como parte inseparable de la verdadera fe, la fe que salva. No olvidemos lo que dice Santiago 2:22: "¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras?" Este pasaje de Colosenses cubre prácticamente todas las áreas de nuestra vida – relaciones familiares fraternales; trabajo; importancia y uso del dinero; carácter o temperamento; integridad en el comportamiento, es decir que no hay fornicación, adulterio, ni ningún tipo de pensamientos impuros, ni fantasías pecaminosas que aniden en nuestro ser; descartada también la idolatría en todas sus formas. Todo el ropaje del viejo hombre quedó fuera y uno es revestido del hombre nuevo. Estas cosas no son subjetivas, sino objetivas, visibles. No se trata de algo puramente teórico, sino de una vida verdaderamente cambiada. Por ejemplo, el que robaba, ya no roba más, sino que trabaja e incluso ayuda a sus semejantes; el Don Juan deja su vida disoluta y ahora es un esposo y padre ejemplar; el estafador deja de estafar, ahora es honrado. Hay una nueva imagen de esa persona. Antes su imagen y todo su ser era semejante al amo tiránico que le tenía cautivo, pero ahora esa imagen no sólo es externa, sino interna, ya que es semejante a la vida y conducta de su nuevo Amo – Cristo Jesús.

Es tan completa esta lista de las cosas que necesita nuestra arca hoy, que hasta toca el aspecto de la música. Allí no nos dice que imitemos al mundo en cuanto a la música, sino que específicamente menciona Salmos, himnos y cánticos espirituales. Obviamente, el rock con su sensualidad está descartado, lo mismo la salsa y tantos otros ritmos que sólo tienen por meta despertar las bajas pasiones de hombres y mujeres que todavía están en el mundo. Es lamentable ver cuántos cristianos pretenden hoy justificar los ensordecedores ruidos de lo que falsamente llaman música moderna o música de la juventud. No hay diferencia, por lo menos no mucha, entre los roqueros extremos que terminan sus conciertos rompiendo guitarras, dando alaridos y finalmente vomitando y aquellos que al no triunfar en el mundo con esa misma música, se tornan de repente en conjuntos de música rock cristiana. Es algo así como decir Fulano ahora es un estafador cristiano, un pervertido cristiano, o un adúltero cristiano. ¿Existe tal cosa como rock cristiano? ¿Puede la música rock clasificarse en estas 3 categorías: Salmos, himnos y cánticos espirituales? - ¡Obviamente no! Y todo esto quiere decir que si se siente atraído por la música rock, así lleve la etiqueta de rock cristiano y su parte lírica le conmueva y le haga verter lágrimas, esto no justifica que sea una persona regenerada.

¿Cuánto tiempo se requiere para dar el testimonio cristiano? Obviamente ésta es una pregunta importante. Algunos dicen que cuando alguien acepta a Cristo, tomará algunos días, meses y hasta varios años para que la persona realmente cambie de vida. Incluso algunos que han hecho supuesta profesión de fe, continúan en la vida de siempre, alegando que Dios les dijo que tenían que dar testimonio en ese mismo círculo. En principio esto suena bien, pero la realidad es que si una persona es regenerada se negará a hacer muchas cosas que hacía antes, incluso se dan casos de nuevos creyentes que hasta les despiden del empleo por negarse a hacer algo que está contra los preceptos de Dios. Se dice que cierta vez una muchacha cristiana había asistido a un baile. El galán que la invitó a bailar, después de unos momentos, cuando se despertaron las pasiones sensuales, la invitó para “algo más”. Ella le dijo que no, que no podía aceptar su invitación porque era cristiana, a lo que él le replicó enojado: ¿Entonces, qué diablos estás haciendo aquí? El mundo sabe que los creyentes no vivimos igual que ellos, pero si comenzamos a coquetear con el mundo, pronto los confundimos. Jamás ganaremos a alguien para Cristo, si compartimos con los mundanos el camino pecaminoso que siguen.

Pero volviendo a la música, hay quienes dicen: Bueno, pero Pablo escribió limitando el estilo a “Salmos, himnos y cánticos espirituales”, por la sencilla razón de que en esa época no existía otro tipo de música, tampoco habían instrumentos musicales como los de hoy, además se carecía de energía eléctrica para poder ofrecer un verdadero “concierto de rock”, como hoy. Permítame preguntarle: ¿No es cierto, acaso, que Pablo escribió inspirado por el Espíritu Santo? ¿No sabía el Espíritu Santo de Dios que todo este lodazal simulado música aparecería posteriormente? También hay quienes alegan en estos términos: ¡Pero fíjese, cuántos jóvenes se salvaron gracias a esta música rock cristiana! En primer lugar es muy difícil calificar de salvas a personas que en un momento cargado de una atmósfera de conmovedores testimonios, tragedias y hasta amenazas, responden al llamado del predicador o de “los músicos” con lágrimas en los ojos. La virtud de regenerar la tiene la palabra de Dios, la Biblia. Si de conmoverse y llorar se trata, esto ocurre en muchas circunstancias... En los funerales, los cementerios, al escuchar un poema, una ópera trágica, al ver una película, una telenovela, etc. Si no hay un cambio total en la vida de la persona, no hay fe auténtica, ni regeneración, ni salvación.

Entre la música mundana y la cristiana debe existir una línea divisoria bien marcada. Si no hay tal división, hay una falta muy grave. Dios inspiró la Biblia y su palabra es la única que tiene la virtud de cambiar la vida. Noé, al ser advertido por Dios, se puso a trabajar en algo completamente nuevo, así también la vida del cristiano debe cambiar radicalmente, no sólo en la forma de pensar, sino de hablar, de tratar con los demás, de divertirse, etc. Dios le entregó a Noé el plan del arca y a nosotros nos ha dado la Biblia – el plan de la vida para sus hijos. Este plan abarca todas las áreas del diario vivir: emociones, temperamento, vocabulario, entretenimiento, intereses, aspiraciones, amistades, dinero, etc.

Veamos algunos casos registrados en la Escritura de personas que cambiaron inmediatamente después de su conversión. Tomemos por ejemplo el caso de Zaqueo, sobre el cual dice la Escritura: "Habiendo entrado Jesús a Jericó, iba pasando por la ciudad. Y sucedió que un varón llamado Zaqueo, que era jefe de los publicanos, y rico, provuraba ver quien era Jesús; pero no podía a causa de la multitud, pues era pequeño de estatura. Y corriendo delante, subió a un árbol sicómoro para verle; porque había de pasar por allí. Cuando Jesús llegó a aquel lugar, mirando hacia arriba, le vio, y le dijo: Zaqueo, date prisa, desciendo, porque hoy es necesario que pose yo en tu casa. Entonces descendió a prisa, y le recibió gozoso. Al ver esto, todos murmuraban, diciendo que había entrado a posar con un hombre pecador. Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado. Jesús le dijo: Hoy ha venido la salvación a esta casa; por cuanto él también es hijo de Abraham. Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido" (Lc. 19:1-10).

Estas últimas palabras del Señor nos hacen ver que Zaqueo estaba perdido y que si cambio fue inmediato. No dudamos que fue salvo, porque el propio Jesús así lo declaró. El además de haber creído en Cristo hizo algo sorprendente, aunque muy natural en una persona regenerada que entiende bien lo que significa la fe salvadora. Zaqueo como cobrador de impuestos, en aquellos días, para un imperio extranjero, era en realidad un ladrón refinado que tenía la cómoda condición de robar legalmente, no obstante cuando llegó el momento de seguir a Jesús, y aunque el Señor no dijo una palabra, él se ofreció voluntariamente a entregar la mitad de sus bienes a los pobres y devolver cuadruplicado a quien hubiera defraudado. Aunque la ley mosaica exigía mucho menos – sólo la suma defraudada más su quinta parte – él devolvería mucho más, cuadruplicado, es decir 4 veces la cantidad. Esto apenas fue el comienzo de la vida de Zaqueo. El no esperó conocer la Biblia o ser bautizado para cambiar, tampoco lo hizo paulatinamente sino de inmediato. Tal cuadro no ha variado, las personas verdaderamente regeneradas sufren una transformación instantánea y el cambio es tan visible como el de Zaqueo.

Otro ejemplo de ese cambio es el caso del carcelero de Filipos que custodiaba a Pablo y a Silas en la cárcel en el momento en que ocurrió un terremoto, y dice la Escritura, que "Despertando el carcelero y viendo abierta las puertas de la cárcel, sacó su espada y se iba a matar, pensando que los presos habían huido. Mas Pablo clamó a gran voz, diciendo: No te hagas ningún mal, pues todos estamos bien. El entonces pidiendo luz, se precipitó adentro, y temblando se postró a los pies de Pablo y de Silas; y sacándolos, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? Ellos dijeron: Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa. Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa. Y él tomándolos en aquella misma hora de la noche, les lavo las heridas y enseguida se bautizó él con todos los suyos. Y llevándolos a su casa, les puso la mesa; y se regocijó con toda su casa de haber creído en Dios" (Hch. 16:27-33).

Notamos que este hombre, inmediatamente después de creer en Cristo, quitó las cadenas de Pablo y Silas, lavó sus heridas y se bautizó, llevándoles luego a su casa donde los sirvió. El no esperó algunos meses para comenzar a vivir lo había creído en su corazón. Cuando hay una verdadera regeneración, el cambio es tan visible que resulta difícil no influir en aquellos que nos rodean. Vemos en este caso que la transformación de este hombre fue tan grande que su familia fue ganada a las pocas horas de ser salvo él.

Pero leamos una vez más lo que dice la Biblia con respecto a la fe: "Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle? Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad de mantenimiento de cada día, y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. Pero alguno dirá: tú tienes tu fe, y yo tengo mis obras. Muéstrame tu fe sin tus obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras. Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen y tiemblan. ¿Mas quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta?" (Stg. 2:14-20).

Si nuestra fe no está a la vista de los demás es porque está muerta, no hay fe, sino que profesamos una fe demoníaca, porque tener fe significa vivir en concordancia con lo que decimos creer, obedeciendo en todo al Señor, y esto de corazón. ¿Está mostrando su fe o se conforma con decir de labios que cree en Cristo, en la salvación por gracia porque es además la única forma que los otros pueden saber que es cristiano? La falsificación de la fe es tan popular hoy en día como el dinero falso y las joyas que se venden como oro de tantos quilates y resultan ser un engaño cuando se ponen en manos de un joyero experto. LA PRUEBA DE SU FE Y POR ENDE DE SU SALVACIÓN NO ES NECESARIAMENTE LO QUE DICE, SINO LO QUE CREE Y VIVE. Si grita a los 4 vientos que es bíblico, cristocéntrico, ortodoxo, fundamentalista, bautista, etc., pero su modo de vivir no coincido con su testimonio verbal, esto quiere decir que se engaña y pretende engañar a otros. No obstante cuando llegue el momento del rapto se quedarán atrás por la sencilla razón de que carece del requisito indispensable – nunca experimentó el nuevo nacimiento y por ende no es miembro de la familia de Dios.

Y dice Pablo refiriéndose al rapto: "He aquí os digo un misterio: No todos dormiremos; pero todos seremos transformados" (1 Co. 15:51). De acuerdo con el contexto, Pablo no está refiriéndose a un rapto parcial, o a un rapto de os espirituales, sino que el apóstol dice que todos seremos transformados y este todos incluye a cada uno de los miembros del cuerpo de Cristo. No quedará ni una sola persona regenerada que no participe de este evento. Lo que ocurre es que son muchos los miembros de nuestras iglesias QUE NO SON REGENERADOS. Si uno piensa que toda persona que canta, va a los cultos, ora, ha sido bautizada, participa de la Cena del Señor, da dinero para la obra y hasta predica y desempeña algún cargo de importancia, es por ello salva, está muy equivocado. La Biblia presenta una lista de las características que distinguen a esos que son de Cristo y ellos a semejanza de Noé siguen estrictamente las instrucciones del artífice de su salvación. Pensar que una persona que vive como mundana es cristiana es un trágico engaño. Pero, ¿de dónde han sacado eso... que puedo hacer cualquier cosa porque total no soy salvo por las obras sino por la gracia? Bueno, creo que el origen de este error radica en la ambigüedad de muchos predicadores.

La otra razón es que muchas veces el mismo pastor no es regenerado, por lo tanto es muy difícil que predique contra el pecado ya que de hacerlo se estaría acusando a sí mismo. No son pocos asimismo esos pastores que se abstienen de decir algo por temor a un “hermano influyente” que vive en concubinato, es adúltero, está dominado por algún vicio o maneja negocios turbios, quien podría provocar su despido o retirar sus gruesas contribuciones. De ahí que muchas iglesias vivan vidas miserables y sean sólo “cuevas de ladrones” y “sinagogas de Satanás”.

EL RAPTO – LOS QUE SE VAN Y LOS QUE SE QUEDAN

Creo que todos sabemos lo que significa el rapto de la iglesia, aunque no todos lo que pertenecen a las iglesias cristianas, creen en este evento. Algunos tienen ideas tan ambiguas sobre los acontecimientos proféticos que no poseen nada que ofrecer en concreto. Algo así como... Trate de ser bueno, no haga daño a su prójimo, haga lo mejor que pueda que el Señor tendrá en cuenta su buena conducta. No hay razón para vivir a la deriva ignorando exactamente lo que tenemos por delante. La Biblia dice que no estamos en tinieblas, por lo tanto podemos mirar hacia delante y ver exactamente lo que tenemos más allá, ya que la palabra de Dios revela asombrosos detalles de lo que nos depara el futuro. Estudiando las Escrituras notamos que hay 2 grupos principales para la hora del rapto: los que participarán en él y los que se quedarán. En líneas generales es así, pero entre los que se queden habrá más de un grupo – primero, los que todavía serán salvos y serán decapitados por su fe y segundo esos que no podrán ser salvos aunque quieran. A continuación analizaremos estos 2 grupos y sus divisiones correspondientes.

1. LOS QUE TOMARÁN PARTE DEL RAPTO

En este grupo se encuentran todos aquellos que tras escuchar el evangelio, se arrepintieron y aceptaron a Cristo como Salvador personal, entrando a formar parte de la amada iglesia de Cristo, la esposa del Cordero. Todos ellos, sin que quede uno solo, serán levantados por el Señor para recibirlo en el aire. Pero veamos a continuación cuáles son las características comunes que los distinguen, ya que a juzgar por las apariencias muchas veces es difícil saber quién es quien.

A) TODOS TIENEN EL ESPÍRITU SANTO – La Biblia dice: "En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gracia" (Ef. 1:13-14).

En este pasaje Pablo indica que el sello de nuestra salvación es el Espíritu Santo que recibimos en el momento de aceptar a Cristo. Esto ocurrió cuando oímos el evangelio y creímos en él, arrepintiéndonos de los pecados. En ese momento, Dios nos selló entregándonos el Espíritu Santo como regalo, sin que lo pidiéramos, como cumplimiento de su promesa, como garantía de que somos de él y que nunca más podremos perder esa condición y ser de otros. El Sr. Jesucristo dijo: "El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido glorificado" (Jn. 7:38,39).

Note que dice Jesús, "El que cree en mí, como dice la Escritura" ... El no dijo como dice el Vaticano, la tradición, la religión, o tal o cual denominación. Cuando una persona cree bíblicamente en Cristo, recibe el Espíritu Santo. Note además que Juan destaca, que "esto dijo del Espíritu Santo que habían de recibir los que creyesen en él" (vrs. 39). Ni el apóstol, ni el Sr. Jesucristo dijeron que debíamos gemir, llorar, ayunar e implorar el bautismo del Espíritu Santo, sino que se trata de una promesa divina e infalible. Los que creen en Cristo como dice la Escritura, automáticamente reciben ese Espíritu. Y lejos de recibirlo parcialmente, "de su interior correrán ríos de agua viva". ¡Esto sí que es el bautismo del Espíritu Santo!

También dice la Biblia: "Porque en un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu" (1 Co. 12:12). "Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo..." (Gá. 4:6). Todos estos pasajes exhiben como factor común la prueba de que todo hombre o mujer que se arrepiente y deposita su fe en Cristo, recibe el Espíritu Santo y es hecho Hijo de Dios. El secreto está en recordar que es una promesa divina. Eso es lo que los redimidos tienen en común, porque cuando arrepentidos aceptaron a Cristo como Salvador, recibieron el Espíritu Santo, ya que de otra manera no podrían vivir la vida cristiana.

Los creyentes, los hijos de Dios, tienen algo en común con su Salvador, el Espíritu Santo que les ha sido otorgado, y un día todos serán levantados arriba con su Señor, por eso no es raro que la vida de los regenerados tenga mucho en común con la de Cristo, después de todo ¿acaso no dice la Escritura que "El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo?" (1 Jn. 2.6).

B) TODOS CREEN EN LA SANTIDAD ÍNTEGRA – Los que tomarán parte del rapto, creen también en la santidad completa – tanto del cuerpo, como del alma, ya que dice la Escritura: "Y todo vuestro espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo" (1 Ts. 5:23b).

Los hijos de Dios comprenden que no pueden engañarse a sí mismos siendo una cosa y pretendiendo ser otra, aunque esto no significa que no cometen faltas, sino que tan pronto como caen se levantan. Ellos como hijos de Dios sienten profunda tristeza y angustia por haberle ofendido. Por eso tenemos la oportunidad de confesar nuestros pecados y dejarlos, sabiendo que Dios nos perdona, limpia y restaura. Las personas regeneradas no preguntan si las bebidas embriagantes son permitidas o no, si se puede beber moderadamente, si el divorcio está bien y en qué casos, o el juego de azar, etc. Puesto que saben que la santidad debe ser en cuerpo, alma y espíritu, no tienen interés en esas cosas que antes eran parte de sus vidas. Las diversiones como bailes y fiestas mundanas les son ahora ajenas, ni siquiera les atraen ya que todo eso corresponde a los mundanos que no han sido separados para Dios.

No olvidemos que la iglesia de Cristo se compone de un grupo selecto y cada uno de sus integrantes es una verdadera antorcha en este mundo. Pese a todo existe una tendencia muy marcada de cantidad y no de calidad. Todos queremos ser pastores de congregaciones muy numerosas y aunque esto no tiene nada en contra de las iglesias con muchos miembros, lo cierto es que el Sr. Jesucristo puntualizó una y otra vez, que son muchos los que dicen ser cristianos sin serlo. Y dice la Escritura: "Y alguien dijo: Señor, ¿son pocos los que se salvan? Y él les dijo: Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán. Después que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a llamar a la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos, el respondiendo os dirá: No sé de dónde sois. Entonces comenzaréis a decir: Delante de ti hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseñaste. Pero os dirá: Os digo que no sé de dónde sois; apartaos de mí todo vosotros hacedores de maldad. Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros estéis excluidos" (Lc. 13:23-28).

Notemos que Jesús dice: Esforzaos a entrar por la puerta angosta. Pero, ¿por qué tenemos que esforzarnos si él ya hizo todo por nosotros? Bueno, es obvio, la Biblia nunca sugiere que la salvación se obtiene mediante una fe teórica, puramente mental. Vivir la fe que decimos tener, no es lo mismo que estar de acuerdo con las doctrinas de Cristo y la salvación por la gracia. La vida del verdadero cristiano es esforzada, vigilante, santa y pura. El cristiano debe cuidarse por todas partes: de las falsas doctrinas, falsos hermanos, del mundo con sus atractivos y ofertas ventajosas, de los vicios, las tentaciones, fantasías, pornografía, los impulsos carnales, las ambiciones descontroladas y muchas otras cosas que constituyen una seria amenaza para su vida espiritual. El cristiano siempre debe estar atento, sabiendo que la fe verdadera va acompañada de una vida totalmente transformada.

C) TODOS AMAN LA PALABRA DE DIOS – Mientras que para un cristiano de religión dominical y de iglesia, la Biblia siempre es un libro desconocido, aburrido, que carece de todo valor, para la persona regenerada, su lectura, estudio y práctica es una delicia. El regenerado ama la Palabra de Dios, la lee y estudia; asiste a los estudios bíblicos y tiene profundo deseo de saber cada vez más. El Salmista dijo: "Bendito tú, oh Jehová; enséñame tus estatutos. Con mis labios he contado todos los juicios de mi tu boca. Me he gozado en el camino de tus testimonios más que de toda riqueza. En tus mandamientos meditaré; me regocijaré en tus estatutos; no me olvidaré de tus palabras" (Sal. 119:12-16).

Si los hijos de Dios disponen de recursos, generalmente adquieren más de una versión de la Biblia, comentarios bíblicos, concordancias, etc., porque además de leer la Escritura, la estudian a fondo. Nunca faltan a los estudios, ni a la predicación, y son además los mejores maestros para enseñar a otros. Son personas en quienes se puede confiar porque como disfrutan de la Biblia y su estudio, no tienen problema para comunicar sus verdades a otros. Los cristianos asimismo tienen mucho cuidado en lo que a versiones de la Escritura se refiere, jamás aceptarán traducciones falsas o mutiladas, saben que el Canon Sagrado se componen de 66 libros y que la Biblia no contiene errores. "Más que los viejos he entendido, porque he guardado tus mandamientos; de todo mal camino contuve mis pies, para guardar tu palabra. No me aparté de tus juicios, porque tú me enseñaste. ¡Cuán dulces sin a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca. De tus mandamientos he adquirido inteligencia; por tanto he aborrecido todo camino de mentira. Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino" (Sal. 119:100-105).

D) LOS REDIMIDOS COLABORAN ECONÓMICAMENTE – Mientras que el cristiano nominal puede contribuir a la iglesia pensando quizá comprarse con esto una parcela celeste, o pueda que no contribuya del todo o que lo haga en forma esporádica y desordenada, el cristiano regenerado da con amor, generosamente y de corazón. Hay muchos miembros en nuestras iglesias que están convencidos de que si dan sus diezmos y ofrendas serán salvos. Mientras que otros suelen alegar: Dios no necesita mi dinero, necesita mi corazón y se lo entregué ya hace tantos o cuantos años. No obstante, la realidad es que éstos no le han entregado nada a Dios.

Podría citar muchas otras características comunes que comparten los cristianos regenerados, pero me ocuparía demasiado espacio, no obstante lo más importante es la seguridad de que todos ellos partirán con el Señor cuando llegue el momento del rapto.

2. LOS QUE CREEN QUE TOMARÁN PARTE DEL RAPTO, PERO SE QUEDARÁN

Las personas que se quedarán en el rapto, conforman dos grupos: los miembros de las iglesias que nunca fueron regenerados y aquellas otras personas que nunca recibieron a Cristo. Pero, ¿qué pasará con esos que son miembros de nuestras iglesias y se quedarán sin participar del rapto? ¿Serán acaso los cristianos carnales? No. No, nos confundamos, si ellos fueran cristianos, aunque carnales participarían del rapto. Los miembros de las iglesias que no estarán incluidos en este evento son todos esos que nunca fueron regenerados. El Sr. Jesucristo presenta el cuadro dramático que ofrecerán ellos, tal vez en una reunión de oración, momentos después del rapto. Por eso dice: "Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán. Después que el padre de familia se haya levantado y cerrado la puerta, y estando fuera empecéis a llamar a la puerta, diciendo: Señor, Señor, ábrenos, el respondiendo os dirá: No sé de dónde sois. Entonces comenzaréis a decir: Delante de ti hemos comido y bebido, y en nuestras plazas enseñaste. Pero os dirá: Os digo que no sé de dónde sois; apartaos de mí todo vosotros hacedores de maldad. Allí será el llanto y el crujir de dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros estéis excluidos" (Lc. 13:24-28).

Ni bien se produzca el rapto habrá una verdadera “movilización de oración”, lo cual será característico en todo el mundo. Cuando toda esa gente que conocía intelectualmente a Jesús, pero que nunca fue realmente regenerada, descubra que los hijos de Dios partieron con el Señor, clamando a Dios reclamarán su asociación con él. Estos no serán cristianos por tradición o religión, sino personas que militaron en iglesias, hermanos claves, pilares en diferentes denominaciones, como diáconos, maestros y quizá hasta pastores. Ellos serán quienes dirán: ¡Señor, nosotros te aceptamos, creímos en ti, fuimos bautizados, participamos de tu Cena conmemorativa, enseñamos la Biblia, pagamos el diezmo! ...No obstante, pese a lo concurrido de sus reuniones, su insistencia, al llanto conmovedor y la confesión de pecados será ya demasiado tarde. La puerta de la gracia se habrá cerrado y de nada vale ya todo lo que hacen.

La iglesia de Laodicea descrita en el libro de Apocalipsis, simboliza a nuestras iglesias del siglo XX, y es a ellas a quienes el Señor dice: "Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca... He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo" (Ap. 3:15,16,20).

Es ante muchas de las iglesias modernistas de nuestro tiempo a donde el Señor está tocando la puerta. Lo ha estado haciendo por mucho tiempo ya que su deseo es que todos sean salvos, sin embargo, muchos de sus miembros y ministros ignoran su voz. Están demasiado atareados con los programas de su denominación, con las agencias dedicadas acelerar el humanismo, las obras sociales, el evangelio de liberación social, los encuentros sociales, la cuarta dimensión, la visualización y un sin fin de cosas más. No obstante, según el texto, puesto que la iglesia colectivamente no presta atención al llamado del Señor, él entonces le dice a cada uno individualmente: "...si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él, y él conmigo." ¡Permita Dios que este mensaje sirva para despertar a algunos! ¡Ojalá ayude a la liberación de muchos de los miembros de esas iglesias modernistas comprometidas en el ocultismo para que se lancen en brazos de Cristo y sena salvos! Es cierto que los líderes que no alertan a sus congregaciones tendrán que responder por ello delante de Dios, pero mi estimado amigo, usted tiene la obligación de escudriñar su Biblia, porque tal vez puede estar adormecido con esa teología modernista y es posible que viva engañado pensando que tiene vida eterna sin tenerla.

En cuanto a esas otras personas pertenecientes a las naciones que no fueron tan favorecidas con la predicación del evangelio y que por lo tanto no rechazaron a Cristo abiertamente, millones de ellos serán salvos gracias al testimonio de los 144.000 testigos judíos, aunque serán perseguidos a muerte. A juzgar por lo que dice el libro de Apocalipsis, la persecución durante la gran tribulación será la más severa de todas las que hayan sufrido los cristianos desde los días de Saulo de Tarso. Unos eruditos creen que durante esa persecución todos los que crean en Cristo serán muertos, mientras que la creencia de otros es que una multitud entrará viva al milenio junto con los judíos. Pero veamos lo que dice la Biblia: "Cuando abrió el quinto sello, vi bajo el altar las almas de los que habían sido muertos por causa de la palabra de Dios y por el testimonio que tenían. Y clamaban a gran voz, diciendo: ¿Hasta cuándo, Señor, santo y verdadero, no juzgas y vengas nuestra sangre en los que moran en la tierra. Y se les dieron vestiduras blancas, y se les dijo que descansasen todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos, que también habían de ser muertos con ellos" (Ap. 6:9-11).

Estas almas que vio el apóstol Juan bajo el altar no pertenecen a santos de la dispensación de la gracia. Ellos están clamando venganza contra sus asesinos y en la dispensación actual Dios está retrasando su juicio y tratando al mundo con soberanía y gracia. El hecho de que los santos clamen venganza indica que Dios se está preparando una vez más para tratar al mundo de acuerdo con la ley, la cual demanda que los asesinos sean juzgados y se les dé muerte. Aunque la Escritura no señala el período en que fueron asesinados estos santos, sus vestiduras blancas están indicando que todavía no han resucitado, y como ya para entonces habrá ocurrido el rapto, este grupo de mártires tienen que ser los mismos que menciona el capítulo 20 de Apocalipsis – "Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas las naciones y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos; y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero... Entonces uno de los ancianos habló diciéndome: Estos que están vestidos de ropas blancas, ¿quiénes son, y de dónde han venido? Yo les dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero" (Ap. 7:9,10,13,14).

Estos versículos demuestran que serán tantos los que no aceptarán la marca del Anticristo que constituirán una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas... Es claro que las Escrituras se refieren a personas que serán salvas durante la tribulación, así lo ratifica uno de los ancianos que le habló a Juan: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. La Biblia dice que durante la tribulación, el Anticristo implantará un nuevo sistema económico mundial y demandará que todos los hombre y mujeres sobre la tierra reciban su marca y número, porque de no hacerlo morirán, "Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se le pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre. Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis" (Ap. 13:16-18). El versículo 15 dice además: "Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase". Esto parece indicar que la imagen que el Anticristo levantará en su propio honor, tendrá la habilidad de delatar el escondite de aquellos que entonces decidan pagar cualquier precio por su salvación eterna. Aunque ellos serán salvos por el sacrificio de Cristo, su negligencia los habrá colocado en una situación tan difícil que todos morirán en forma violenta.

¿A qué grupo pertenece usted? ¿Cree que esta vida es todo lo que puede disfrutar? ¿O vive una vida cristiana simulada, coqueteando con el pecado y le gusta el modernismo teológico? ¿No tiene ningún interés en conocer a Jesús y aceptarle como su Salvador Personal? Permítame decirle amigo mío, que si está en alguna de estas categorías y no se decide a cambiar de vida, usted habrá de lamentarlo cuando llegue el momento del rapto. Yo le invito a reflexionar, porque los días son cortos, el Señor podría muy bien llegar hoy mismo.

Entre esos que se quedarán en el rapto se encuentra un segundo grupo de personas que de ninguna manera podrán ser salvas. La Biblia los presenta con toda claridad, porque ellos a diferencia del grupo anterior que eran miembros de nuestras iglesias evangélicas y personas que nunca escucharon el evangelio, rechazaron voluntariamente al Señor. Estos no podrán ser salvos aunque quieran. Este es uno de los cuadros más tristes de todo cuanto tiene que ver con el período de la gran tribulación.

Hoy en día existen muchos burladores, quienes hacen mofa de todo cuanto tiene que ver con los valores espirituales, las enseñanzas bíblicas, la salvación, la vida eterna, santidad, cielo, infierno, juicio de Dios, etc. Entre esos se encuentran incluso algunos que hacen hasta el papel de ministros en las iglesias de homosexuales, además muchos líderes que promueven el ecumenismo y con eso la corrupción doctrinal. Ellos ciertamente saben lo que hacen y si no se deciden a cambiar ahora, que tienen todas las oportunidades y nadie que los amenace, mucho menos lo harán entonces cuando el hacerlo representará su muerte. Por otra parte, la Biblia dice que Dios les cerrará la puerta definitivamente. En realidad ellos serán los mejores aliados del Anticristo, quien será el mesías que siempre esperaron. "Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida; inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos. Por eso Dios les envía un poder engañoso, para que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino se complacieron en la injusticia" ( 2 Ts. 2:8-12). "Pero si nuestro evangelio está encubierto, entre los que se pierden está encubierto; en los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios" (2 Co. 4:3,4).

En primer lugar notamos, que inmediatamente después del rapto serán muchos los que admirarán los prodigios y milagros que realizará el Anticristo, porque él vendrá "con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden", quienes son esos mismos a los que el "dios de este siglo cegó el entendimiento". Son ellos los que serán víctimas "de un poder engañoso para que crean la mentira". Ese poder engañoso se los enviará Dios mismo. Dicho en otras palabras, Dios permitirá "que el dios de este siglo" – el propio Satanás a quien sirvieron tan devotamente – les confunda hasta tal punto que a pesar de conocer el Anticristo verán en él a su mesías.

En esta categoría, sin duda habrá mucha gente que desde su infancia conoció el evangelio, hijos de padres cristianos que se rebelaron contra ellos aunque en realidad se rebelaron contra Dios. Les pareció que sus padres eran muy tontos, incultos, de la vieja guardia y que por eso se sujetaban a ciertas creencias arcaicas, heredadas de gentes que no tenían mucho conocimiento. Serán jóvenes que por estudiar y conseguir un título, estuvieron dispuestos a desalojar a Dios de su mente y corazón. Es difícil aceptar que esas personas fueron salvas, porque la fe salvadora necesariamente va acompañada de frutos, de obras que manifiestan esa fe. La santidad es un hecho en toda persona regenerada. Si usted dice que es cristiano, pero no es santo, no es salvo. No se trata de algo que yo diga, sino que dice la Escritura: "Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor" (He. 12:14). Los redimidos además, sigue diciendo la palabra de Dios, son "celosos de buenas obras" (Tit. 2:14).

Resumiendo, sabemos entonces que hay dos grupos de principales para la hora del rapto: Primero, los que partirán con el Señor – los redimidos por su sangre, esos que escucharon el evangelio, creyeron en él y aceptaron a Cristo como su Salvador personal, poniendo en acción la fe salvadora, esforzándose por "entrar por la puerta angosta". Segundo los que se quedarán, los cuales a su vez se dividen en dos grupos: Esos que se parecían a los redimido, miembros de iglesias evangélicas que obtuvieron el conocimiento de la verdad, estudiaron las doctrinas bíblicas y las entendieron aunque durante su vida no se identificaron con la santidad que exige la Biblia. Concurrían a los servicios, participaban en la obra misionera, mientras que por otra parte promovían pleitos, discordias, divisiones o tal vez vivían una doble vida, actuando como hermanos en la iglesia y comportándose como mundanos en el mundo. Otros tal vez vivían una doble vida, actuado como hermanos en la iglesia y comportándose como mundanos en el mundo. Otros tal vez tenían un carácter difícil de congeniar, se ofendían por todo y se retiraban de la iglesia. Otras veces eran esos expertos en dividir iglesias, tal como el caso de que habla el apóstol en 3 Juan 9,10. Entre éstos, muchos serán salvos aunque morirán, pero la gran mayoría seguirá al Anticristo.

Finalmente, entre los que se quedarán en el rapto hay un segundo grupo que no tendrá ninguna posibilidad de salvación, esos que rechazaron al Señor. Usted amigo mío, por obligación pertenece a una de estas divisiones, pero tengo buenas noticias que comunicarle, porque si no está incluido en el grupo de los redimidos, todavía tiene tiempo para arrepentirse y aceptar a Cristo como su Salvador personal. Nadie mejor que usted mismo conoce su propio condición espiritual, por eso lo invito a que reflexione y se auto- examine. Mientras viva y el rapto de la iglesia no haya ocurrido, podrá cambiar el curso de sus pasos y colocarse junto a esos que partirán con Cristo. ¿Está dispuesto a hacerlo? ¡Nadie más lo hará por usted! Mi oración es para que lo haga ahora, pues espero verle algún día en la presencia del Señor

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